De esto ya hemos hablado, pero hace tiempo y ahora se ha puesto de moda. Entre Trump, Pruitt y Dilbert han conseguido que ocurra la discusión prohibida sobre el cuento del clima. Y los alarmistas, y entre ellos científicos del clima, presentan esta broma como demostración de que los escépticos están equivocados. Demostración NASA. Lo ves estos días en Twitter todo el rato.

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Imagina que los alarmistas te dicen:

Los escépticos del cambio climático antropogénico ofrecen varias causas naturales para explicar por qué la tierra se ha calentado 0,8 grados desde 1880. ¿Pero, pueden dar ellas dar cuenta de la temperatura creciente? Sigue hacia abajo para  ver cuánto contribuyen al calentamiento los diferentes factores, tanto naturales como antropogénicos, al calentamiento global. Según los descubrimientos del instituto Goddard de la NASA.

Y antes de seguir hacia abajo, el periodista cabal ya sabe que la NASA va a mostrar unos hallazgos según los cuales las causas naturales de los escépticos ni de coña pueden producir el calentamiento observado. No necesita ni mirarlo.

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Y también sabe que el asunto lleva inevitablemente a estas posibilidades.

– 1) Los escépticos esos son tontos del culo o unos ignorantes de campeonato.

– 2) Los escépticos mienten porque están vendidos a “Big Oil”.

– 3) Los “hallazgos” de la NASA son discutibles, y los escépticos los discuten.

– 4) Más improbable, porque sería una caradura infantil. Las causas naturales que dicen que ofrecen los escépticos, en realidad no tienen nada que ver con las que ofrecen los escépticos.

El periodista cabal, o el aficionado interesado, descarta la idiotez (1)  de inmediato, porque la calidad de la producción científica de buena parte de los científicos escépticos es insuperable. La mentira (2) es siempre posible, pero además para ambos bandos. Lo que pasa es que no es necesario resolverlo antes de averiguar que pasa con los otros dos puntos. Si los “hallazgos” son discutidos (3), y si las causas naturales (4) son las que realmente presentan los escépticos.

La más fácil es la última, y siempre conviene empezar por descartar lo fácil. Para saber si las causas naturales que ofrecen los escépticos son estas, no hay nada como leer lo que dicen los climatólogos escépticos para saber si coinciden.

  1. La órbita terrestre.
  2. La temperatura del sol.
  3. Los volcanes.

El periodista cabal, o el aficionado interesado, sabe muy bien que ningún climatólogo escéptico ofrece la óbita terrestre como explicación del ligero calentamiento observado. Es directamente idiota; la misma presentación de la NASA asegura que son cambios que ocurren “en muchos miles de años” y afectan a las glaciaciones. Pero no estamos hablando de eso. ¿Por qué meten esa idiotez entre lo que ofrecen los escépticos?

Tampoco ningún climatólogo escéptico ofrece el sol como explicación. Literalmente ninguno. Vaya, de los principales y conocidos — siempre puede haber un campeón desconocido. Sólo Judith Curry deja abierta la posibilidad de que exista algún mecanismo indirecto (desconocido) de influencia solar. Pero eso no es lo que refleja (ni podría) el gráfico de los “hallazgos” la NASA. Si es desconocido no pueden representar su efecto.

Lo de los volcanes ya es de broma. Todos los climatólogos piensan que enfrían. La cuantificación es muy discutida y la cambian con frecuencia, pero una causa de enfriamiento nunca puede ofrecerse como explicación de un calentamiento. Menos para los alarmistas, al parecer.

Por tanto, revisadas las causas naturales que dicen que ofrecen los escépticos, nos quedamos así:

  1. La órbita terrestre. Mentira idiota. Opera en otro plazo.
  2. La temperatura del sol. Mentira. Los climatólogos escépticos no ofrecen el sol.
  3. Los volcanes. Mentira idiota. Es una causa de enfriamiento, no de calentamiento.

Si el periodista cabal, o el aficionado interesado, son finos además de cabales, habrán observado un detalle. El típico tocomocho que caracteriza a los alarmistas del clima. El trabajo empieza diciendo que “los escépticos ofrecen varias causas naturales”, y luego pasa a mostrar los “hallazgos” de la NASA, naturales y antropogénicos. No dice literalmente que los “hallazgos” de la NASA sea lo que ofrecen los escépticos. Pero claro, es obligado creerlo así porque si no todo el ejercicio carece de sentido. Que es exactamente, el caso. Un sinsentido destinado a engañarte.

Hemos puesto entrecomillas lo de los “hallazgos” de la NASA. Es el punto (3) que habíamos dejado atrás. Sí que son discutidos y por eso van entre comillas. En la sección de métodos del trabajo está muy claro por qué. No son hallazgos en el sentido habitual de la palabra. Son resultados de ejercicios de modelos (a eso les llaman “experimentos”). Dependen enteramente de las asunciones y “tuneos” que llevan los modelos. Pero una mezcla de asunciones y tuneos no es un “hallazgo”, sino una especulación. Ni siquiera si los modelos predijeran repetidamente de cine podrías saber seguro que es por las causas acertadas. Pero es que tampoco es el caso sino el contrario.

Por cierto, en la sección de métodos no aparece el método (ni la cita) para averiguar qué causas naturales ofrecen realmente los escépticos; si lo hacen.

Y de esta forma resolvemos el misterio de la discrepancia entre los escépticos y la NASA:

– 1) Los escépticos esos son tontos del culo o unos ignorantes de campeonato.  NO

– 2) Los escépticos mienten porque están vendidos a “Big Oil”. NO

– 3) Los “hallazgos” de la NASA son discutibles, y los escépticos los discuten. 

– 4) Más improbable, porque sería una caradura infantil. Las causas naturales que dicen que ofrecen los escépticos, en realidad no tienen nada que ver con las que ofrecen los escépticos.

Fuente, Bloomberg:

Ejemplo de científico alarmista cafre intentando engañarte con esta broma:

Sin respuesta, por supuesto.

Agradecimiento, por corrección en la numeración.