Asesor Científico del Presidente es el nombre popular. En realidad el cargo oficial es director de la Oficina de Política de Ciencia y Tecnología, que es un departamento dentro de la Oficina Ejecutiva del Presidente. Fue establecido por el congreso en 1976.

La noticia la dio ayer E&E News y la recoge el Washington Post. Happer se reunió con Trump, y se le ve en la foto llegando a la Trump Tower en Nueva York.

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El único sentido que se le puede ver a la reunión es que Trump esté pensando en nombrarle Asesor Científico del Presidente. Y sería simplemente perfecto en la línea de la estrategia de nombramientos que estamos viendo hasta ahora. Os voy a dar en todo el morro, y con un hueso bien duro de roer.

Happer tiene dos virtudes muy adecuadas para el cargo. No se le puede pedir mejor experiencia como científico, tanto por investigador de primera fila como por gestor de equipos de apoyo al gobierno. Catedrático (ahora emérito) de física en Princeton, con más de 200 publicaciones científicas y no pocos descubrimientos de primera fila. Miembro del Jason Advisory Group [–>], y director de la oficina científica del Departamento de Energía con Bush. Y, muy especialmente, “negacionista climático” de magnitud 9 en la escala de Richter.

Para hacerse una idea del bombazo, nada como comparar a William Happer con el cantamañanas que ha ocupado el puesto con Obama. John Holdren, que posiblemente ostenta el récord mundial del científico con más predicciones fallidas de toda la historia [–>]. También ha publicado unos 200 trabajos, en general sobre innumerables catástrofes de las que no se ha cumplido exactamente ninguna. Por ejemplo, antes del fin del siglo XX iba a ocurrir una eco-catástrofe global y descomunal, y probablemente una guerra nuclear. A otras de sus predicciones aun les quede aun cierto plazo para cumplirse. Como la que anuncia que para dentro de tres años habrán muerto más de mil millones personas con motivo del “cambio climático”.

Hay otra buena forma de situar a Happer. Los cafres del clima tienen la sana costumbre de mantener listas de los “malos”, en las que largan maledicencias sobre los científicos inoportunos cuyos argumentos y datos no pueden rebatir. La principal es DesmoBlog, y no podía faltar una entrada para Happer. Esto es todo lo malo que han encontrado:

William Happer ha aceptado financiación de la industria de conbustibles fósiles en el pasado. En una audiencia en el estado de Minnesota sobre los impactos del dióxido de carbono, Peabody Energy le pagó 8.000 $ que fueron encaminados a través de la  CO2Coalition.

En una investigación encubierta de Greenpeace en 2015, Happer los dijo a los reporteros de Greenpeace que estaba dispuesto a producir investigación ensalzando los beneficios del CO2 por 250 $ la hora. Los fondos podrían ser similarmente encubiertos a través de la CO2 Coalition.

Traduciendo a los cafres. Happer es fundador y miembro de la dirección de la CO2 Coalition junto a otros nueve científicos (por ejemplo Lindzen y Moore). Y ese dinero no estaba “encaminado a través de” la CO2 Coalition para “ocultarlo”, sino destinado a esa organización como regalo de Happer. Y lo de la investigación encubierta ya es de traca. Los de Greenpeace simularon ser una empresa interesada en un informe sobre los beneficios del CO2. Y Happer les dijo que encantado. Que esos informes ya los hacía motu propio, pero que no iba a rechazar el dinero si se lo ofrecían, para donárselo a la CO2 Coalition.

Para hacerse una idea: El presupuesto de la CO2 Coalition son 200.000 $ al año, básicamente aportados por sus miembros y de colectas en la web. El de Greenpeace eran 236 millones en 2011. Bien podrías aportarles algo: http://co2coalition.org/donate/.

Yo sigo viendo el mismo esquema. Trump, un payaso de la telebasura, parece un gestor -o por lo menos selector- de equipos humanos fuera de serie. Happer es sencillamente inmejorable. Y mejor que un científico del clima, tipo Lindzen o Curry. Eso tendría menos justificación; sería como ir a tocar las narices de forma demasiado directa. En cambio Happer no sólo tiene conocimientos sobrados sobre la discusión del clima, sino una experiencia general mucho más amplia, y también en energía. Y además lo del Jason y el DOE. Mi apuesta es que será el nuevo Science advisor for the President. Y un diez para Trump.

Recomendable releer:

Alicia en Climalandia (Will Happer)

Fuentes:

WaPo:

The bests Schools:

En la Plaza (Holdren y sus predicciones):

DesmoBlog:

CO2 Coalition:

Wikipedia: