Es algo que se podía esperar. Y se comprueba. La fabricación de naciones artificiales produce monstruos. Monstruos lógicos; monstruos sentimentales; y sobre todo monstruos morales. Y si a eso le añadimos una lavandería de asesinos de inocentes al por mayor, el resultado sólo puede ser una nación pocilga.

eusko-moral

Hay que joderse. Estos etarras son lo más colectivista del mundo. Como buenos marxistas bananeros. Pero ahora, a cuenta de la lavandería de terroristas, han dado en una especie de moral libertaria. Donde la moral no es un código de conducta social, sino cosa de cada cual. Asesinar no está ni bien ni mal, porque eso son clichés. Son términos de la moral de cada uno, que pueden interpretarse como quieran interpretarse. Literal.

La pera. La educación, por poner un ejemplo, no es cosa de cada uno. Y no digamos nada sobre la elección de aprender un vernáculo marginal y esencialmente ágrafo. Eso no está sujeto a interpretación, y es un asunto de la moral colectiva. Digamos de neo-nación. Pero lo de asesinar inocentes va al gusto personal. Eso no es código de conducta social — o lo que se entiende normalmente por moral.

Algún despistado puede preguntar por qué. Pero la lavandería lo dice explícitamente. Nuestro objetivo es pensar en el futuro. Y deben estar pensando, en un prodigio de eusko-lógica, que los demás no estamos preocupados por el futuro. Que sólo estamos pensando en el pasado porque los asesinados siguen muertos. ¿Cómo se le podría hacer comprender a asnos así, que un futuro en el que asesinar sea algo de la moral de cada uno, no es ningún futuro prometedor sino una maldita pesadilla?

Decir que estuvo mal no es algo que satisface a las víctimas. Asegura el campeón. Será porque les ha preguntado mucho, supongo. O será porque le parece mejor resolverlo en privado, en otro ataque de libertarianismo furibundo. Pero los códigos de conducta social son -probablemente- lo menos privado que existe. Por motivos obvios y de su propia función. Si asesinar va al gusto de cada cual, y puede interpretarse como quiera interpretarse, la gente acaba circulando por las calles estilo Beirut, y no estilo Ginebra. Con lo que la eusko-moral y la lavandería tienen inevitablemente consecuencias mucho más allá de lo que sea que resolvemos o no resolvemos en privado.

Pero esto son margaritas para los pollinos. Ellos están construyendo una nación, y una neo-etnia, y los asesinatos van por lo privado.

Fuente: