Tenía la impresión de que Trump había elegido gente muy buena para su gobierno. Vaya, lo contrario del payaso que parece él. Ayer estuve viendo trozos largos de la audiencia de Tillerson en el Senado. Y si fuera un buen baremo del equipo elegido por Trump, ese sería exactamente el resultado. Un fuera de serie. Y serio como para helarte el alma.

tillerson

El Kindergarten, en su infinita capacidad para engañarse, destaca que Tillerson “no niega el cambio climático”. Sólo haría falta preguntarles quién coño niega el cambio climático. ¿Los tuits de Trump? ¡Juas!

Había unos cuántos senadores tratando de montar el aquelarre contra Exxon; la compañia que Tillerson deja de dirigir para ser Secretario de Estado. En la línea de si Exxon “sabía” o no “sabía” de los especulativos peligros del CO2 hace 20 años, y si los “ocultó”. Esperaban que se viera obligado a defender a la compañía, y hacerle quedar mal por ello. Es sabido que para el Kindergarten Exxon es un de los nombres de el maligno. Y no tiene defensa; razón o no razón. Pero Tillerson pasó olímpicamente de todo ese tipo de cuestiones. Donde “olímpicamente” es literal. Lo hizo desde el olimpo.

– No estoy en posición de contestar en nombre de la compañía. Eso se lo tendría que preguntar a ellos.

Pero insistían. Usted ha sido jefazo del monstruo. ¿Por qué nos remite a la compañia; porque le faltan datos o porque no quiere contestar?

– Un poco de las dos.

Tal cual. Y que te pique un pollo.

Y luego, cuando le preguntaron su opinión sobre el cuento del clima, fue de mejor a peor – según el Kindergarten. Les gustó, ya digo, su “no negación” del cambio climático.

– ¿Usted cree en el cambio climático causado por la humanidad?

– Llegué a mi conclusión como ingeniero y como científico, hace algunos años, que el riesgo de cambio climático existe y las consecuencias podrían ser suficientes como para tomar medidas.

Pero el Kindergarten insiste, y …

– ¿Cree que la actividad humana, basado en su creencia en la ciencia, está contribuyendo al cambio climático?

Y aquí sí he echado un poco en falta algo más de alegría. Algo del tipo de: la ciencia no es una creencia; ni siquiera la creencia en la ciencia. Pero el gachó no anda con juegos:

– El incremento de gases invernadero en la atmósfera está teniendo un efecto. Nuestra habilidad para predecir ese efecto es muy limitada.

Traducido para el Kindergarten. No sabemos cuánto del calentamiento observado se debe al CO2.

Y a otro senador, más tarde, se lo puso aun más en crudo:

– La ciencia sobre una clara conexión (del calentamiento a las actividades humanas) no es concluyente.

Y mejor que no sigas preguntando, porque te lo explico.

La impresión es que a Tillerson no le pillan en un renuncio ni de milagro. Sabe muy bien de lo que habla. Y lo plantea claramente en términos de: no me toques mucho las pelotas, y acabemos cuanto antes con las chorradas.

Respecto a las acciones futuras de su ministerio, tanto en los tratados internacionales (como el de Paris), como en la financiación con la que riega al verderío, ha dejado todo muy abierto. Seguirá la política que marque el presidente; y su política claramente es: “America first”. Así que tendrán que hacer un completo examen sobre las condiciones que eventualmente pudieran poner a USA en desventaja. Lo de París, aproximadamente entero. Pero también explica que están mejor en la mesa que fuera de la mesa. No van a dar una patada. Y Trump le escucha – dice.

Yo resumiría así. Tillerson no nos va a dar la diversión de Trump, pero políticamente será mucho más eficaz. Sobre todo en la arena internacional. Y lo que no hay duda es que cuando tenga que hablar de cambio climático con cualquier ministro europeo idiotizado, le dará mil vueltas.

En resumen; muy muy bien. Y tampoco es malo regar con un poco de seriedad todo el entretenimiento que proporciona Trump.

Añadido (algo) posterior:

Añadido más posterior. Hay que alabar la paciencia y sangre fría de Tillerson, porque aguantar al Kindergarten no es cosa fácil. Aquí otro senador empeñado en que Tillerson declare el “cambio climático” como un peligro actual para la seguridad nacional.

– No, no creo que el cambio climático sea un peligro inminente. Otros pueden opinar de otra manera.

Y le habla el campeón de turno de la guerra de Siria y la sequía.

– Los hechos son incuestionables, en términos de lo que pasa con la sequía, y los movimientos migratorios, y todo lo que usted cita, pero la ciencia sobre una conexión clara no es concluyente.

Y le insisten. En plan niño. Papi, papi, que hay un estudio científico que dice que la probabilidad de los fenómenos extremos, como el huracán Sandy, y sus daños, aumenta por el cambio climático debido al hombre pecador.

– Hay estudios que establecen esa conexión y hay estudios según los que no se puede concluir tal cosa.

Y el ridículo senador acaba diciendo que le apena oír eso porque “las escalas están abrumadoramente en un lado del argumento”, y que … ¡espera que Tillerson siga leyendo la literatura científica y se lo tome en serio!

Acojonante. Es obvio que Tillerson conoce lo que se publica en el ramo cien veces mejor que el estúpido senador. Y que al contrario que el senador, tiene perfecta capacidad para juzgarla — en vez de ponerse a contar (si acaso) estudios a favor o en contra. Pero es que muy probablemente ni siquiera es verdad la abrumadora mayoría sobre los extremos climáticos, y el asno está mezclando una mayoría sobre un todo en general, muy impreciso, con ese caso particular.

Fuentes varias del Kindergarten (aparte de la visión parcial en directo):

Washington Post:

Wired:

Mother Jones: