Es la guinda que faltaba, y la ha puesto Paco Frutos. Parece como una bella justicia histórica, recuerdo de la transición, que la aportacion venga de un comunista, español y catalán, de cuando los comunistas tenían la cabeza sobre los hombros.

Si de una guerra de identidades se trata, y eso es lo que han hecho los etno-supremacistas, no puedes combatir sin un nombre. Es la tarjeta de presentación de la identidad. Y ya me dirás a dónde se va con no nacionalistas, constitucionalistas, españolistas, unionistas, o el resto de las memeces con las que circulamos. No son identificativos de nada. Algunos pueden ser nacionalsitas (españoles). Otros pueden estar en contra de la consti. Habrá los que no tengan grandes entusiasmos por España. Incluso los que prefieran menos unión y no más. Pero ordenada y sin asimetrías; por ejemplo, un federalismo no vergonzante. ¡Pero todos somos botiflers!

Y ya esta cuadrado el círculo de las armas para una guerra posmo:

Relato: Una identidad víctima. Luchando contra el sempiterno mal del antiguo racismo reconvertido en supremacismo étnico. A cuyos niños ni siquiera dejan estudiar en su lengua materna, o usarla para pedir pis en la guardería. Y cuyo identificativo cultural, “español”, se usa como un insulto.

Reivindicación política: Se trata de un pueblo sin estado, inmerso en el estado de otros que para ellos es sólo un enemigo. Nominalmente, la administracion catalana es parte del Estado español. Pero en la realidad se trata de un cuento. La parte del Estado español que tiene usurpada la Autonomía catalana no es, ni de lejos, de todos los habitantes de la región. Actúa, en todas sus ramas, explícitamente en contra de -al menos- la mitad de la población. Y es inevitable; si está en un proceso de “construcción nacional”, está en contra de todos los que no se quieren apuntar a ese proceso. ¿Alguien necesita ejemplos? Pues ahora imagina lo que sería una indepedencia de cara a los Derechos Humanos.

Lema (© Felipe VI): ¡No estamos sólos!

Nombre (¡por fin!): Botiflers.

Lo del nombre os lo cuenta Paco Frutos:

Que alguien le pase el resumen al inútil de Dastis. Con esto, la película se cuenta sola, tirando del hilo argumental.