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En 2015 Francis Pope estableció el 1 de septiembre como Día Mundial de Oración por el  Cuidado de la Creación (o sea, Gaia), enmarcando el medio ambiente (y sobre todo el Cambio Climático Acojonante) como una cuestión moral. Hoy, ante la efeméride, proclama:

Apelamos a aquellos que tienen roles de influencia a escuchar el llanto de la tierra y el llanto de los pobres, que son los que más sufren el desequilibrio ecológico.

Ante lo que uno se queda literalmente estupefacto. Con esa sensación de: ¿hay que explicarlo, o estamos en un caso en el que no existe ninguna posibilidad de entenderse, porque las palabras (p.e. llanto, tierra y pobres) significan cosas incompatibles para los distintos interlocutores? Haciendo el máximo esfuerzo posible, y tratando de imaginar qué diablos cree Francis que tiene su audiencia en la cabeza, tal vez se pueda llegar al llanto del planeta.

Los hijos posmodernos de una sociedad muy alejada de necesidades materiales pueden hacerse películas en las que el planeta llora cuando se cambian bosques por cultivos, o unos matorrales en la ladera de una montaña por una mina a cielo abierto. Urbanitas sobrados de recursos, y desconocedores de la lucha por la supervivencia, se entiende que puedan volcar sus anhelos morales en una imagen bucólica del mundo. En la que ese paisaje mental que se han fabricado “sufre” si se le añaden elementos que no se corresponden con el ideal moral. Está muy claro que los paisajes no tienen sentimientos, pero la gente ociosa y sin preocupaciones reales bien puede volcar sus propios sentimientos en ellos, y creer que sufren. Hasta aquí llegamos. Lo entendemos. Francis habla para los chicos de Potemos. Pero esos chicos están muy muy lejos de ser los pobres sin recursos del mundo. Todo lo que conseguimos por este camino es llegar a:

Apelamos a aquellos que tienen roles de influencia a escuchar el imaginario llanto de la tierra, y el llanto de los hijos posmodernos de las sociedades ricas, que son los que más sufren el desequilibrio ecológico.

La ONU tiene una encuesta que nos da una perspectiva. Midiendo el mundo entero, no los antifa de Berkeley.

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La preocupación (el llanto) por el desequilibrio ecológico es el nº 14 de 16, en orden de importancia. Y el asunto tiene su morbo, porque si intentas buscar otros casos de Día Mundial de la Oración por …, no vas a encontrar el Día de la Educación, ni del Cuidado de la Salud, ni de las Oportunidades de Trabajo, ni del Gobierno Honrado y Responsivo. Nope, sólo encuentras el cachondo Día de Gaia, que está entre las últimas preocupaciones (llantos) de la humanidad tomada como un todo. No sé, igual los tiene escondidos por ahí el Vaticano, pero es imposible encontrar ninguna referencia.

Alguien que no sea un Papa Potemita pensará que los pobres lloran, sobre todo, por la pobreza. Mucho más que por Gaia. Gaia es una preocupación de ricos, cuando ya no te preocupa sobrevivir. Así que si quieres disminuir ese llanto, tendrás que disminuir el número de pobres. Que es lo que está pasando, por la causa X.

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El gráfico representa números absolutos. Por verlo de la peor manera posible. Y disminuye la pobreza, aunque es mucho más real mirar los números relativos.

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Completamente espectacular. ¿De qué diablos habla el Papa? Su mentalidad de desequilibrio ecológico está directamente relacionada con la industrialización y el enriquecimiento. ¿Cómo podrían los pobres llorar por lo que les hace menos pobres? ¿Usamos CO2 como indicativo de desequilibrio ecológico? En la mentalidad de Francis yo creo que es perfecto.

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SI CO2 es indicativo de desequilibrio ecológico; si desequilibrio ecológico (CO2) es indicativo de menor pobreza; y si asumimos que los pobres sufren -sobre todo- por la pobreza; entonces es imposible que los pobres sean los que más sufren por el desequilibrio ecológico. Imposible. Y con eso confirmamos la sospecha de lo que le preocupa a Francis:

Apelamos a aquellos que tienen roles de influencia a escuchar el imaginario llanto de la tierra, y el llanto de los hijos posmodernos de las sociedades ricas, que son los que más sufren el desequilibrio ecológico.

Está en su libertad, por supuesto. Pero como guía moral resulta francamente subóptima. También podría ser que haya cambiado de Dios, y que ahora sea gaiano en lugar de cristiano. Pero Gaia ya tiene un Papa, su fundador nada menos, y no está de acuerdo con Francis.

Nota: se puede imaginar, de la mano de los alarmistas, un achicharramiento global futuro con todo tipo de calamidades. Y entonces podrías imaginar que los más pobres sufrieran más. Pero un futuro condicional e imaginario no se expresa como realidad presente (los que sufren más).

Fuentes

AP:

ONU:

Our World in Data: