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Cuando se exponen argumentos como los que expongo, a favor de la unidad de nuestro país y en contra del separatismo o de sus excrecencias tipo tiro en la nuca, erreaches y basuras por el estilo, el “argumento” mas usado y casi en exclusiva es del tipo “mentira podrida porque lo dices tu, que eres un facha, un españolazo” o en su variante aun mas cretina “es que odias a tu tierra”.

Lo primero ya va resultando en una alabanza, porque cuando un nazi o un admirador de regímenes totalitarios y asesinos en su variante izquierda etasuna o podemita, te califica así, es porque no les das la razón y les criticas, y no deja de ser de agradecer que te manifiesten su repulsa los como digo, admiradores de lo peor de la especie humana como son los regímenes que asesinan con placer mientras presumen de progres como los estalinistas, camboyanos, chinos, cubanos y demás lacras de la historia.

Pero el “arjumento” (porque mas que argumento es rebuzno de jumento) de que lo que exponess no vale porque lo dice quien “odia a su tierra” ya es de nota, porque demuestra un nivel de cretinez digno de auténticos cretinos incapaces e entender nada que no sea el rebuzno del grupo que conforman con otros como ellos.

A ver si me explico para que hasta ellos me entiendan;

Precisamente porque amo a la tierra en que vivo y crecen mis hijos, la que me vio nacer a mi y a mis padres y abuelos, porque la adoro y quiero sentirme orgullosos de ella, me cisco hoy y siempre en la gente y sus ideas aranistas, mas propias de hace dos siglos que de nuestra época, que pretende no sólo levantar fronteras donde nunca las hubo, creando un miserable gueto, si no también hacerme renunciar a mi pasado e historia, la nuestra, la de todos, cercenándolo con su ideología provinciana y autista, en la que ni son nuestros los mejores vascos que nos precedieron, los que forman parte de la historia pero esta gente pretende excluirles de ella, como los Blas de Lezo, Elcano, Legazpis y Urdanetas, Unamunos o Barojas porque fueron a la vez que ilustres vascos ilustres españoles, y eso no lo pueden soportar quienes son tan estrechos de miras como cortos de entendederas, ni lo son tampoco los ilustres españoles que conformaron en el tiempo este país, nuestro y no nos lo podrán quitar, ni echarnos de él, como Averroes, Trajano, Velazquez, Cervantes, Calderón, Gongora o Goya Picaso o Ramón y Cajal, por citar una parte infinitesimal de tantos que han sido los que dieron espíritu y forma a una de las naciones mas viejas y reconocidas en el mundo entero.

Nada mas y nada menos pretenden que renunciemos a un enorme y vasto patrimonio tan nuestro, para quedarnos en Eta y su sociología del sufrimiento, Sabino Arana como ilustre antepasado y los levantapiedras como sucedáneo de la inmensa cultura española.

O cambiarnos nuestro fantástico idioma hablado por trescientos millones de personas, por un idioma de aldeanos pasado por un laboratorio para modernizarlo, que hablan ni la centésima parte de personas, un idioma no para comunicarse con el mundo, si no mas bien para lo contrario.

Pues menudo cambio, mas bien robo, perder tanto para quedarse con tan poco.

O sea queridos autistas, no solo no odio a mi tierra, que os quede claro, si no a quienes quieren imponerme sus delirios. No solo la quiero si no que además, por mucho que os provoque espumarajos y convulsiones, quiero también a esta España que TAMBIÉN ES MÍA y que pretendéis arrebatarme para satisfacer vuestros antojos secesionistas.

Y no sólo es totalmente compatible sentirse vasco y español, que lo ha sido hasta que un perfecto imbécil resentido empezó a dar la vara y otros vieron excelente negocio en tal tarea,(por algo dice el refrán que el patriotismo es el refugio de los canallas), si no que no se puede entender lo vasco sin lo español ni lo español sin lo vasco, y lo mismo se puede decir de Cataluña, Galicia o cualquier región española. Algo de perogrullo evidentemente pero que hay tantísimos que no pueden ni entender, comprender ni admitir. Que ya es pena.