No hemos hablado todavía de Trump y el cuento del Calentamiento Global Acojonante. Para mi Trump es una incógnita, y no tengo mucha tendencia  fiarme de los bocazas. Así que lo que haya dicho hasta ahora me parece de una importancia muy relativa. Pero en todo caso tal vez merezca la pena separar lo que ha dicho, según la importancia del contexto. No es lo mismo un “tweet” a las dos de la mañana, o una frase en medio de un mitin, que un documento más o menos oficial. Y para documentos oficiales, ninguno más que este. (Clic para ampliar)

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De 18 promesas, tres tienen que ver con el cuento del clima.

* Levantaré las restricciones al uso de reservas de energía productoras de puestos de trabajo, incluyendo fracking, petróleo, gas natural y carbón limpio, por un valor de 50.000 billones.

* Levantaré las barreras de Obama-Clinton a los proyectos de infraestructuras de energía vitales, como el Keystone Pipeline, para seguir avanzando.

* Cancelaré miles de millones en pagos a los programas de cambio climático de la ONU, y usaré el dinero para arreglar la infraestructura de América para el agua y el medio ambiente.

Además de este documento, se sabe que ha estado trabajando tiempo con Myron Ebell, notable crítico de todas las políticas “contra el clima”, en planes para la reforma de la EPA. La agencia de protección del medio ambiente. Y parece que se da por supuesto que le nombrará director. Pero sea dirigiendo, o sea con alguien siguiendo las líneas que haya trazado, el asunto es clave. Obama usó la EPA para poder saltarse al Congreso, sustituyendo las leyes con ordenanzas administrativas. Y toda su “política climática” depende de las ordenanzas que ha ido emitiendo la EPA.

¿Cumplirá este tipo de promesas? Ni idea. Pero supongo que querrá cumplir algunas, aunque no sea más que para “mostrar músculo”. Y estas sobre el clima y la energía podrían ser de las más fáciles de cumplir. Tienen todo el sentido económico del  mundo; sólo pueden actuar a favor de la economía. La parte difícil podría venir de la presión internacional. Por ejemplo, Australia ha confirmado el acuerdo del clima París un día después de la victoria electoral de Trump. En una especie como de acto psicológico de ánimo, después de la depresión que está sufriendo la burocracia climática en la reunión que tiene en Marrakech. Depresión por Trump, claro. Pero si algo ha demostrado el tío este hasta ahora, es precisamente su capacidad de aguantar presión externa. Y en esto, además, tiene a favor a sus compañeros republicanos en el Congreso y en el Senado, que dominan ambas cámaras. En otros aspectos de su proyecto tienen muchos roces, pero en este no.

No me atrevo a apostar. Pero veo más fácil que empiece a sacar pecho con esto del clima que con otras de sus propuestas polémicas.

Fuente, WUWT: