En serio, yo creo que en España no nos damos cuenta de la puta locura a la que ha llegado la memez del Kindergarten en Estados Unidos. Sí; aquí tenemos antitaurinos llamando asesinos a los toreros, campeones llamando hombres de paz a los terroristas, y élites intelectuales (se lo creen) recomendando leer la Ética de la Razón Pura. Otros tienen naciones de naciones (es de suponer que un capítulo de la “ética de la razón pura”). Mientras que las más lanzadas creen que su padre es un terrorista machista. Oye, pues igual. Pero todo eso no es nada comparado con pedir que se deje de citar a Jefferson, ¡en la universidad que fundó Jefferson!, porque crea un ambiente hostil. Que es la última imbecilidad salida del Kindergarten en USA.

No es broma:

Casi 500 miembros del campus firmaron una carta dirigida a la Presidente de la Universidad de Virginia, Teresa Sullivan, criticando su constante uso de citas de Jefferson en sus emails — especialmente uno en su mensaje pos-electoral.

¿La cita capaz de crear el terrorífico ambiente hostil? Esta. Recordaba Sullivan que Jefferson describía a los estudiantes de la UVA como …

… no sólo de importancia ordinaria: son exactamente las personas que llegarán al gobierno de la nación, y decidirán sus futuros enemigos, amistades y destino.

¿Mande?

Que sí, que es que Jefferson tenía esclavos y cometió atrocidades “contra cientos de seres humanos”. Y como esto sólo es la universidad, y no un sitio para pensar (o al menos donde intentar aprender a pensar), no podemos separar las grandes cosas que hizo, y que nos dejó, de su condición de heteropatriarcado  supremacista. Preferimos citas de Mumba Lumumba, que aunque probablemente fuera caníbal, y además les vendiera esclavos a los blancos, por no mencionar un harem de varias docenas, tiene la ventaja que no sabía escribir. Y como no quedan citas, nos las podemos inventar y poetizar.

Joder, joder. Pues ya puestos, seguro que Platón era un capullo y un empollón. Y Shakespeare, imagina; un guarro de narices. Solón mismo tampoco se andaba por las ramas en la cuestión de los esclavos. ¡Y no les dejaba votar! Etcétera … hasta ayer mismo, y excluyendo a los paletos racistas que votaron a Trump.

Así que ahora, gracias al Kindergarten, la universidad es un sitio en el que se inventa un mundo ficticio y recién nacido, a cuya salida tienes garantizadas más hostias que una estera. No es un lugar para averiguar cómo funciona la naturaleza o el mundo, sino para recrear un mundo infantil adaptado a mis sentimientos de víctima llorona. Por ese camino les van a dar un chupete en la graduación — seguramente garantizada como “derecho”.

Os ahorro las explicaciones (en serio, explicaciones) de Sullivan. El contexto y tal. No les sirven de nada. No lo entienden. Uno de los profesores (sí, profesor) alega …

La cuestión es que al argumento que dice que poseía esclavos, pero era un gran hombre, es profundamente problemático. Y yo creo que continuará impidiéndonos ser el tipo de comunidad inclusiva y respetuosa que concebimos.

Lo que no se entiende es por qué no rescatan la idea de los monasterios, que no tenían esclavos y eran la máxima realización posible de una comunidad inclusiva y respetuosa. También eran los transmisores de la relativamente poca cultura y conocimientos que había en la época. Pero es verdad que tenían muchas obligaciones, esfuerzos y deberes. Y que se enfrentaban a los argumentos problemáticos con notable desenvoltura. No sirve.

kindergarten

Hay por ahí la idea de que a Hillary Clinton le votaron los más educados, y a Trump los paletos. Tal vez haya que empezar a ponerle un poco de contexto a esa idea. Por ejemplo, contexto Kindergarten. Porque no estamos hablando de la Universidad de Virginia solamente. Nope.

Fuente, con más sabrosos detalles. Reason.com: