islam-debate

Para aficionados a las discusiones y a la cuestión Mahoma, una joya de vídeo. Para muy aficionados, porque es hora y media larga. Pero yo creo que están todos los mejores argumentos para pensar que el islam, hoy, no es un problema, y los argumentos para pensar lo contrario.

La discusión gira sobre una pregunta en si misma idiota. ¿Es el islam una religión de paz? Con dos panelistas a favor del sí, y dos a favor del no. Y vencedor final; el equipo que más opiniones cambie, entre las expresadas por el público antes del debate y las contestadas al acabar.

Mi postura previa era: ninguna religión es de paz, en el mismo sentido que ninguna bicicleta es de guerra. Las religiones hacen muchas cosas. Socialización, cohesión, identidad, orden; y las hacen en grados que pueden ser buenos y pueden ser horrorosos. Y pueden pasar de un grado a otro. Pero entre las cosas que hacen las religiones no está la paz. La guerra, frecuentemente. Es un hecho, observable si miras lo que hacen las religiones y no lo que crees que deberían hacer.

Pero. Pero el mismo hecho de que nos preguntemos una idiotez como si el islam es una religión de paz ya es muy indicativo de una situación. Nadie preguntaría si el cristianismo es una religión de paz. No lo es, y a nadie le interesaría esa discusión. Porque el cristianismo no es un problema. Pero no es un problema, y sí lo era, porque sufrió unos ataques intelectuales formidables desde la Ilustración que lo redujeron a un ámbito no pernicioso. Y eso se hace criticando (y sí, ofendiendo) a una religión.

El vídeo del debate:

 

He entresacado lo que me parece relevante de las introducciones de los cuatro participantes, porque nada más ver el planteamiento y el arranque, he pensado que iba a hacer una entrada con ello. Sin saber el resultado; tenía pinta de contener los mejores argumentos. Y creo que los tiene.

La parte “musulmana” (son dos creyentes) es -digamos- atípica. El mejor ejemplo que puede encontrarse de “integración” (Zeba Kahn), y un ex radical reconvertido en activista anti-radical desde dentro del islam (Maajid Nawaz). O sea, de lo más “civilizado” que hay en el mundo  mahometano de Occidente. En el otro bando, Ayaan Hirsi y Douglas Murray. A Ayaan y a Maajid les sigo en Twitter, y les conozco bien. Los otros dos también son muy buenos para el caso. Murray es un autor muy conocido.

Zeba Kahn

– Aunque os sorprenda, toda mi vida he ido a la mezquita, y hombres y mujeres entraban por la misma puerta.

– ¿Es el islam una religión de paz? Es una pregunta resbaladiza. En el corán puedes encontrar pasajes de amor y justicia, y también pasajes de guerra y violencia. La única forma de verlo honradamente es mirar a la gente que compone la religión.

– La inmensa mayoría son pacíficos, y la minoría radicalizada lo es por política, no por la religión.

– El islam verdadero es el de la mayoría pacífica.

– Si crees que el islam no es una religión de paz, le estás dando la razón a los terroristas.

(En mi opinión, cualquiera que use uno de los dos últimos argumentos ha perdido la discusión. Con los dos juntos, la pera. Y el primero se las trae).

Ayaan Hirsi Ali

– Alucino con la pregunta. Me recuerda a la de cuántos ángeles pueden bailar sobre la cabeza de un alfiler. ¿Por qué no estamos teniendo un debate sobre si el cristianismo o el judaismo son religiones de paz? Porque serían cuestiones académicas. Desgraciadamene la cuestión de si el islam es una religión de paz no es una cuestión académica.

– Admiro a Zeba Kah, y la considero una prueba de que es posible la integración de musulmanes en una sociedad ocidental. Creo que es un ejemplo para otros. En lo que estoy en desacuerdo en es que represente el islam, o que hable en su nombre. El problema que existe desde su misma fundación es: ¿quién habla en nombre del islam?

– ¿Habla Zeba Kahn en nombre del islam, o lo hace el terrorista del 11-S, también de clase media y circunstancias similares, que tomó un camino diferente basado en la piedad religiosa y en política? (El islam también es política).

– Todoas las religiones monoteístas son “no de paz”, estructuralmente. El islam tiene, además, tres factores añadidos.

– Su historia es la historia de la conquista militar y la creación de un imperio.

– Derrotado el imperio (S. XIX), optó por el victimismo. Proceso en el que todos los fallos de la sociedad se achacan a factores externos; las culturas externas.

– El islam tiene un autoritarismo y un inmovilismo extraordinarios; su enseñanza se basa en la vida de una persona (y conquistador militar), y nada de ello se puede poner en cuestión, ni en contexto.

Maajid Nawaz

– Aceptamos que los musulmanes tenemos una responsabilidad en hablar públicamente en contra de la minoría radical que ha secuestrado nuestra religión. Y hace falta que lo hagan más musulmanes. Aceptamos que los musulmanes tienen una responsabilidad en rescatar su fe de la minoría que la ha secuestrado.

– Yo creía (fue un radical en la línea de los terroristas) que el islam no era una religión de paz. De hecho viajaba por el mundo para propiciar la violencia. Y estuve en varios países explicando que el islam mandaba hacer la guerra. Y la creación de un estado (islámico) cuya esencia de política exterior debía ser la conquista y la yihad. Creía que el islam no era una religión de paz porque a los 16 años adopté una ideología. Pero en la cárcel aprendí tres cosas:

– Amnistía Internacional me enseño que con una rama de olivo podías conquistar las mentes de los musulmanes. Me adoptaron como preso de conciencia, y con ese acto humanitario me ensañaron que había bondad en el mundo. Y que hay gente que a pesar de las provocaciones quiere luchar por la paz. Cambiaron mi corazón al mostrarme que mi violencia no había cambiado la forma en que me veían.

– La segunda enseñanza fue conocer a líderes en la cárcel en Egipto. Me bajaron los humos. Me di cuenta que no había contextualizado la historia. Los encarelados habían abandonado el yihadismo, y yo tenía la arrogancia de acusarles. Pero me dijeron: ven, que te vamos a contar un par de cosas. Y aprendí que el islam había sido secuestrado por lo que llamo islamismo. Una ideología moderna que debe más al fascismo posterior a la 1º GM que lo que le debe a las tradiciones del islam.

Douglas Murray

– Yo quiero dejarme de florituras y fijarme en los hechos. Estamos en una situación muy curiosa en la que nada de lo que haga un musulmán es culpa del islam, pero cualquier cosa que hagan algún cristiano o judío es culpa de todos ellos.

– El islam es algo muy complejo, pero podemos centrarnos en tres aspectos. Digamos el islam 1, el 2 y el 3.

– Islam 1. EL Corán .y la vida del profeta. El Corán es algo muy malo. Yo era anglicano, pero estudiar el Corán me ha hecho ateo. Sí es verdad que hay violencia y hay justicia, pero la violencia supera con creces la justicia. En cantidad, y en calidad. Mahoma era muy malo. Un hombre malo, no es un gran modelo. Se casa con una niña; abusa de ella a los nueve años; un guerrero, criminal de guerra; decapita él mismo judíos. Yo diría que estos no son signos de paz.

– Islam 2, la tradición. La sharía. De nuevo ninguna paz por aquí. No hay nada en la sharía que pudiera inducir a la gente de esta sala a someterse a ella.

– Islam 3. Lo que los musulmanes hacen ahora. Afortunadamente hay alguna esperanza en este apartado. La mayor parte de los musulmanes NO HACEN lo que dicen esos textos. Porque actúan como seres morales prescindiendo de lo que dicen sus textos sagrados.

– A mi me encantaría que Zeba y Naajid representaran el islam. (Aunque con Naajid tardaríamos mucho … si necesitó cuatro años de cárcel para darse cuenta de que lo de la violencia no está bien). Pero el caso es que esta organización del debate ha intentado tener a varios clérigos para representar el islam, y ninguno ha querido participar. Los líderes reales del islam nunca debatirían con alguien como Ayaan.

– Arabia Saudí o Irán, esencialmente dos cárceles inmensas, no son un accidente. Y los que representan en la realidad al islam son los miles y miles de clérigos instigando violencia, las decenas y decenas de periódicos y televisiones instigando violencia, y no Zeba y Naajid.

– Decir que el islam es una religión de paz no tiene nada que ver con la realidad, sino con la expresión de un deseo. Y la historia nos enseña que esa estrategia es francamente peligrosa.

Del debate, una parte interesante. El moderador pregunta si el islam necesita una reforma, idea general en la que todos parecen estar de acuerdo. La más en desacuerdo es Zeba, que dice:

– Yo diría renacimiento, volver a los orígenes, porque lo de reforma recuerda a la reforma cristiana, y el islam no tiene una autoridad central contra la que rebelarse.

Ayaan:

– Volver a los orígenes es exactamente lo que quiere Bin Laden

Douglas Murray:

– Con esto de los orígenes, quisiera retomar el asunto Mahoma, que me interesa. Si unos cristianos quisieran volver a los orígenes, y miraran a Cristo, ¿qué es lo más malo que encontrarías? Pues acabarían siendo una especie de banda de hippies pasados de moda, o algo parecido. Nada preocupante. ¿Pero, usar ahora la vida de Mahoma como enseñanza? ¿En serio? (Y no lo dice, pero se entiende que lo que obtendrías son precisamente decapitaciones y terrorismo, en vez de una banda de hippies fuera de su tiempo).

Hay mucho más, por supuesto, y muy interesante.

Mejor que la pregunta flipógena del debate es mirar en lo que los cuatro están de acuerdo. Que el islam necesita cambiar, ya le llames reforma, renacimiento, o lo que sea. Y cuando algo necesita cambiar, suele ser porque ahora es un problema. Que es la cuestión de verdad.

Animaos. Todos usan un inglés muy fácil, incluyendo -sorprendentemente- el británico aborigen (Douglas Murray).

Documentación de interés:

Gracias a Luis Amigo: