Si lo dice él …

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… será. Y parece que lo dice:

“Si realmente lo hace (salirse del acuerdo de París), sería un gran sopapo en nuestra cara” – dijo el obispo Marcelo Sanchez Sorondo, jefe de la Academia de Ciencias Pontificia, que ha acogido numerosas conferencias internacionales sobre “cambio climático”.

No es nuevo en la plaza Marcelo [–>]. Y si lo quiere ver como un sopapo a la versión sotana del kindergarten no se lo vamos a discutir. Al contrario, aplaudimos al payaso de Trump con mayor entusiasmo aun. Las chorradas climáticas y perro-fláuticas del papa se merecen una buena torta, y hemos de esperar que él esté encantado poniendo la otra mejilla. O igual también ha cambiado en eso la Iglesia; a saber.

Hay mucha discusión sobre si era importante, o no, lo de la salida de USA del acuerdo de París. Los chicos del clima más pirados pero poco políticos (los más sinceros, menos jetas) sostienen que el acuerdo era un fraude. Mucho blablabla, sin ningún compromiso real ni mecanismo de imposición. James Hansen, sin ir más lejos [–>]. Y se podría entender que si tiene razón, y sólo es un fraude y blablabla, da lo mismo que Trump se saliera o que no.

Pero esta teoría tiene un fallo. Es cierta desde el punto de vista de Hansen; no van a hacer nada que -según la teoría alarmista- sirva para arreglar el “problema” del clima. Lo que proponen no “soluciona” nada a ese respecto. Si quisieran tener algún efecto en las emisiones de CO2, estarían:

  1. Montando centrales nucleares como locos
  2. Impulsando el fracking-gas como desesperados;
  3. Dedicando todas las subvenciones que dedican a los cacharrines verdes, y más, a investigación pura de nuevas fuentes de energía, baterías, nuevos sistemas nucleares de fisión con menos residuos (que ya hay), y fusión nuclear.

Pero que no estén proponiendo nada útil de cara a la teoría alarmista del clima, no quiere decir que no estén proponiendo (y haciendo) otras cosas muy útiles de cara a otros propósitos. Y se va a notar perfectamente en la histeria colectiva global que le va a entrar al kindergarten. ¡Les importa, vaya que les importa! Y de fondo de las histerias siempre hay suses. La plata de alguien. Vaya, la plata de los bolsillos de todos dirigida a los bolsillos de unos pocos. ¿Cómo si no conviertes un no-negocio en un chollo? ¿Qué más da si sirve para el clima mientras sirva para cosa nostra? En ese sentido Hansen no tiene razón. Sí era muy útil el acuerdo de París; con sus subvenciones, sus trasiegos de parné, su Green Climate Fund, y lo que te rondaré.

Y más que plata. Lo mismo que las elecciones de Trump fueron -en buena medida- una guerra cultural, moral, París también. No creo que al payaso le importe nada, pero tuvo olfato y se montó sobre esa ola. Y París significa si vamos a dejar que unos científicos pagados por políticos, y directamente beneficiados por el asunto, pueden decidir -sin que se discuta- la transformación y el empobrecimiento económico del mundo. Así, sin más; por un consenso circular. Yo me lo guiso y yo me lo como. Lo tuyo. ¡Con la justificación de unos modelos de chichinabo, del tipo de los que nunca han funcionado!

Un sonoro sopapo al sotanagarten y al kindergarten es el primer paso imprescindible para quitarse la mierda posmo de encima.

¿Ciencia, dicen? Vale, hablemos de ciencia. Y distingamos.

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Por situar la frontera (la raya negra.) De 1687 a la década 1960 – 70 es lo que va de la publicación de Philosophiæ Naturalis Principia Mathematica, a la supresión en la Royal Society de la norma que sale en el cartelito de arriba. Y a la explosión del consenso y la posmodernidad en ciencia. ¿Pero de dónde ha sacado su prestigio la ciencia; de lo que va de Newton a Feynman, o del alucine posmo?

Y ya entramos en los detalles. Dice el kindergarten que USA se ha quedado sola con Nicaragua y Siria, porque son las que no lo han firmado. Pero podrían mirar a los que no lo han ratificado, que a saber si lo harán. No parece mucha soledad. Tienen rodeado el mundo.

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Trump ha estado listo. No se ha puesto cafre, sacando un dedo a la Ciencia del Calentamiento Global Acojonante. Ha tirado por la calle del medio. Se limita a decir que era BAD for America, y que no pasa por ahí. Está mal negociado (leche a Obama).  Y ofrece renegociar otro. Si sale bien para América, estupendo. Si no, mejor nada que un acuerdo malo. Y por supuesto, suspende todos los compromisos (voluntarios) de USA con el acuerdo, y muy especialmente y Green Climate Fund.

Daoizvelarde tiene una teoría, muy verosímil:

Pero eso no tiene en cuenta a los demás. No pueden rehacer el acuerdo así como así. Trump mismo cita los chollos para China e India, que son el motivo por el que firmaron. No lo hubieran hecho si no fuera para sacar tajada. Desde luego que no lo hicieron por el clima. Yo creo que Trump esta ofreciendo una renegociación con perfecta conciencia de que pone las condiciones que la hacen imposible. Para el acuerdo era imperativo que Europa y USA fueran gilipollas — aunque algunos se forraran en ambos sitios y otros acumularan mucho poder.  Y sin eso, que Trump dice que en el caso de USA no va a ser, no habrá acuerdo. No tendría motivo. Bueno, salvo que lo pague todo Europa; o sea, tú.

Mi apuesta: R.I.P. París.

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We don’t want leaders of other countries laughing at us anymore. And they won’t.

Actualización (casi inmediata):

Problema de entendederas por parte de UNFCCC: nadie ha hecho una petición, sino una oferta.