(Lo dice un entrevistador del canal MSNBC que tanto ha criticado al presidente)

Por Luis, desde Florida.

Los medios nos han bombardeado por casi un año sobre la “colusión” de Trump y los rusos basados en filtraciones seleccionadas y numerosos testimonios de “fuentes anónimas”.  Trump tuvo unas conversaciones con el director del FBI, James Comey, sobre el tema y éste le aseguró que él no era investigado. Comey ha admitido que Trump le dijo en las conversaciones telefónicas que si había algún individuo de su equipo teniendo contactos con los rusos que continuara con la investigación hasta concluirla y le diera los resultados para poner fin al drama. O sea, le animó más que le cohibió. Los congresistas y senadores demócratas que quieren echarle la culpa del resultado de las elecciones a las actividades de los rusos en la supuesta “colusión’ con el presidente no han parado de filtrar e insinuar a los medios algo relacionado para mantener el relato. Pero nunca salió ninguna prueba de algo ilegal. Entre otras acusaciones, declaraban que el despedir a Comey de su puesto era un acto de obstrucción de la justicia y por lo tanto era una ofensa merecedora de “impeachment” o destitución del presidente. Cosa que ni se aproxima a la realidad, ya que el presidente tiene todo el poder para parar cualquier investigación siempre que no lo haga de forma corrupta: quid pro quo o algún otro beneficio personal. Pero en este caso, nada de eso ha existido y el hecho de que le dijera al director del FBI que “esperaba un trato suave” (traducción algo liberal) con el Gen Flynn, no llega a ser obstrucción por ninguno de los lados, especialmente cuando el General ya no era parte del gabinete presidencial. Y un experto en leyes constitucionales ha dicho, que el mero hablar como Al Capone, no te hace gangster.

Y hoy, después de una cita bajo juramento con el Senado muy anticipada por cierto, el ex-director ha declarado que Trump no fue objetivo de ninguna investigación y que no existía ninguna evidencia de colusión entre Trump y los rusos. Y es más, en otras entrevistas de TV, Obama, Jeh Johnson, director de Seguridad de la Patria, el Senador demócrata John Warner y demás han negado que hubiera ninguna colusión entre Trump y los rusos para arreglar las elecciones. Ver video

Importante! La estación de TV MSNBC ha sido, es y será uno de los mayores enemigos de Trump.

El Washington Examiner nos ofrece un segmento de las declaraciones del presentador Chris Mathews, uno de los fuertes del mismo canal MSNBC, diciendo que la teoría de la colusión entre Trump y los rusos se ha desmoronado con el testimonio de Comey

El NY Times admite en este artículo de abajo una declaración de Comey al Senado, que otro publicado por ellos en Febrero sobre Trump y los rusos fue totalmente falso. No cabe duda que las declaraciones de Comey hoy han dejado a los medios tradicionales en un ridículo total.

Por el otro lado, el día no ha sido totalmente victorioso para Trump, porque Comey, herido por haber sido despedido, AHORA dice que las palabras de Trump le hicieron SENTIR acosado. Para tener una idea de su situación laboral, Comey sabe y admitió que el presidente le puede despedir por NADA. Tiene total autoridad. Si el presidente hace algo inapropiado, puede comunicárselo a él directamente, ya que el director del FBI debe ser uno que es mayor de edad. ¿No? También puede apelar al abogado de la Casa Blanca. O al Departamento de Justicia. Y también puede reportar al congreso o al senado, donde la oposición, feliz, seguro que toma baza de inmediato. Pero para los que quieren creer en su “victimismo”, Comey ha dejado unas cuantas perlas: “Con el despido y sus declaraciones hacia el FBI, Trump ha ofendido todo aquello que yo valoro” Y también ha declarado que el FBI es una entidad de unos valores inigualables, que siempre se dedica a la protección del pueblo para lo cual ha servido con orgullo. Y que la Agencia mantiene una gran unidad. Pero esas declaraciones quedan algo enturbiadas por la situación que creó después de la investigación de los emails de Hillary y su decisión de no enviar la evidencia a un gran jurado, que es lo que debería haber hecho, si hubiese seguido los requerimientos de su descripción laboral. En vez, exoneró a una que a efectos entregó al enemigo decenas de miles de emails con secretos. Y los agentes (se decía que eran 150) investigando a la Hillary, quedaron con la impresión de que su director James Comey era una pared entre ellos y la Justicia. Hubo muchos que se quejaron del comportamiento del director, que ni siquiera permitió registrar el domicilio, cuando se hace en todos los casos

En adición, Comey ha declarado que Loretta Lynch, fiscal general bajo Obama, le indicó que utilizara la palabra “asunto” en vez de investigación cuando se refería a su trabajo con los emails de la Clinton. Y curiosamente, admite que se sintió mal……… pero lo hizo y nos enteramos ahora. Quién lo hubiese pensado, siendo tan estricto el señor. Algunos agentes con sentido del humor, sugirieron que la Agencia Federal de Investigación cambiara su nombre a Agencia Federal de Asuntos.

Sinceramente, me siento como que vivo en una republica bananera con las cosas que oigo de los demócratas, sus colaboradores y los medios. Porque hasta el FBI ha quedado desprestigiado por la manipulación que ha admitido y hemos sido testigos.

De acuerdo con lo que escribe el retirado asistente fiscal de NY para la respetada revista National Review, y quien no se dedica a la especulación, nos dice que James Comey es un abogado y fiscal de primerísima clase en EEUU y que no se explica cómo ha podido declarar que “no sabe si constituye o no obstrucción a la justicia” lo que le dijo Trump, cuando obstrucción es algo que lidian todos los días. Y también es sorprendente, que uno que afirme la integridad del FBI de la forma que lo ha hecho, después admita que sucumbió a la exigencia de Loretta Lynn a llamar la investigación “asunto” por razones de campaña electoral. Y peor aún, que no sepa sus obligaciones para exonerar los crímenes investigados de Hillary por no tener “intención” criminal. Dice eso, cuando uno de a pie sabe que en el gobierno, negligencia grave es un crimen que se puede pagar con la cárcel, haya o no “intención” criminal. Y que asumiera que la Hillary no sabía lo que estaba haciendo, debería ser uno de los mayores insultos a nuestra inteligencia en la última década.

También hay artículos sobre sus donaciones a la corrupta Fundación de los Clinton entre el 2005 y 2010, así como contratos de construcción conseguidos para la compañía de su hermano Peter y los logrados para la Lockheed Martin durante los años de la Clinton como Secretaria de Estado. Pero para conectar todos esos hilos hace falta mucha madeja. Nos ha dejado con suficiente evidencia de su falta de integridad para un puesto como ese, y ya basta.

James Comey no se ha ido sin dejar unos dardos en la espalda de Trump. Ha declarado que tomó notas de los telefonazos porque pensó que Trump podía mentir. Pero…. que no lo hizo ni con Obama, ni Bush. ¿Implicará que Obama no mentía? Si es el caso, está mucho mejor de ciudadano que de funcionario. Y sus “dudas” sobre lo que Trump le quiso decir en los telefonazos, deja las puertas abiertas para los que ahora quieran creer que ha habido obstrucción. Los medios aprovecharán esa nueva ventana que se les ha abierto para seguir “informando” en el mercado que tienen (los demócratas) y en el extranjero. Así seguimos!