La cátedra tiene un blog, que llaman Cuaderno de Cultura Científica. Y en el blog un artículo muy de kultura científica, llamado …

El artículo tiene una tesis, que soporta en un caso. Uno, como en singular. Y da la impresión de que el caso no es de soporte de la tesis (para eso normalmente se ponen muchos casos, y tal vez algo de estadística), sino que la tesis está haciendo de adorno del caso. Porque es muy guapo; viene a decir que los chicos del clima también se equivocan (son humanos), pero que cuando se corrigen … ¡se dan la razón todavía más! El viejo truco: hemos corregido los datos, y ahora son mucho peores. Que es lo que pensábamos … a pesar de los datos que teníamos.

Resumamos.

1. La tesis, el cuento bonito.

La ciencia no está exenta de errores, pero como se va corrigiendo, siempre está en proceso de mejora. Y eso suena a un asunto de gran calidad y confianza, hasta que lo piensas. Porque la cuestión es cuánto está mejorando últimamente, o cuánto tiempo lleva un asunto concreto sin necesidad de mejorar. Quiero decir que no es que estén cambiando todos los días la velocidad de la luz en el vacío. Si lo hicieran, lo que concluiríamos es que no tienen ni idea (todavía) de cuál es. Y también tendríamos en consideración si las mejoras son relevantes, o de simple curiosidad académica.

Contra-tesis: Cuanto más mejore un asunto científico, menos confianza dará. Por ejemplo, la paleo-antropología mejora a una velocidad espectacular. Tanto, que en este momento no es nada seguro que se pueda dar por firme la tesis Out of África, que venía siendo como el Primer Mandamiento de la especialidad. Ese es el problema de la ciencia va mejorando. Y es especialmente preocupante si vamos a tomar decisiones graves de política económica, antes de saber cuánto le queda por mejorar. De ahí la importancia de lo de las predicciones de Popper, que con tanto ahínco quieren olvidar.

¿La ciencia está mejorando? ¿Mejora mucho? Estupendo, dale tiempo a mejorar todo lo que tiene que mejorar. Porque cuanto más mejoran es cuando más verdes están.

2. El caso de soporte, o tal vez el asunto real del artículo, adornado por la tesis filosófica anterior.

Resulta que le han hecho unas correcciones a lo que miden del nivel del mar desde satélites (altimetría). Dicen en cultura científica:

Al eliminar este factor de distorsión y corregir otros errores sistemáticos el resultado encaja mucho mejor con el resto de los datos sobre el calentamiento global: el nivel del mar aumenta, y lo hace a ritmo creciente. Las líneas de tendencia ahora encajan con las que muestran otras fuentes de información. La discrepancia ha desaparecido.

Vamos a representar en un esquema la corrección, para no liarnos con explicaciones largas.

corrección-sats-nivel-del-mar

La corrección (rojo) respecto a lo anterior (azul) tiene dos consecuencias. El nivel del mar ha subido MENOS con la corrección; y la serie tiene una aceleración, que no tenía.

Pero es importante el significado de esa aceleración. Literalmente, ninguno. La serie de nivel del mar de satélites es muy demasiado corta para decir nada al respecto, en un sistema que tiene oscilaciones conocidas del orden de los 70 años. Y por ejemplo, si miramos lo mismo pero medido con estaciones costeras de las que hay series de más de cien años, vemos perfectamente que el significado de esa aceleración es ninguno.

Jevrejeva et at 2014 (National Oceanography Centre, UK):

jevrejeva-aceleraciones

Y lo mismo, expresando tendencias de 15 años:

jevrejeva-slr-trens-15-yrs

Todo el rato, pero literalmente todo el tiempo, está acelerando o decelerando. Y está muy claro; lo que han encontrado las nuevas correcciones de los satélites no es nada diferente que lo que ocurrió a mitad del siglo pasado, ¡con muchísimo menos CO2 en el aire! Tampoco cambia absolutamente nada lo que decía el IPCC en 2013:

ipcc-ar5-sea-level-rise

Hasta aquí todo normal. Una universidad española de chichinabo, repitiendo como loritos las sugestiones de los chicos del clima (que no se desprenden de sus datos), y llamándole a eso “cultura científica”. Lo alucinante es que les dejo dos comentarios para señalar este contexto, ¡y los borran! Y yo, torpe, no he tomado capturas de pantalla, al pensar que siendo de la UPV, no se trataría de un blog alarmista del tres al cuarto sino que tendría un mínimo de seriedad. Alegan que no lo borran por lo que digo, sino por cómo lo digo.

Pero estaba comentando también la jugada por Twitter, y se ve el asunto en la ristra de “tuits” que pongo a continuación. Es solo para aficionados a las discusiones, y para que conste. Lo que importa de la entrada es hasta aquí, que es donde se ve el rollo que se traen con lo de “cultura científica”. Básicamente, haznos caso sin preguntar. Parece filosofía escolástica.

Pero antes de los “tuits” vamos a poner a Roy Spencer, que veo que explica lo mismo y siempre es muy claro.

La ristra de “tuits”:

Y ahora ya viene la guinda. Les pregunto por el borrado de mis comentarios en su artículo.

Alucina, vecina. El autor del artículo sigue dando guerra por Twitter. De esta guisa: