Imagina que antes del bombardeo de payaso de la Casa Blanca recopilas lo que se puede saber al desnudo. A pelo; sin extras.

Sabemos seguro:

Hubo un ataque aéreo de los aviones del gobierno Sirio sobre un almacén de armamento de los rebeldes. El almacén estaba excavado en rocas en una zona montañosa. Parece indiscutible que sí hubo un ataque aéreo (como tantísimos): aviones soltando bombas.

Tras el ataque, los rebeldes muestran unas docenas de muertos con claros síntomas de gas sarin. Los rebeldes pertenecen esa hidra con cabezas como Al Qaeda o ISIS.

hidra

Y no sabes más. Ni se puede saber. Decidir que el gas venía en las bombas de los aviones puede parecer enteramente “lógico”, lo mismo que puede ser pura prestidigitación. O hasta casualidad. Si quieres contemplar todo lo posible, no se puede descartar nada de esto:

– El Assad ha decidido una escalada, con un crimen de guerra de libro y con publicidad.

– El almacén de armas tenía gas sarin, hubo una fuga, y contaminados.

– Los rebeldes habían preparado unas camionetas con el gas para desplazarlas rápidamente a la zona en la que hubiera un bombardeo y producir ellos mismos la contaminación.

Las tres versiones son perfectamente posibles. Los dos bandos en liza tenían una oportunidad similar. Lo que no parece muy similar son los motivos. La esperanza previa de sacarle ventaja a una acción como esa.

La “moralidad” podemos considerarla igualmente ausente entre los dos combatientes. Que el-Assad tenga problemas morales no parece una apuesta sensata; pero sobre Al Qaeda / ISIS no creo que quepa la menor duda. En cambio, la apuesta sí parece diferente.

El-Assad estaba por primera vez ganando la guerra. Después de llevar años con el gobierno (y la vida) en vilo, las circunstancias empezaban a serle francamente favorables. Estaba ganando batallas y terreno a manta, con la ayuda de Rusia. Y sus enemigos estaban perdiendo su mayor apoyo: EEUU. Trump, que siempre había manifestado su preferencia por no involucrarse en Siria, acababa de declarar que expulsar a el-Assad había dejado de ser un objetivo de su política exterior. El gobierno sirio no podía soñar con una situación más favorable.

¿Qué apuesta podían hacer usando el gas? ¿El suicidio? Ni siquiera estamos hablando de un objetivo militar de primer orden, del que ni remotamente se pudieran esperar unas ventajas que justificaran los riesgos. Ni estamos hablando de la locura que te puede entrar cuando ya lo tienes todo perdido, y te ves en una situación comparable a la del final de Gaddafi. La situación era exactamente la contraria. Esperanza.

Los rebeldes. Recordemos que son los cortadores de cabezas;  icineradores de prisioneros vivos; esclavizadores sexuales de las mujeres de sus enemigos; y ya puestos son también destructores de antigüedades inigualables. Su preocupación sobre la opinión del resto del mudo ha sido siempre literalmente ninguna. ¿Qué podrían esperar los rebeldes de una acción así?

Parece que podrían esperar justo lo que ha pasado. Los europeos no nos vamos a parar a pensar sutilezas sobre motivos y oportunidad. Es nuestra última carta en una guerra en la que nos jugamos quitarnos de encima el monopolio del gas ruso, para lo que es necesario hacer desaparecer el gobierno de el-Assad. Aunque detrás dejes un cristo como el que quedó en Irak. Así que se puede esperar una reacción europea de rápida acuasción “moral” a el-Assad. Lo que hizo Trusk de inmediato.

¿Y USA? Trump iba  a tener con seguridad la reacción de la izquierda a favor de la guerra con Siria. Por ejemplo, Hillary:

Assad has an air force, and that air force is the cause of most of these civilian deaths as we have seen over the years and as we saw again in the last few days. And I really believe that we should have and still should take out his air fields and prevent him from being able to use them to bomb innocent people and drop sarin gas on them.

Y la prensa, toda contra Trump, se podía apostar que se iba poner a tocar los tambores bélicos. Como ha hecho. Además tienes la campaña, desde el mismo inicio de la presidencia, sobre los intereses de Trump a favor de Putin.  ¿Qué puedes esperar de Trump? Lo tiene a huevo, y es casi obligado. Yo soy más macho que nadie, y de paso desactivo la campaña de la izquierda con unos cuantos misiles que sólo cuestan dinero. Contemporizar era tener más presión, y ya tenía mucha. Y era darle la razón a la campaña de que es una marioneta de Putin. Con esto ha desactivado la “cuestión rusa”. Acaba de desaparecer como parte de la lucha política en Washington.

Todo esto no demuestra nada, claro. Puede haber sido el-Assad, aunque no haya forma de entender por qué. Puede haber sido cualquier cosa. Pero sea el motivo que sea, es un chollo para el ISIS, es un chollo para los militaristas en Washington (el Deep State), es un chollo para lo que sea que quieren Hillary y compañía, es un chollo para los europeos, y es un chollo para Trump. Todos los gobernantes en apuros adoran una guerra externa, lejana, y sin bajas.

Para los sirios parece la promesa de algo tan poco recomendable como lo de Irak. Que tampoco suele ser recomendable para el mundo en general. Ninguna de las destrucciones de estados musulmanes, tan de moda últimamente, ha resultado bien. Siempre salen, o no estados (y guerra civil de mayor o menor intensidad), o estados peores. Que es la pinta de Siria. El-Assad no es menos bestia que Sadam Hussein o Gaddafi. Tampoco hay motivos para pensar que su exterminio vaya a resultar mejor. Los que llegan son igual de bestias, o aun más; pero el desorden es mucho mayor.

Y no hay que olvidar que probablemente la guerra es esto:

gaseoducto-siria

Añadido posterior (17:00). Trudeau no lo tenía claro antes de la respuesta de Trump: