Bonito estudio desde Discover.

Los Hadza, en Tanzania, son cazadores recolectores que viven en grupos de 20 a 30. Y los antropólogos los estudian con frecuencia para averiguar como eran nuestros ancestros antes de la revolución neolítica (el 95% del tiempo de la especie). Antes de ese pecado original que nos jodió el paraíso.

En este caso estudian su forma de dormir. Les ponen unas pulseras que registran cuándo están despiertos, dormidos con sueño profundo, o dormidos de forma ligera. Durante 20 días, y a todos los miembros del grupo.

Han descubierto que prácticamente nunca están todos dormidos profundamente al mismo tiempo. Y que casi siempre hay alguien despierto, que puede avisar si viene el león. O lo que sea que convenga. El truco no es que hagan guardias, ni nada parecido. Resulta que de forma natural tienen “relojes de sueño” distintos, por edades. Los abuelos se duermen pronto y se despiertan muy pronto. También duermen menos, y con más proporción de sueño ligero. Los jóvenes, al revés. Y los intermedios, un intermedio. Con el resultado de que prácticamente siempre hay alguien capaz de dar la alarma si es necesaria.

Durante más de 220 horas de recolección de datos, sólo hubo 18 minutos -repartidos en trozos muy cortos- en los que los 33 miembros del grupo estaban profundamente dormidos.

Ahora ya sabéis por qué tenéis todos esos “problemas” con el sueño. No son problemas; viene de diseño. Es normal, tanto si eres chaval y te cuesta levantarte a la hora, y dormirte cuando te dicen que toca; como si eres abuelo y te quedas dormido al acabar la sopa, pero luego te despiertas antes del alba. El problema no eres tú, ni tu sueño. No eres raro. Lo raro, desde el punto de vista de la costumbre de la especie, es este vivir todos a una, a toque de corneta. Así te come el león de todas todas. O el sueño.

También se entiende con este estudio ese “mal” dormir que describen tantos abuelos. Que si pocas horas; que si despertándose mucho; que si insomnio. No tiene nada de malo, es una herramienta de supervivencia. Y otro motivo, ademas de los recuerdos y la sabiduría, para no deshacerse de la gente mayor — por improductiva. Son los que permiten a los demás dormir a pierna suelta, muchas horas, con seguridad. No es “mal dormir”, es “buen negocio”.

Añado un extra, ya que pasaba por ahí. Hay animosos heterodoxos que sostienen que la civilización fue la gran cagada de la humanidad. Yo no lo tengo claro, pero el argumento me parece muy sostenible. Y al final, “argumento sostenible” es algo de mucho mayor peso que “yo opino”. Esta opinorrea moderna. El caso es señalar este artículo, porque expone muy bien el argumento, y tiene varios enlaces  libros sobre la misa idea. Para guardar y enredar.