Ceratonia

En relación con el artículo del Sr. J.M. Mulet [Plantar los bosques del futuro no es fácil –>], del que hace referencia Haddock [–>], creo que si lo leemos detenidamente, sólo se salva el título, pero no porque resuma y represente de forma eficaz y lógica lo que viene después, sino por el verdadero esfuerzo físico que supone plantar –generalmente sin maquinaria- los futuros árboles y arbustos de ese ansiado bosque (como dijo Lope, “…quien lo probó lo sabe”).

En primer lugar, tengo la sensación de que puede confundir masa forestal con superficie forestal. La superficie forestal no ha crecido tanto como lo ha hecho el número de arbolitos (pies mayores (de 75 mm de diámetro a la altura del pecho) y pies menores). [Lo de medir el diámetro a la altura del pecho es para no tener que agacharse o empinarse]. Se puede ver en este gráfico sacado de: http://www.magrama.gob.es/es/biodiversidad/servicios/banco-datos-naturaleza/informacion-disponible/tablas_resumen_IFN3.aspx

ceratonia-mulet-1

El buen Sr. Mulet continúa con su disertación, que va encaminada hacia el objetivo final. Sin embargo parte de varios errores:

Cuando dice:

Pero a pesar de la buena intención y de la inversión realizada, muchos fracasan. El fallo es pensar en lo que hay ahora y no en lo que vendrá.

Se equivoca soberanamente. Cuando se planifica una repoblación forestal, o una reforestación, por supuesto que se tiene en cuenta lo que es previsible que venga, pero también lo que hay. Lo malo es que aquí casi nadie es adivino, y entonces no es fácil acertar que lo que hoy proyectamos sea lo deseable dentro de 80 ó 100 años. En el mundo forestal, cuando se ordena un monte (Ordenación=planificación de actuaciones durante los años de vida que decidimos dejarles en este mundo a esos árboles), se hacen revisiones completas cada 10 años, dado que lo normal es que las circunstancias (no sólo las climáticas) no sean las mismas a lo largo de la vida de los árboles que en el momento de la plantación o inicio de la ordenación.

Cuando dice:

Ahora mismo estamos en un contexto de cambio climático. Los árboles no se mueven, pero los bosques sí. Cada planta tiene unas condiciones de temperatura óptima…

La realidad es que siempre estamos en un contexto de cambio climático. Por tanto, y siguiendo el mismo axioma, los bosques se estarán moviendo continuamente, ¡claro! Por eso la vegetación cubre todo lo que puede con el tiempo. Y claro que cada especie (mejor que planta) tiene unas condiciones de temperatura óptima, pero hemos de añadir que con un rango bastante amplio… Pero no sólo influye la temperatura, hay muchos otros parámetros que lo condicionan, siendo la temperatura, pasando de 0ºC, uno de los que menos influyen en muchas especies. La insolación, la orientación, la humedad relativa, la pluviometría, la pendiente, el pH del suelo, la competencia de otras especies, ¡el ganado!, el ser humano, etc.

Este movimiento no es una cuestión de siglos, sino de años, pudiendo ser de entre 1 a 10 metros al año, como bien sabe cualquiera que tenga un campo cerca de un pinar.

Con un rango de variación de 1 a 10 cualquier experimento funciona. Y la validez científica del método de observación al tener un pinar cerca de tu campo es digna de una tesis doctoral.

Pero imaginemos que partimos de cero, o que la extensión a repoblar es grande y no podemos permitirnos esperar que el bosque anexo lo colonice por que antes la erosión se habrá comido el suelo y tendremos un desierto. En esos casos la tendencia es a poner las especies y variedades que había anteriormente, esa sobrevaloración del producto local.

¿En qué quedamos? ¿partimos de cero o había algo antes? Sr. Mulet, a la hora de la elección de las especies principal/es o/y secundarias influyen muchos factores, pero casi todos se acomodan a las características socioeconómicas del momento. Me explico: En las repoblaciones masivas con Pinus nigra (pino laricio), con Pinus pinaster (pino resinero), Pinus sylvestris (pino silvestre), Pinus halepensis (pino carrasco), etc. que se hicieron en los años 50 y 60 (repoblaciones franquistas) el objetivo era emplear a una masa importante de población rural, proteger las cuencas vertientes de los embalses que se estaban construyendo y –también pensaban- crear una importante riqueza maderera para el medio y largo plazo (construcción, etc.).

En las repoblaciones que se hacen hoy (siglo XXI) no hay ningún objetivo maderero, porque se sabe y se sabía que la producción en España (salvo la franja norte) es mínima. Se atienden otros “criterios sociales” tales como el paisaje, la biodiversidad, para lo cual se emplean quercíneas (básicamente la encina), arbustos para la fauna, otras frondosas, etc. y dejan en un papel secundario a los frugales pinos. Hace 60 años todo ingeniero de Montes en su sano juicio ejecutaría terrazas en los terrenos en pendiente. Hoy ninguno se atreve, aunque es sobradamente conocido que es la única forma eficaz de aumentar la capacidad de retención de agua, y, en definitiva, crear suelo.

Sin embargo, las especies son las mismas. Sus características fenotípicas no han cambiado. Los pinos son los mismos ahora que hace 100 años, y también los quejigos y los majuelos. Lo que ha cambiado es la supuesta “demanda social”, de una masa de gente malinformada generalmente.

Esto tiene el fallo de no considerar que un árbol tiene un crecimiento lento y que el clima está cambiando. Las condiciones que tenía el bosque anterior, que eran ideales para determinadas especies, no necesariamente van a ser las que se encuentre la nueva plantación.

Sr. Mulet, ¿usted se cree que el Ingeniero de Montes más tonto no sabe la tasa de crecimiento de cada una de las especies forestales de nuestro país en cada una de las regiones de la Península? Pues se equivoca. Es más, a los pinos se les considera especies de crecimiento rápido, y tienen turnos de 80-100 años. ¡Figúrese una encina!

Y sigue en su error. Cuando se plantea una repoblación en una superficie muy extensa (cientos de hectáreas), sobre un terreno desprovisto de vegetación, por supuesto que las condiciones de ese momento no tienen nada que ver con ese mismo terreno cubierto por un pinar, por un robledal o por un bosque mixto. Claro, la insolación, la exposición, la capacidad de retención de agua del suelo, la disponibilidad de nutrientes y la competencia, etc. no son comparables.

Por lo tanto, una repoblación forestal no es algo tan bucólico como ir al campo y plantar árboles en plan excursión escolar, sino que hay que tener en cuenta diversos factores como los modelos climáticos y un estudio de variedades y especies para ver cuales se pueden adaptar mejor no a las condiciones actuales, sino a las que se esperan

¿Me puede decir cuántas repoblaciones ha realizado usted para decirme lo que es o no es? ¿Me puede decir cuántas plántulas ha colocado Vd en el surco subsolado por un bulldozer? ¿Me puede hablar de origen de la semilla, sustratos, germinación en vivero, envases, sistemas radiculares, época de plantación, aviverado en obra, …y luego encontrar gente que plante?

Y ahora, si quiere, hablamos de la elección de especie teniendo en cuenta un aumento de temperatura. Pero también podemos hablar de la elección de especie teniendo en cuenta una modificación en la pluviometría, o en el régimen de esa pluviometría, o teniendo en cuenta la mayor demanda de piñón del pino piñonero, o de la elección de especie teniendo en cuenta el descenso del número de cabezas de ganado ovino y caprino en nuestros pueblos, … las variables son demasiadas.

Afortunadamente, se tiene ya mucha experiencia en repoblaciones. Y, más o menos, se sabe lo que puede ir en cada sitio. Y luego está la realidad del momento. Por ejemplo, hace 16 años en el Páramo de Masa (BU) me cambiaron la especie y densidad de plantación porque cambió el compañero/a funcionario/a entre la adjudicación de la obra y la ejecución… sólo eran 1.500 ha…

En Badajoz repoblamos con pino piñonero porque el piñón genera importantes recursos. En Madrid se plantaban 400 ud/ha de encinas a 400.000 pta/ha mientras que en Segovia o en Toledo eran 1500 pinos/ha a unas 175.000 pta/ha. ¿Qué influía? ¿El clima? ¿el cambio climático? NO. Yo lo llamo circunstancias socioeconómicas de cada momento y en cada lugar.

Por supuesto que se tiene en cuenta la posibilidad de que aumente la temperatura, y de que baje, pero los índices bioclimáticos de nuestra geografía no han cambiado sustancialmente en los últimos 30 años, o al menos mucho menos que la amplitud ecológica de la mayoría de nuestras especies forestales. Prueba de ello es que aumenta el número de pies en todas las provincias de España.

Para mi sorpresa, ya hay datos del 4º Inventario Forestal Nacional, de momento sólo para la Comunidad Autónoma de Galicia, con fecha del año 2009. Los datos, sacados de la misma fuente nos dicen esto:

ceratonia-mulet-2

Y si lo queremos por especies, a nivel nacional, ¿vemos que alguna vaya en declive?

ceratonia-mulet-3

ceratonia-mulet-4

En fin, acabo con una cita de la que siento no recordar el autor, pero era la siguiente:

REPOBLAR Y MORIR EN COMBATE SON COSAS FÁCILES SI SE ACEPTA LA VIDA COMO SACRIFICIO DE UN IDEAL.

Saludos

Ceratonia