otegi-no-blanqueado

El blanqueamiento de terroristas va con retraso, dice Otegi. As su manera de decir las cosas; entre chulesca, amenazante, y kindergarten.

De Europa Press:

la más elementales reglas de cortesía y de respeto exigen que determinadas cosas no se hagan así

nos vota la gente

en estos momentos, lo que convendría es no romper las reglas de entendimiento y menos en público, pero esa es la responsabilidad que han adquirido ellos

Finalmente, Arnaldo Otegi también ha mostrado la disposición de EH Bildu a “hablar con absolutamente todo el mundo”.

Traducido. Esta operación de blanqueamiento, que impulsamos junto a los otros nacionalisas étnicos, y junto a los antisistema dispuestos a aprovechar incluso el más sucio etnicismo para joder, va con un retraso que me está empezando a cabrear.

Problema. La bestia puede muy bien estar dispuesta a hablar con absolutamente todo el mundo, después de haber estado dispuesta a asesinar a casi absolutamente todo el mundo. Pero eso no quiere decir que todo el mundo esté dispuesto a hablar con la bestia. Ni que se pueda esperar que ocurra jamás. Y de eso del “entendimiento” ya ni hablemos. No entender a los asesinos es, exactamente, la base de toda sociedad que aspire vivible. El punto de partida, vaya.

Como para explicárselo al cacao mental kindergarten que lleva encima. Reglas de entendimiento, dice el angelito. La sospecha es que piense en vascuence y traduzca mal. Porque entendimiento es, o la potencia del alma que permite discurrir y razonar, o bien una relación amistosa. En el primer caso la referencia es a las reglas de razonar. Y no hay ninguna que diga que en los homenajes a los asesinados deba haber representantes de los asesinos. Es más, la regla del razonar dice que eso no podría ser jamás un homenaje, sino algo muy contrario. Más bien un insulto a añadir a la herida. Y la segunda posible acepción, el entendimiento como relación amistosa, hasta los gatos quieren zapatos.

¿Cortesía y respeto? ¿Y eso por qué, campeón; acaso por miedo? El respeto se gana. Con acciones respetables, no con votos. Y la cortesía se merece. Con cortesía, no con asesinatos ni bravuconadas.

Alguien va a tener que empezar a explicarles a estos malditos chuletas de barra de aldea, etno-nacionalistas bazofia, que no esperen cortesía, ni respeto, ni entendimiento. Nunca, mientras sigan igual. Por razones, obvias, que ni siquiera nos importa si entienden. O mejor dicho, precisamente que no las entiendan es lo que hace que sean como son. Basura. Es la responsabilidad que han adquirido ellos, por decirlo con sus propias palabras.

Fuente

Europa Press: