Traducido a tu propuesta. La bikinesa no debe darse por aludida (por la burkinesa), porque si todos empezamos a darnos por aludidos por las creencias y opiniones de los demás, vale más que salgamos a la calle en uniforme. Y si se da por aludida es su puto problema. Qué se compre unas gafas de clor de rosa.

Es que esa es la idiotez de la ley, y de Alicia. Creer que la gente no se debe dar por aludida por la moral, cuando la función de la moral es, precisamente, que TODO EL MUNDO se dé por aludido. Y la moral no son las creencia u opiniones de los demás, sino el convencimiento de los demás sobre lo que yo debo hacer si no quiero ser un inmoral. Estás inventando un mundo que no ha existido nunca, y que no hay ningún motivo para pensar que pueda existir. No tiene precedentes. La sociedad “multi-moral”. Y si acabara existiendo, sería una sociedad menos funcional. Prácticamente una sociedad canina.

Moral: Código que te indica la conducta que puedes esperar de los demás, y la conducta que los demás esperan de ti.

Ejemplo: Te cruzas con un desconocido en la escalera, y no necesitas disparar un protocolo complicadísimo de acciones para decidir si os vais a insultar, ignorar, o saludar. Eso les pasa -por ejemplo- a los perros, pero los humanos tienen la solución preparada de antemano: ¡buenos días! Fácil, cómodo, limpio y barato.

Ejemplo. Vas a la playa, y sabes: Qué ponerte; qué se van a poner los demás; qué cosas no vas a hacer (por ejemplo, mirarle con demasiado descaro el culo a la vecina); y qué cosas no van a hacer los demás (por ejemplo, mirarle con demasiado descaro el culo a tu novia). Hay muchísimos más ejemplos de lo que sabes, pero es por abreviar. En resumen, es un esquema que se llama sociedad, y se llama civilización. Y permite, por ejemplo, disfrutar de una playa a gusto, sin complicaciones, y sin que la ley (ni los polis) tengan que intervenir en el asunto. Es un sistema básicamente auto-organizado.

Pero llega una tropa con burkinesas, y se ha jodido el plan.

Ya no sabes cómo funciona el sistema, ni lo que puedes esperar, ni lo que se espera de ti. ¿Le puedo pedir perdón a la burkinesa si el puto niño ha lanzado su pelotita demasiado cerca, o se ofenderá su chorbo porque le he mirado a la cara para hacerlo, y debería haberme dirigido a él en vez de a ella? ¿Tendrá mi novia que mantener las patitas cerradas para no provocar infartos? Ahora que lo digo, ¿no se le ve un poco demasiado tenso a ese musulmán para estar en la playa? Oye, y la cinta de la espalda del bikini, ¿se puede quitar cuando estás boca abajo, o sera algo excesivo? ¿Y darnos un beso rápido y discreto? ¿Se le podrá cambiar a la niña el traje de baño sin mayor gimnasia, o hay que hacerlo bajo una toalla? Tú me entiendes. Espero.

En resumen: has pasado del sistema de los humanos (un código moral) al sistema de los perros (protocolos complicadísimos). ¡¡¡Por culpa de la constitución!!!

porque si todos empezamos a darnos por aludidos por las creencias y opiniones de los demás, vale más que salgamos a la calle en uniforme.

Salir a la calle “en uniforme” es exactamente lo que hacemos. Sin que ninguna ley intervenga por medio. Nos vestimos de trabajo, de fiesta, de casa, de deporte, de vacaciones, de cena … ¡y de playa! Y hacemos mucho más que “uniformarnos” de ocasión. Adaptamos también nuestra conducta; no sólo la ropa. No te cruzas igual con una alguien en una discoteca a las dos de la mañana, que en la oficina de un banco. Y todo ese conjunto de interacciones pre-preparadas, se llama código moral. Y hace que la sociedad humana pueda elevarse a unos niveles de complejidad estratosféricos, comparada con la sociedad de los perros. Y ademas de estratosféricos en su complejidad, muy lubricados. Con poco mordisco.

Coño, Marod. Esto es algo que todos los humanos entienden. Ser humano y entender eso es lo mismo. Viene en el mismo “pack”. Bueno, se podía dar por supuesto que todos los humanos lo entienden. Hasta ahora. Ahora vemos que Alicia no lo entiende. Yo creo que sí, pero que hace como que no lo entiende para que pueda funcionar su mundo de ficción. En mi libro, esa es una muy buena definición de planteamiento idiota. Más todavía, cuando este problema completamente artificial viene de la imaginaria firma de un Dios que no existe. Me estás contando un chiste alucinante. Una de las mayores bromas de la historia de la humanidad.

Nota. Creo que puedo prometer (otra vez) que este será el último de la serie burkini: