Tesis. El islam ya es, quieras  no, un asunto y un problema de Occidente. Nuestro. Y cuando tienes un problema, el primer paso es conocerlo.

No es fácil al primer vistazo. Cuando juzgas una religión, el paso obvio es examinar sus normas (normas, no anécdotas). Los de culturas cristianas estamos acostumbrados a una normativa relativamente clara. No recuerdo muy bien, pero creo que hay diez mandamientos, y un cuerpo de categoría inferior con cinco normas más. Y no suele verse mucha discusión ni mucho academicismo sobre su interpretación. Además, hay un sistema de autoridad jerárquico para resolver dudas; en cada un momento histórico se sabe bastante bien qué dice y qué propone cada iglesia cristiana, y cuál es su “naturaleza”.

El islam, por contra, parece un laberinto. Y lo típico de discusiones como las que vimos ayer [–>] es asistir a lo que yo llamaría “lanzamiento de surahs”. Aporrearse unos a otros con normas contradictorias.

– El Corán dice [con su cita] que Alá creó muchas tribus y diversidad para que nos conociéramos, y permite la convivencia con otras religiones.

– El Corán ordena [con su cita] matar o subyugar a los infieles.

– El Corán ensalza y pone en un altar a las mujeres [con su cita].

– El Corán hace de las mujeres ciudadanos de segunda, subyugadas a los hombres [con su cita].

¿Y qué haces con eso? ¿El islam es justo y pacifista, o violento y conquistador; feminista o machista? Porque tampoco hablamos de unas pocas normas. Es un cuerpo especialmente amplio. Tiene, como conjunto explícitamente normativo, dos obras. El Corán, palabra de Alá, con un montón enorme de “surahs”; y Hadith, palabra (dichos) de Mahoma. Además, hay las colecciones de biografías del campeón (Sira), con sus acciones o “sunnahs”. Que son el ejemplo a seguir puesto que muestran al musulmán perfecto.

Bill Warner es un estudioso que encaró precisamente ese problema de la “naturaleza” del islam. ¿Qué dice el islam realmente? Y teniendo una formación en física y matemáticas (doble doctorado), pensó que la estadística podría dar buenas pistas. También fue -sospecho- el primero que propuso la idea de separar el islam religioso del político. Vaya, creo que inventó el término islam político. Y todo el islam político sería lo que otros llaman islam radical. Pero es la mayor parte del islam.

bill-warner-political-islam

Su forma de enfocar el estudio sobre lo que dice el islam:

Este trabajo usará los textos fundacionales del Islam y medirá la importancia de las ideas en función del número de palabras que se dedican a los conceptos. La asunción es que cuanto más contenido se dedica a una materia, más importancia le da al tema.

Primera curiosidad. El Islam es mucho más Mahoma que Aláh (y por eso se llaman mahometanos y no alanos).

mahoma-ala-en-elislam

Supongo que en este sentido es comparable al cristianismo y al budismo, muy personales también. Lo que no son tan comparables son las personas. No es fácil comparar un pedófilo con harem, que corta las cabezas de sus enemigos, con dos ascetas que no mataron ni una mosca. Ni al creador de un imperio militar, con los que basan su enseñanza en renunciar al poder.

Le llamamos religión a los dos fenómenos, pero sus fundamentos son exactamente opuestos. Siddharta y Cristo se salen del mundo para, desde fuera, proporcionar una enseñanza que trasciende los apetitos primarios. Los instintos. Enseñanza que te puedes creer, o no, pero parte de un ángulo virtuoso y respetable. El árbitro no juega el partido. Pero Mahoma sí juega el partido, practica y juzga todas las trampas, y decide el resultado.

No tengo ni idea de qué cantidad de texto dedican los conjuntos normativos de los cristianos y de los budistas a los “otros”; a los no creyentes. Pero en el islam ese parece ser el asunto principal.

islam-kafir

Nota: normalmente lo traducen como “pagano” o “no creyente”, pero la palabra árabe es “kafir” (de donde viene cafre). Uno de los términos más despectivos del árabe, no muy por encima de perro — que también desprecian. En general (mayoritariamente) los textos sobre los “kafir” tratan de cómo engañarles, conspirar contra ellos, odiarles, esclavizarlos (el mercado de esclavos cristianos llegó a ser algo acojonante), reírse de ellos, torturarles, y matarlos.

Sí hay palabras positivas respecto a los que tienen otras creencias (kafir). 245 versos que se extienden en 4.018 palabras. Y son las que siempre te muestran. Pero suponen un 2,6% de los textos, que hay que restar del 51% total dedicado a los kafir. O sea, un 2,6% se dedica a tratarte bien, y un 48,4% a tratarte mal. Y mal es, muy muy mal.

O sea, sí deberías sentirte bastante concernido por el islam, porque habla mucho sobre ti. Cafre.

Esta es la clave en la que se basa Bill Warner para separar islam religioso de islam político. Define como religiosa la parte en la que habla a los creyentes, sus cosas internas, y como política a la parte en la que les dice cómo tratarte a ti.

También se basa en lo que llama un dualismo. La diferencia entre dos partes de Corán. La escrita en La Meca, y la escrita en Medina. La primera, según él, religión; y la segunda, política. Conquista del poder y por ahí.

coran-meca-y-medina

Y mide la diferencia entre ambas partes del Corán en relación a lo que enseña. En el Corán de La Meca hay unas 55.000 palabras dedicadas a religión, y en el Corán de Medina cuatro veces más dedicadas a política / yihad (220.000).

Este de la yihad es otro punto clave, y también exclusivo del islam. Que también separa los dos coranes (Meca y Medina). En el de Medina la yihad ocupa una cuarta parte del texto; en el de La Meca está ausente.

Nota. La yihad produce mucha turbulencia. Los defensores alegan que la yihad de verdad (la yihad grande) es una “lucha interna”, algo muy espiritual y no relacionado con cortar cabezas.  Y que la yihad de la espada, o yihad menor, es algo secundario. Warner también hace esta estadística, y su resultado es que en los textos esenciales del islam, el 98% de la yihad es la de la espada y la sangre.

jihad-islam

Otra materia donde ver el dualismo, según Warner, es en el trato de los judíos. Amable en el primer Corán (Meca), y terrorífico en el segundo (Medina).

jews-in-islam

Ah, y esa religión “feminista”. La pinta estadística no parece muy buena.

mujeres-coran

mujeres-islam

Por supuesto hay el problema de hasta qué punto es verídica toda esta estadística de Bill Warner. Yo no me voy a poner a empollarme el Corán para comprobarlo. Pero Wikipedia puede dar una pista. Siempre extraordinariamente cuidadosa de criticar con fuerza cualquier elemento que huela a “islamofobia”, sus editores no han sido capaces de encontrar ninguna crítica a las mediciones de Warner en la entrada dedicada a él [–>]. Y son estadísticas de 2010; parece que ha habido tiempo para criticarlas.

He hecho una búsqueda bastante extensa para encontrarlas por mi cuenta. He encontrado críticas al autor, por islamófobo y tal. Y esta crítica a la obra en concreto en la que salen las estadísticas. Pero no critica los números, sino el “entendimiento”. No puedes entender los textos sagrados (y normativos) del islam sin fe en el Dios verdadero y único. Y la “mentalidad occidental” también es inadecuada, dice.

Dr. Mohsen El-Guindy (2015):

La falta de crítica a los números hace sospechar que no deben representar algo demasiado alejado de la realidad. Y la referencia a los problemas de entendimiento   de la “mentalidad occidental”, sugiere que esta y “la otra” no se van a entender fácil. Donde “la otra” no es la “no-occidental”, porque a nadie le preocupa qué religión o qué “mentalidad” tienen los japoneses, o los chinos, o los hindúes, o los aborígenes de donde sea. Nos entendamos, o no, no cortan cabezas. Y Mahoma sí.

Por cierto, hablando de la diferencia entre el Corán de La Meca y el de Medina, hay otra posible medición de la capacidad de convencer de la religión, y la de la sangre y espada. Con la parte religiosa del Corán, Mahoma convenció a 150 seguidores en 13 años. Con la de la yihad (98% sangre, recuerdo) a unos 100.000 mil. Básicamente a todos los árabes que había.

Lo que no estoy convencido es si se trata de un “dualismo”, de un “disimulismo”, o de un engañabobos. Unos le pueden llamar “cabalgar contradicciones”, pero otros pueden entender: salvajes pre-civilizados. Y se puede resumir así: siempre te van a poder mostrar alguna surah angelical; diles que prefieres contar los cadáveres.

Añadido poco posterior. No me resisto a poner este chiste.

Fuentes

Bill Warner:

Esto no está usado en la entrada, pero es interesante porque se entiende muy bien el “dualismo” que aparece en la estadísica anterior:

The Religion of Peace: