Lao Tsé:

No hay garantía mejor de perder la partida que jugar al juego equivocado

Sólo el indolente desdén -de tantos en España hacia en separatismo catalán- puede explicar que la jugada nos pille de sorpresa. Porque está por escrito, y hasta con dibujitos. Empeñarnos en combatir una DUI que no se ha producido -más que en forma de amago- es seguir el juego que se traen entre manos. Pero jugando con las reglas que no son.

Hispania Tremebunda. Es sólo un ejemplo, entre miles que podrían ser. Pero resulta muy gráfico y concentrado.

ldp-tremebundo

  • Vergüenza
  • Sinvergüenzas
  • ¡Invitar a dialogar al golpista!
  • Establece que …
  • Se ha declarado la independencia
  • Auténticos golfos
  • Os reís

La pera limonera. Las Grandes Proclamas Españolas. ¿Alguien da más?

Rajoy empezó a jugar, demasiado tarde, y con las reglas del juego que no era. ¡Porras contra los votos! Con gran entusiasmo por parte de los tremebundos … y estupor y oprobio desde el resto de la galaxia. Ni nuestros mayores defensores internacionales, como Manuel Valls y los pesos pesados de la UE, lo pudieron defender. Y lo criticaron. Hasta -probablemente- llamaron al orden a Rajoy. Y avisaron con la boca pequeña en las declaraciones institucionales: ni media violencia gratuita, Chiquilín. Así que Mariano, El Aguerrido,  ha tenido que cambiarse a las reglas con las que sí se está jugando. Y afortunadamente la gran manifestación de Barcelona en contra de los separatas igualó el marcador: aquí no hay una sola identidad ni un pueblo oprimido.

El juego es nuevo, y es la primera vez que se hace. Pero lo ha propuesto e inventado el adversario, y es lo que está sobre el tablero. Da igual que le llamemos independencia posmoderna, o rebelión kindergarten, o lo que se nos ocurra. Eso son palabras. Pero las reglas son las reglas. Y no son difíciles. Tan sencillas como el kindergarten mismo. Se trata de una guerra de relatos, y los puntos van así:

  1. Si uno quiere dialogar y el otro no, gana el primero.
  2. El que saca la primera sangre, pierde.
  3. La “identidad víctima” gana.
  4. Querer dialogar, la sangre, y la “identidad víctima”, tienen que ser sensaciones, no necesariamente realidades.

¿Es muy difícil de entender? No parece. Y Rajoy al final lo ha entendido, y está usando esas reglas. Y tampoco es que haya sido muy libre al respecto. La UE, con Juncker a la cabeza, se lo ha puesto claro. Diálogo + no violencia. Pero también se lo ha puesto fácil: Dentro de la constitución, que es impecablemente democrática. Y más fácil se lo ha puesto todavía Das Kapital. Obedeceremos la ley española (no hay caso para una independencia real sin fiscalidad).

¿Qué coño le piden a Rajoy los que no paran de criticarle e insultarle en el más inoportuno de los momentos? ¿Que se cisque en la UE y en toda la galaxia? ¿Que se ponga a hacer aquello en lo que ha puesto todas sus esperanzas el contrincante?

Pero si no hay más que pensar. ¿Por qué no han hecho una independencia de verdad? ¿Por qué contestan a la carta de Rajoy, en vez de -por ejemplo- tomar el Prat? ¡Porque no tienen fuerza! La esperan de una revuelta social que produzca una violencia inadmisible, y la exigencia extranjera de una negociación. Momento en el que la independencia (dos actores internacionales negociando de tú a tú) ya sería un hecho.

También se puede mirar al revés. ¿Por qué hemos llegado hasta aquí; por qué no se ha parado antes? ¿Porque Rajoy es un cobarde? Sí, lo es; pero el problema no es de Rajoy. Viene de mucho antes; y ni Felipe ni Aznar eran cobardes. ¿Y qué pasaba con la Consti durante los mandatos de no cobardes? ¡Pues que nosotros tampoco tenemos la fuerza, y por eso estamos donde estamos! No es por la cobardía de Rajoy. O no sólo. Es muy fácil pedir que el último sea el valiente, pero no es muy realista. Ya no.

Probablemente no está muy difícil todavía. Pero sólo si tenemos calma, jugamos el juego que toca, y si dejamos la España Tremebunda en el trastero de los recuerdos. Tienes que jugar con la fuerza que tienes, no con la que añoras. Y el circo de los payasos no es un juego tan malo. En cuanto la identidad víctima pase a ser el chiste del mundo, se acabó el juego. Y para eso las porras no sirven; pero darle tiempo a la realidad, sí.

¡Es que tendrían que estar en la cárcel!

Bueno, pues depende. Depende de que importe más el gustirrín del enemigo en la cárcel, o te importe más España … y todas las previsibles consecuencias de que la insurrección kindergarten consiga sus objetivos. Y para la cárcel hay tiempo. No es la jugada de ahora. Menos cojones, Caperucita. ¿Quieres que hablemos de una quiebra?

Añadido nocturno. Los dos Jordis (ANC y Omnuim) en la cárcel. Trapero con medidas cautelares.

Los dos Jordis en el día de autos, sobre la furgona de la Guardia Civil.

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