Viene de:

Qué latita la discusión del “burkini”

¡Coño, Marod! Y con una pega interesante [–>], como es su costumbre.

– La playa no es un bar, ni un club, ni nada por el estilo. Es un lugar de dominio público…Como la calle. Igualito.

Nooo. No tiene nada de igualito.

– No es necesario. No es lo mismo quitarte la playa que quitarte la calle.

– Es un lugar de “propósito específico”.

– Es muy normal no ir a a playa, incluso para los que les gusta. Muchas señoras muy playeras lo dejan a partir de cierta edad. O van sólo cuando no hay casi gente. Porque ya no les gusta su cuerpo, y porque el burkini no tiene el menor sentido para “playear”. Ni tiene sentido para uno mismo, y claramente es molesto para los demás.

Propósito específico. La playa es un lugar donde se puede, por ejemplo,  jugar a la pelota. Pero no es el único lugar donde se puede hacer. Por eso, cuando no está muy vacía, suelen organizar una zona donde sí se puede jugar a la pelota, para que no den por saco en las demás. O directamente lo prohíben. ¿Algún problema de orden público, aparentemente tu único límite a la libertad? No señor. Simplemente, da la lata. Y sólo se puede playear en la playa, mientras que te puedes ir con la pelotita a otra parte. Le llaman sentido común; sin necesidad de kindergarten, Alicia, ni positivismo, ni vainas. ¿Cómo estarían los playeros en una playa llena (hablamos de Cannes), con un 10% de disfrazadas de monjas? Probablemente dejarían de ir a la playa.

Pero tu pega tiene mucho mayor interés en lo genérico.

– Qué tiene la playa de especial para impedir la manifestación libre de una fe?

No es exactamente la manifestación de una fe. Es la manifestación de una moral. Suelen ir muy de la mano, pero no son lo mismo. La religión es cosa de uno; la moral es cosa de todos. Ejemplo:

Religión:

– Creo que Dios es uno, grande y misericordioso.

Estupendo, colega. No me importa mucho, pero tampoco me molesta — siempre que me ahorras el mensaje diario desde el minarete.

Moral:

– Creo que la mujer que muestra el cabello en público es una zorra asquerosa que debería taparse.

Pues aquí ya, colega, empiezas a hincharme las narices.

Siempre evitas el análisis funcional, dinámico. La historia de tu positivismo es la que es, y sale de lo que se conocía en Europa y USA en una época determinada. No conocían la función de la moral en una sociedad (código de conducta dónde no puede llegar la ley). No sabían que toda sociedad humana tiene al menos una moral (facilita enormemente las interacciones); ni que más de una moral en el mismo sitio es una fuente inevitable de conflicto que normalmente deriva en segregación. Porque la moral, además, crea “identidad”. Muy fuerte; nosotros / ellos, como seres básicamente incompatibles.

Ya sé que probablemente ni siquiera te vas a acercar a ese precipicio. No es “positivismo”. Pero eso no hace que no sea un problema, ni hace que no se conduzca conforme a unas leyes más o menos conocidas ahora; ni evita que se puedan predecir probables consecuencias que tiene el experimento de alegre mezcla de morales incompatibles que estamos haciendo. Y de todo esto no tenían ni repajolera idea los redactores de tu “positivismo”, así que no entiendo bien por qué lo consideras tan relevante.

A qué coño crees que van? A provocar? Protesto, especulativo.

Me da igual. No me extrañaría que vayan a demostrar su “normalidad”. Es una obsesión de todos los que se saben no normales . De hecho es un mandato funcional de toda moral: imponerla. Es como funciona la moral. Y funciona muy bien. Pero, vayan a lo que vayan, contemplar que una moral externa no nos vaya a joder nuestra propia moral no me parece una idea tan descabellada.

Ni siquiera he pensado en una solución posible. O mi preferida. Me daba una pereza espantosa. Pero ya nos hemos metido. Tirando de historia, de antropología, de soluciones nuestras comparables, y no siendo proclive a las prohibiciones, creo que me inclino por la segregación en la playa. Al primer burkini, el socorrista organiza con cuerdas y palos una “zona burkini”. Y se varía la frontera en función de la necesidad. Ya se iría viendo lo que se necesita, y se puede dejar fija.

¿Eso les sirve a las burkinianas? Debería; pero seguro que les ofende. Quieren sentirse normales. ¡Pero es que no lo son! Han elegido ser “el otro”. Otra sociedad aparte. La ley será la misma (y de hecho la rechazan), pero la moral es incompatible. Y un código de conducta común es probablemente la mejor definición y “marca” de una sociedad. Desde una moral, otra moral distinta no puede ser “normal”, porque es la definición de lo inmoral. ¿Cómo diablos va a ser normal lo inmoral? ¿Estamos tontos?

Así que segregación. Zona burkini, según demanda. Igual que hay playas o zonas nudistas, sin que nadie se ofenda. Conocemos la solución y funciona muy bien. Y es el mismo caso: disintas morales de vestimenta. Todos son libres de bañarse con lo que les apetezca, o sin nada. Y si se sienten raras las burkinianas, ya lo siento, pero es que lo son. Aquí, lo son. Raras. Rarísimas. Medievales. Una pelmada horrible. Como una pesadilla.  Es lo que tiene la moral, entre otras cosas; separa “nosotros” de “ellos”. Si quieres dos morales, o tienes problemas (a menudo muy gordos), o tienes segregación. Se llama el mundo real.

El progretariado se pondría en esteroides ante la idea, claro. Pero igual va siendo hora que comprendamos que el multi-culturalismo puede que sea un sueño muy bonito, pero el multi-moralismo no existe. No somos así. Ni la moral es así por su función.

De hecho, si las burkinianas tuvieran alguna sensibilidad, se juntarían y montarían su zona propia de forma natural. Y la gente, de forma natural, les cedería ese espacio. ¿Quién tiene ganas de estar rodeado de monjas en la playa? Te separas como solución evidente.

hispantv-burkini

Mira qué fácil era lo que tanto da que hablar.