Dentro del jolgorio y turbamulta que se ha organizado con los nombramientos de Trump, hay uno que ha dado mucho que hablar ayer. Me parece un caso muy interesante, y de nuevo creo que es un desbarre de los que protestan.

El pecado del pollo es ser miembro de una de las familias “más evangélicas” de EEUU, según Salon [–>], y presidente de una “universidad cristiana”. La Liberty University de Lynchburg, Virginia. ¡Y enseñan creacionismo, discutiendo la evolución! El nombramiento es para una task force que tiene el encargo de reducir regulaciones federales y dar más cancha a los estados y a las universidades mismas.

Jerry Falwell parece, además, partidario de la libertad de elección de centro, con financiación pública. Lo que llaman allí school vouchers [–>]. Un sistema por el que a los padres que lo prefieren se les da el dinero promedio que cuesta el curso en una escuela pública en ese estado, para que lo usen en la escuela privada que prefieran.

Y una vez más, Trump poniendo el dedo en la llaga. Se conoce de memoria al kindergarten. Sabe que funcionan con un listado de opiniones para separar a los que piensan bien de los que piensan mal. Y juzgan los nombramientos, no por la calidad profesional demostrada, sino por el pensamiento. Aunque sea un pensamiento que no se va a aplicar al caso y sólo tenga una relación tangencial. Y Trump lo clava. ¿A quién nombramos? Nada más ofensivo para el kindergarten que elegir a un creacionista para una task force en educación.

¿Ofensivo?

Sip. Esa es la ironía.

Imagina la siguiente crítica. Podemos es un impresentable partido anti-ciencia, porque su “cabeza científica”, que es uno de sus principales dirigentes, es un  cantamañanas que considera la mecánica cuántica nada menos que un “desastre conceptual” [–>]. Rechaza su carácter probabilístico como una debilidad, o una cojera. En palabras de Motl, esto …

means to be a hopelessly fanatical anti-scientific bigot on steroids. It’s not some weak disputable statement. It’s an existentially important insight about how the Universe works. Average chimps would probably be able to understand this fact more quickly than the Spanish crank and they would find him too weak an adversary.

Estructuralmente es la misma dificultad que tiene tanta gente para aceptar que no hay nada en las leyes del universo que obligue a que en un planeta llamado tierra surgiera un prodigio llamado hombre.

adan-miguelangel

No hay nada en el término “anticiencia”, según se aplica a Falwell, que no se pueda trasladar linealmente a Echenique. Pero el creacionismo hace poner el grito en el cielo al kindergarten, mientras que el rechazo de los fundamentos de la mecánica cuántica, que es la misma operación mental, les deja absolutamente fríos. Según el kindergarten, un creacionista está inhabilitado para intervenir en la descentralización administrativa y legal de la educación en EEUU, ¡porque es creacionista! Pero a ningún físico teórico ortodoxo se le ocurre que Echenique esté inhabilitado para esa labor, por la misma razón de ser “anticiencia”.

¿Por qué? La única explicación posible es que han hecho de la evolución una cuestión moral. Sólo cuando algo es parte de la moral produce reacciones de ese tipo. Como por ejemplo, el cambio climático.

Y aquí viene la tesis. No hay nada peor para la ciencia (vaya, para el conocimiento) que la moralización de uno de sus postulados. Porque moral es lo que no se discute, y conocimiento es lo que sí debe discutirse … si se pretende que avance y que no descarrile. Toda nuestra idea (occidental) de conocimiento se basa en que necesita crítica; no sólo libre, sino activa. Si por algún motivo externo (por ejemplo una moralización) la crítica desaparece, se hace necesario crearla aunque sea de una forma artificial (por ejemplo, abogado del diablo). La evolución, como cualquier conocimiento, necesita gente que crea que es falsa, o que intente creer que es falsa. Vaya, buscarle todas las pegas posibles. ¡Precisamente para limparla de pegas! Estos creacionistas americanos, o diseño inteligente, etc, merecen mucho más un monumento que el oprobio. Hay que echarle narices para ponerse en contra de tanta evidencia. Empírica, no solo teórica. Sin embargo, al hacerlo, seguramente serán los primeros en ver lo que (todavía) no se puede explicar bien mediante la evolución. Son un acicate para el conocimiento; no un freno. El freno son los que les quieren prohibir hablar, o incluso existir.

Fuentes.

Salon:

Penn Wharton:

Lubos Motl: