Stenni et al 2017 recien publicado. Si uno ve los datos respresentados en sus gráficos, que son los últimos 2.000 años, se pregunta: ¿dónde está el Calentamiento Global Aconojante? Ninguna sorpresa, porque eso es lo que te preguntas en todas la reconstrucciones de “paleo temperaturas” que se pueden ver.

El texto es un ejercicio de oscuridad bastante notable, con referencia a un enfriamiento desde el año 0 hasta 1900, y un calentamiento significativo desde 1900 … en algunas partes. Pero el Calentamiento Global Acojonante lo ponen en el futuro imaginario. De verdad de la buena.

However, projected warming of the Antarctic continent during the 21st century may soon see significant and unusual warming develop across other parts of the Antarctic continent.

Dale la vuelta a eso. Si para ver un calentamiento inusual necesitas esperar a que llegue el futuro imaginario, quiere decir que hoy, en la Antártida, no se ve ningún calentamiento unusual. El Calentamiento Global Acojonante … simplemente no está. Algunos lo esperan; pero estar, no está.

El gráfico que representa el mensaje, su figura 8. La Antártida dividida en Oriental (arriba) y Occidental (medio), y abajo el continente entero.

stenni-et-al-2017-f8

Ni en la Antártida Oriental, ni en la Antártida entera, se precia nada sobre lo que alguien pudiera molestarse en hacer un trabajo científico con la intención de llamar alguna atención. Solo se ve un ejercicio muy gris de pura constancia de la normalidad. Y en la Antártida Occidental, que es con lo que quieren tocar la trompeta, sí se ve un calentamiento reciente relativamente fuerte — pero es completamente comparable a un buen puñado de casos similares en los mismos datos. Nada excepcional.

Mucho más claro el gráfico que ha hecho Steve McIntyre a partir de los datos archivados. Y sin “plancharlo” (apaisarlo), para que se puedan apreciar bien las diferencias. Debajo repite el de la Antártida entera.

Completamente injustificada la frase del texto que habla de …

a significant cooling trend from 0 to 1900 CE across all Antarctic regions

Pretende sugerir la mentira del “palo de hockey”; un enfriamiento constante hasta el brusco achicharramiento actual. Pero no es así. Lo que se ve es un oscilar la temperatura, sin tendencia, entre el principio (año 0) y como hacia 1.100; un enfriamiento muy claro  hasta 1.750; y un calentamiento más brusco desde 1950. Calentamiento que ni es inusual por brusco, ni es inusual por la temperatura que alcanza. Se queda como a mitad de camino entre las temperaturas más frías de los últimos 2.000 años, y las más calientes. Algo más de la mitad.

Figura 7 (2) de Stenni et al para el continente entero, con los añadidos naranjas de las temperaturas máximas y mínimas de los últimos 2.000 años, y la temperatura más reciente (debe ser la media 1995 – 2005). La línea azul es su trabajo de 2017, y la roja es del Pages2K de 2013:

stenni-etal-f7-2

Nota: La he “desplanchado” un poco.

Merece la pena leer el artículo de McIntyre, que es breve. Recuerda de pasada sus peleas con el IPCC para que incluyeran también las series de “paleo temperaturas” que no se ajustan  la narrativa deseada. Ni caso, claro. Y enlaza a la historia más completa.

También hace referencia a los trucos habituales de esta tropa, con sistemas estadísticos de filtrado que consiguen exagerar el calentamiento reciente respecto de los del pasado. Pero en este caso resulta que ni con exageración (si la hubiera) se ve nada ni remotamente digno de mención. Por no hablar de alarma, ni de vender los abrigos y los esquíes e irnos todos con el traje de baño al continente de los pingüinos.

Fuentes

Clim-past.net:

Climate Audit – Steve McIntyre: