El kindergarten sigue totalmente obsesionado con su problema de “comunicación”. ¿Por qué no nos cree todo el mundo, si somos la ciencia y la verdad? Tiene que ser que nos comunicamos mal -entienden. Porque han comprobado que falla la teoría clásica que tenían para cuando la plebe no cree a los expertos. Se trata de la teoría del modelo de déficit, y consiste en imaginar que la culpa de la falta de fe se debe a un déficit de conocimientos por parte del público. Y si alcanzaran un nivel suficiente, no les quedaría otro remedio que creerse lo que dicen los que saben.

Un problema de comunicación, como se ve. Y tiene una solución que parecería obvia en principio. Impartir conocimiento. Inundar a la chusma con datos y evidencia.

Pero hay un fallo. Según esa idea, como resulta que la plebe tiene un nivel de conocimientos muy variable, debería notarse una diferencia dependiendo del nivel. Cuantos más conocimientos científicos, menos reacios deberían ser los burros para tragar. Y lo han medido, ¡pero resulta lo contrario de lo que esperaban! Según aumenta el conocimiento de la materia, sí ocurre que los que se podría esperar que tengan más fe (el kindergarten) muestran un mayor nivel de creencia. Pero aquellos de los que se puede esperar que sean reacios (los deplorables), lo son más cuanto más conocimiento tienen.

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El gráfico es de un trabajo de Dan Kahan, que creo que fue el primero en fastidiar la hipótesis del modelo de déficit. O en todo caso es a quien usa el nota de hoy para hablarnos de la ciencia de la comunicación científica, con un par.

Tim Requarth es un periodista y escritor que se dedica a ciencia. También estudió neurocencia, y dio clases biología, química y escribir, en la universidad de Columbia. Y propone que a la vista de la inutilidad de la inundación de evidencia científica para convencer al díscolo populacho,  lo que la ciencia debe hacer es repartir emociones.  Literalmente:

Is it any surprise, then, that lectures from scientists built on the premise that they simply know more (even if it’s true) fail to convince this audience? Rather than fill the information deficit by building an arsenal of facts, scientists should instead consider how they deploy their knowledge. They may have more luck communicating if, in addition to presenting facts and figures, they appeal to emotions. This could mean not simply explaining the science of how something works but spending time on why it matters to the author and why it ought to matter to the reader.

¿Nadie ve un problema con esta ciencia de la comunicación científica? ¿Ni siquiera un problema con la realidad? Porque emociones y personalización del fin del mundo es justamente lo que se han dedicado a repartir los alarmistas en modo industrial desde que empezó Hansen en 1988.

Etcétera.

O sea que Requarth les dice que tienen que cambiar para hacer lo único que ya hacen bien, y a mansalva. Y tanto él, como Kahan, y otros, se han olvidado que la ciencia abarca un poco más que el puto cambio climático. Incluso se podría sostener que lo que no abarca la ciencia es el cambio climático, que es política. En todo caso deberían haber probado su nueva teoría con otras materias, para ver si se puede generalizar. Por ejemplo, la mecánica cuántica, el Big Bang, la relatividad, o la evolución de las especies. Todas ellas son ideas nada intuitivas, y muy capaces de interferir con la “visión del mundo” de parte del personal.

Explico: La tesis de Kahan es que algunas ideas científicas forman también parte de la “identidad cultural” de la peña. Y propone que cuando ocurre eso, un mayor conocimiento científico permite mayor capacidad de argumentación y racionalización, y eso facilita creer lo que te pide el cuerpo — según la “identidad cultural”. Y efectivamente, su tesis explica sus datos … ¡porque sólo está mirando la chorrada del cambio climático! En todos los demás casos citados, y especialmente en la evolución, que tiene tantas implicaciones morales, lo que ocurre es que sí funciona el modelo de déficit. Cuanta más ciencia saben los deplorables, más dispuestos están a pensar que la teoría de la evolución describe algo real. Y las demás.

Pero hay una alternativa, que el kindergarten no parece tener capacidad para contemplar. Que por mucho consenso y mucha mierda que tenga el cambio climático, no tiene mayor evidencia que tantos otros consensos científicos que se han mostrado bochornosamente errados. Y por eso falla en el cambio climático el modelo de déficit, pero no en las demás. Porque en este caso no se trata del déficit de conocimiento de la chusma, sino de un déficit de evidencia real (por ejemplo empírica) de los expertos.

Pongamos que tenemos tres modelos:

  1. Modelo de déficit de conocimiento popular.
  2. Modelo de “identidad cultural”.
  3. Modelo de déficit de evidencia empírica. (Este modelo es invisible para el kindergarten).

El modelo (1) no explica los resultados de Kahan. El modelo (2) no explica los resultados generales fuera del muy especial caso del cambio climático, y probablemente de otros similares relacionados con la salud y con portarse bien. O sea, en la ciencia no seria. El modelo (3) explica -en mi opinión- todos los casos. Incluyendo un poco, pero sólo un poco, de lo de la “identidad cultural” de Kahan. Seguro que hay tesis científicas que resultan más difíciles de aceptar, y que a veces la dificultad dependerá de la “identidad cultural”. Pero más conocimientos solo producirán mayor polarización cuando la evidencia es de chichinabo;  mayormente de opinión (autoridad) y teoría, pero no evidencia empírica. Al que le cae a favor de la corriente aceptará autoridad, consenso, y bella teoría como “evidencia sólida”. Al que le cae en contra de la corriente exigirá una evidencia de verdad. ¡Pero es que además la ciencia clásica (no posmo) le da toda la razón para hacerlo!

No contemplar todos los modelos posibles es falta de seriedad. Kindergarten. Kahan, Requarth, y compañía.

Fuentes:

Tim Requarth:

Dan Kahan: