Luis (desde Florida)

Los sesgados medios son una parte importante de la guerra cultural que existe en EEUU. Y los bandos de esta guerra se pueden dividir en la forma que interpretan la Constitución. Los conservadores (republicanos) la interpretan de la forma que está escrita y los progresistas (demócratas) en muchos casos la consideran como algo absoleto, y casi todos en algo evolutivo que debe interpretarse de acuerdo a las condiciones del momento, por mucho que juren que van a cumplir con el documento.

Y en los últimos años hemos tenido dos líderes progresistas que son Obama y Hillary Clinton. Es imposible entender esta guerra sin saber en detalle el pasado de ambos. E importante saber que Hillary escribió su tesis de doctorado sobre Saul Alinsky, a quien admiraba. Y es también importante saber que Saul Alinsky escribió un libro titulado Reglas para Radicales y entre las dedicaciones hay una al primer radical contra el Establishment, Lucifer. Dichas reglas y el libreto se puede leer en la red. También ayuda saber que Hillary fue líder de los manifestantes a favor de los comunistas Black Panthers.

Obama fue hijo de un comunista de Kenia. Tuvo como mentor en su adolescencia a Frank Marshall Davis, comunista con tarjeta. Fue vecino y asociado de William Ayers, quien fue a la cárcel por poner una bomba en el Pentágono y nunca se arrepintió. Acudió a la iglesia del Rev Jeremiah Wright, un pastor de Teología de los Negros, quien se alegró del atentado 11-S, y gritó varias veces en un sermón “Dios maldiga EEUU”. También recibió fondos del líder libio Muammar Khadafi junto con el líder del Islam de EEUU Louis Farrrkhan, con quien tenía una relación muy buena. También hay que mencionar lo que dijo este líder musulmán: “Nuestro hermano fue “selected” antes de que fuera “elected”.  Y sabemos de otra frase muy significativa del terrorista William Ayers: “Evito la satisfacción instantánea de la postura radical, por el orgullo de realizar el objetivo radical”. Y esto se refiere a las tácticas, los discursos “light” y digeribles que usan para el pueblo. Obama utilizó las palabras Cambio y Esperanza y también dijo que iba a transformar de forma fundamental a EEUU. Pensándolo, es como querer transformar totalmente al Real Madrid o el Barcelona. No se ha ido sin intentar. En fin, se puede escribir mucho más.

Y en esta guerra cultural, los medios son imprescindibles para los progresistas, quienes lo son no tanto por confabulación como por afinidad. A veces ambos. Una generalidad: los periodistas vienen del sector de humanidades y típicamente viven con el ideal de cómo debería ser la sociedad y el mundo. Mientras que los de ciencias, típicamente observan el mundo como es y actúan en concordancia. Y hay muchísima evidencia a través de la historia sobre esta cooperación

Es de conocimiento general, que los reporteros de EEUU, el 80-90%  vota por el partido demócrata.

Abajo hay una serie de gráficos que muestran que los medios, excepto la FOX, son contrarios a Trump.

En este otro artículo se puede leer que los reporteros donaron $400.000 a Hillary y solo $14.000 a Trump

Todo esto no es por Trump.  Le pasó lo mismo a McCain en el 2008.

Y por si hay dudas y se piensa que el escrito es de un republicano, por lo tanto sesgado, doy dos pruebas de dos analistas demócratas y críticos de Trump que aseguran que los progresistas se encuentran en una creciente epidemia de intolerancia e hipocresía.

Y éste de abajo dice: Los medios tienen la tendencia de ignorar las historias de los americnos conservadores, mientras reportan lo que ocurre “bajo el arco histórico” progresista definido por Hillary y Obama. Oiga, es el analista de noticias de la CNN!!!

Byers admitted on CNN last Friday that the media has a tendency to ignore the stories of conservative Americans while reporting the “arc of history” from a progressive point of view. Byers explained. “The story we have largely been telling is a story that is more or less in step with the arc of history as defined by Barack Obama and Hillary Clinton.”

Otro caso claro es el asesinato de Seth Rich. Este joven era un analista de datos del Comité Nacional Democrático. A las 4:30 de la madrugada del 10 de julio fue asesinado por la espalda con varios tiros. La policía de Washington DC alegó que fue un robo. Pero Seth tenía todavía la cartera, el reloj y el teléfono. Los del hospital no quieren responder a ninguna respuesta. Un investigador privado dijo que un policía de la ciudad le dijo que se le había ordenado que no dijera nada. No se sabe si es el FBI o la policía el que posee el ordenador de Seth. Y Wikileaks está dando una recompensa de $20.000 por información sobre el caso, a la vez que Assange hace unas declaraciones insinuando que Seth había enviado miles de documentos a la organización. Hay otras organizaciones ofreciendo hasta $100.000 por información que pueda resolver el caso. Pero no es precisamente en Comité Nacional Democrático una de ellas la que lo hace, sino otros grupos y eso da lugar a muchas preguntas. El caso es que los medios tradicionales tratan las sospechas como fabricaciones conspiratorias, pero tampoco se ve por parte de la izquierda una agresiva intención de resolver el asesinato.

En adición, lo que hemos visto y leído en los últimos meses no es otra cosa que la supuesta “colusión” entre Trump y los rusos. Pero hay que tener en cuenta que a) colusión en sí no es un crimen. b) El tener contactos con potenciales enemigos detrás de las cortinas no es ilegal. c) Lo han hecho todos los presidentes desde Washington y d) Lo hizo Obama con los ayatolas de Irán. e) En 7 meses no han encontrado pruebas de nada ilegal. De esto estamos hasta las cejas.

Lo que sí es un crimen de verdad es espiar en ciudadanos americanos sin recurrir a un juez y “desenmascarar” sus nombres a diversas agencias por razones políticas. Eso ha ocurrido y hay pruebas. Y el Congreso ya ha obligado a presentarse al jefe de la CIA, John Brennan, la ex-directora de la Agencia de Seguridad Nacional, Susan Rice y la embajadora a la ONU Samantha Powers

Veremos en qué queda todo y cuánto de esto se escribe en España. Porque mucho de lo que se escribe allí, es “según el WaPo y el NYTimes o la CNN” que es parecido a enterarse en un periódico de Alabama sobre el “conflisto vasco” por algo escrito en el GARA.

Esa es mi experiencia