Luisa Delgado

En julio 2010 cuándo la Selección de España ganó los mundiales, se escucharon cantos de júbilo en la céntrica Plaza Moyúa de Bilbao. Era algo inaudito y yo me quedé sorprendida. Había gente gritando “yo soy español español” y veías la bandera española, algo que aquí es un sacrilegio. Por desgracia esa libertad duró poco, pero yo veía su lado amargo porque me sonó a expresión de sentimientos contenida. Era cómo si ante esa victoria deportiva tan importante hubiese reventado una olla a presión que reprimía los sentimientos de identificación española. Los nacionalistas estaban que trinaban. No podían soportar que parte de la sociedad vasca se identificase públicamente con la Selección de España. Yo pienso que había miedo en los nacionalistas por 2 motivos:

1-Se demostrase que el País Vasco no es tan nacionalista cómo se quiere hacer creer.

2-Se empezase a perder el miedo al nacionalismo, cómo pasó con el trágico asesinato de Miguel Ángel Blanco. Por desgracia ese miedo volvió al de muy poco tiempo.

Era tal la rabia y la envidia que tenían los nacionalistas que apoyaban a la Sociedad d los Países Bajos, todo con tal de ver perder a España porque ya me dirán la vinculación que tienen éstos con los Países Bajos. Son cómo niños pequeños.

Hace unos años, cuándo la Vuelta a España pasó por el País Vasco después de unas décadas causó mucha expectación. Parecía que algo tan normal cómo una vuelta ciclista de gran prestigio pasase por una zona de España fuese cómo una profecía bíblico. A pesar de las quejas de los nacionalistas, las calles de Bilbao estaban abarrotadas y eso que hacía un sol de justicia.

Unos años después, en 2016, La Vuelta vuelve a pasar por esta zona dónde hay una gran tradición ciclista y también ha vuelto a causar mucha expectación. Solo que esta vez ha sido menos polémica que la primera vez, ya que entonces se vio que no pasaba nada malo cómo los nacionalistas profetizaban con sus quejas, rabietas y lloros de niños mimados. Este año también ha vuelto a hacer un sol de justicia y a pesar de este gran inconveniente las calles de Bilbao han vuelto a estar llenas.

¿Pero no se supone que el País Vasco es anti-España y que no quiere saber nada de España?
Si tal es el odio que se siente hacia España, ¿cómo es que las calles estaban llenas por ver La Vuelta y eso pillando en horario laboral y con el calor que hacía? Indiferencia hacia España o será.

¿O cómo es que los bares se llenan para ver jugar a la Selección Española? Tampoco suena a indiferencia cómo si fuese la Selección de Liechtenstein.

Estos hechos me hacen pensar que la sociedad vasca no es tal cómo puede parecer a simple vista. Cuándo más veo estas cosas más pienso que nada es lo que parece. Que detrás de los “eskerrik asko”, de los “agur”, de los “tx”, de los “Gorka” por quedar bien socialmente si se escarba un poco se aprecia un sentimiento de identificación con España.
Lo enfermizo es que tenga que estar oculto y reprimido por una idelogía totalitaria cómo es el nacionalismo. Al nacionalismo no le queda más remedio que reprimir, adoctrinar y acomplejar porque tiene miedo a la libertad.

Ahora cambiando de tema pero relaionado con esto. Hace un rato he visto en el 13 TV al periodista Carmelo Encinas(ideológicamente próximo al PSOE) que Aitor Esteban y el PNV son exquisitos, cómo gente muy educada. Se nota que este hombre no conoce a fondo la vida en el País Vasco. Un partido que da total impunidad en las fiestas de los pueblos a que los amigos de los asesinos pongan txosnas de apoyo a ellos. Un partido que ha puesto todo tipo de palos en la rueda para que las correspondientes HB fuesen ilegalizadas. Un partido que ha manejado a la Ertzaintza a su antojo con escasas detenciones en la kale borroka permitiéndoles todo tipo de pintadas amenazantes. Un partido que en la ETB dedica programas a Arnoldo Otegi, cercano a los asesinos y que en sus tertulias de disculpa a los asesinos. Un partido que prohibía manifestaciones del Foro Ermua(Iñaki Azkuna el incuestionable) y siempre ha permitido manifestaciones a los amigos del tiro en la nuca.

¿Carmelo Encinas considera a este gente de educada? ¿Cuándo se van a empezar a llamar a las cosas por su nombre? ¿Por qué ese complejo en describir al PNV cómo lo que realmente es, un lobo con piel de cordero?