Ya sabéis el mensaje. Lo de Trump y su salida del Acuerdo Climatofóbico de París no tiene ninguna relevancia. Europa seguirá como si nada hubiera pasado. La única diferencia es que USA ha perdido “el futuro” (es literal). Y además “el liderazgo” (también literal), que va a pasar … ¡a China!

Bueno, el liderazgo yo no sé. Pero el “paganazgo” (la cualidad de pringado) va a pasar con toda seguridad … ¡a Europa! Y como eso de Europa puede resultar un tanto abstracto, el truco para entenderlo es ponerte delante de un espejo. Pringado es eso que ves en el espejo, más allá de tu nariz.

Pongamos números. La mayor parte de la financiación de la broma de París se va a llevar a cabo a través de una movida llamada el Green Climate Fund. El nombre resulta muy indicativo. Green significa caro; Climate significa timo; y Fund significa apoquinar. O sea, Apoquinar un Timo Caro.

No es fácil saber las cantidades. Ahora mismo hay comprometidos diez mil millones. Pero la idea es que en 2020 sean cien mil millones al año. Y todo el mundo da por supuesto que eso es sólo un primer paso, con la idea de multiplicarlo espectacularmente después. Ya se ha hablado de un salto muy inmediato, a trescientos o cuatrocientos mil millones anuales. Pero es fácil es mirar  los números relativos. Que al final es una definición más útil del nivel de pringado.

El cuadro representa el porcentaje de lo que pone cada uno en el Green Climate Fund. Separado en antes de Trump (azul), y después de Trump (rojo). China, el liderazgo, destaca por su ausencia. Sólo representamos el 96% de fondo, para que la idea quede más clara. Hay muchos países más con cantidades perfectamente ridículas, pero no se notaría si las pagan o no.

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El espejo en el que te estás mirando: pasar de financiar el 46,5% del GCF al 67,5%, es lo que los eurócratas llaman “no cambia nada”.

Nota: me he limitado a repartir lo que deja de pagar USA, proporcionalmente entre los demás. Pero siempre cabe la esperanza de que la Unión Europea se ponga estupenda y se comprometa a asumir una parte mayor que la proporcional. O todo, con un poco de suerte; y sería un 75%. Tú mira a Merkel y a Macron, y haz la apuesta que consideres oportuna.

También hay otras posibilidades. Como que China e India digan que les preocupa mucho más la crisis planetaria, y que aceptan alegremente quedarse sin la parte que ya no pone USA. Por lo del liderazgo ese. Y hay indicios. Lo cuenta @Suanzes en El Mundo [–>]:

Un enorme fiasco. Tras el desastre de la visita de Donald Trump a la OTAN, el fracaso de la Cumbre del G-7 en Taormina (Italia) y el desolador anuncio de la retirada de EEUU del Acuerdo de París sobre cambio climático, la Unión Europea quiso dar un golpe de efecto y de fuerza asumiendo, junto a China, el liderazgo en la defensa del planeta. Un amago de giro hacia el Pacífico del que, en apenas 24 horas, ha salido escaldada y escarmentada.

Problema. Lo primero que hizo China fue preguntar, ¿qué hay de lo mío? Donde “lo mío” era un estatus comercial mejorado con la UE. Y con eso, no hubo la gran declaración que esperaban los europeos, ni liderazgo conjunto en defensa del planeta, ni leches.

Pero la gran fortaleza moral europea sigue adelante. No pasa nada. No pasa nada, salvo algunas cosas. Parece que el ala derecha de partido conservador alemán (CDU, Merkel) se está hartando un poco del liderazgo climático. Y casualmente justo después de la estampida de Trump, han presentado una declaración pidiendo el fin del “chantaje moral” de los chicos del clima, y el abandono de los objetivos unilaterales alemanes a cuenta del CO2.

Plantean ideas de lo más sensatas.  Desde discutir el rol solitario de los gases invernadero en el clima, hasta contemplar que el cambio climático pueda tener muchas cosas positivas que no se mencionan nunca. Y no están hablando del reverdecer del planeta. Por ejemplo plantean que un Ártico con menos hielo, libre tránsito para barcos y posibilidad de extracción de minerales, pesca y petróleo, bien puede compensar los males ecológicos que le quieren imaginar. Conclusión:

El IPCC de la ONU parece haberse convertido en un circo salvamundos.

¡Glups! Se recomienda leerlo entero:

Y hay más movidas en Europa de las que parece. No todos somos igual de pringados. Por ejemplo, España, que pone comparativamente poco en el Green Climate Fund, supone un 1,6% del total. Pero hay un grupo de países que llaman de Visegrad, Chequia, Polonia, Hungría y Eslovaquia, que sumados todos juntos apoquinan menos del 0,1% del fondo. Por comparar, la diferencia en la primera tanda es entre poner 3 € por cabeza de población (España), y poner 0,3 € (Visegrad). Alemania, 12. Y aun así hay una especie de revuelta de estos países dentro de la UE. Más o menos soterrada, pero revuelta.

Probablemente la peor losa de la broma del clima no sea el Green Climate Fund. Seguro que mucho peor que lo que se apoquina es el encarecimiento de la energía y la pérdida de competitividad que supone frente a terceros países. Y da la impresión de que ni siquiera en Europa todos son pardillos; algunos se resisten, y tal vez surjan grietas.

La prensa fetén quiere vender la película de un Trump enloquecido, absolutamente sólo en el mundo, que ha perdido el tren de la historia. Puede ser. Es un relato que queda muy bién, y nos hace sentir moralmente superiores. Pero si no es cierto, se nos puede quedar cara de tontos. ¿Tú qué tipo de cara le ves a Rajoy? ¿Y a Tóntez? Queda el consuelo de que podemos acabar teniendo muchas naciones. La pera.

Datos: