Pongamos claro lo primero, como para torpes. No voy a defender la pedofilia, exactamente igual que Milo Yiannopoulos no la ha defendido. Ni siquiera me gustan las niñas de trece años; ni como interés sexual, ni de ningún otro tipo. No sabría qué otra cosa hacer con ellas, más que mandarles al cuarto de jugar. O al parque, con la nana. Por cierto, lo mismo que dice Milos.

¿Dice eso?

Sí, con toda claridad. Y en el mismo vídeo que ha servido para crucificarle y demonizarlo. Y por eso explica que no lo entiendes si no lo ves en su contexto. Esto es, entero, y en esa conversación -que no es la de la crucifixión. No estoy de acuerdo. Yo he visto el vídeo de los crucificadores, y he entendido el contexto perfectamente. Pero porque lo quería entender; no dejarme arrastrar por un tabú.

Aclaremos la única diferencia que hay, hasta aquí, entre Milo y yo. No tuve la suerte de despertar el interés de ninguna maci treintaañera, a los trece. Pero hubiera sido el rey del Mambo si me cae esa breva. Así que los dos pensamos, y Milo lo dice en el vídeo de marras, que …

– La pederastia está bien prohibida y penada, y la edad legal es probablemente adecuada para la mayor parte de los casos.

– Puede haber casos en los que el resultado de una pederastia consensual (por mucho que el menor no pueda consentir legalmente) resulte positivo para los dos intervinientes. Puede.

Milo alega algo tan claro como su propio caso. Yo, la historia y la antropología. En ambos casos se trata de hechos irrefutables que no deberían ser polémicos. Pero con el tabú hemos topado. Lo mismo que no puedes criticar nada del islam sin ser “islamófobo”; no puedes sugerir que la pederastia no sea un mal absoluto, siempre, sin ser pro pederastia. Hay que joderse.

Pero resulta que nada es un mal absoluto, siempre. ¿Quieres un buen ejemplo? Un avión que se cae en los Andes, y un poco de supervivencia … por canibalismo.

En Twitter es imposible discutirlo, claro. Por ejemplo, nuestro kindergarten favorito:

Pero he descubierto un curioso intento fracasado de darle una forma más o menos intelectual a lo mismo.

rdudda

Acojonante. La frase por sí misma ya es bastante idiota. A veces encender un cigarrillo es un gesto para empezar a defender lo indefendible. ¿De verdad? ¿Y ? ¿Eso va a hacer que no necesites el econtexto para entender algo? ¿Va a hacer que por encender un cigarrillo lo que defiendes sea indefendible? Lo único que no necesita contexto para entenderse son los tópicos, los latiguillos, los memes, y en general todos esos trucos baratos propios de la telebasura.

También las abstracciones, pero Dudda no va por nada abstracto. Al contrario. El artículo sólo tiene la frasecita de marras como referencia al caso, y todo el resto no son más que ejemplos en los que los malos (“trumpistas” y otra gente que no le gusta a Ricardo) usan el contexto bastardamente para defender lo indefendible. A juicio de Dudda, porque que sea indefendible sólo lo sabemos porque él lo proclama así. Lo de siempre; confundir una afirmación con una demostración. Al poner muchas afirmaciones pomposas seguidas, en modo rosario, parece una construcción de fuste … si no se mira lo que hay dentro. Pero dentro sólo hay afirmaciones desnudas. Lo mismo que haría Belén Esteban, sin necesidad de darse ningún pegote.

Sin contexto no seríamos nada, pero a veces la apelación al contexto es una manera de defender lo indefendible.

Venga, los Andes. Habrá quien considere indefendible comer cadáver para evitar morirse. Es muy delicado. Pero sin el contexto no puedes saber de qué se trata. Que es, literalmente, lo que se pretende. No saber. Porque es tabú. Y tabú significa prohibido pensar.

Pues yo quiero pensar. Por ejemplo, que este tabú le afecta a los que critican con dureza la la izquierda, como Yiannopoulos o como Sánchez Dragó, pero no les afecta a los de izquierdas.

Por ejemplo, para Bill Maher una señora de 35 que se ha trajinado a un chaval de 13, es una pareja “in love”, y ella no debería estar en la cárcel. En cambio Milo no discute la ley. Pero el que defiende la pederastia es él. Aunque haya denunciado a tres pederastas, que es mucho más de lo que ha hecho el 99,99% de la gente, y el 100% de las monjas de convento que se dedican al linchamiento moral de Yiannopoulos.

Y por ejemplo Georges Takei puede decir exactamente lo mismo que decía Milo en el vídeo de la caza de brujas, con todos los contertulios siguiéndole la gracia. A saber: que a él personalmente le fue de cine una experiencia de pederastia (13 años), siendo el menor. Pero no mereció ninguna caza de brujas.

O sea que tenemos un tabú, y no cabe relatar hechos verídicos. Verboten. Y el contexto a veces es una manera de defender lo indefendible. Porque los hechos ciertos nunca son una disculpa para hablar de lo innombrable. Y así, muy convenientemente, nunca sabremos que Milo NO estaba defendiendo la pederastia, ni lo ha hecho nunca.

Y además es un tabú asimétrico, al estilo del federalismo del PSOE. Afecta, o no, según la cuadra. Pero el contexto está prohibido. Palabra de Ricardo Dudda.