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Va sobre el empeño en el mundo universitario USA en evitar que haya carreras en las que se ve una clara desproporción de hombres.  La gran pegunta es por qué les preocupa esa desproporción. ¿No puede haber materias que les interese preferentemente a los hombres, y viceversa?  Pues no, no puede. El viceversa da igual, pero no puede haber carreras que les interesen menos a las mujeres, porque eso es signo del machismo residual que queda en nuestras sociedades, y por tanto una barrera discriminatoria (Marod). Y necesitamos políticas de igualdad en esas carreras.

El problema es que esa idea se puede medir, y se ha medido. Y es lo que vamos a ver.

Menos los muy ideologizados, cualquiera entiende que si hay una causa (machismo residual), tiene que haber alguna relación entra la fuerza de la causa y la fuerza del efecto que se ve. Y lo que vemos es el caso contrario. Las sociedades más avanzadas en políticas de igualdad, y en resultados de igualdad, no tienen menos diferencias en la preferencia de hombres y mujeres por determinado tipo de carreras, sino más.

¿Quiere esto decir que las políticas de igualdad funcionan al revés de lo que pretenden? No, lo que quiere decir es que no funcionan en absoluto (no cambian las preferencias de la gente), y que hay otro factor muy distinto que sí influye en la diferencia de preferencias y las cambia. La pobreza. La pobreza hace que la gente, tanto hombres como mujeres, se olviden de lo que más les tira, y elijan lo que más recursos les puede dar. O sea, se dejan de monadas. Es la riqueza la que hace que se vean liberados para elegir lo que les “realiza”. Y a las mujeres les realizan, proporcionalmente, materias diferentes que a los hombres. Cuanto más rica una sociedad, que suele coincidir con más políticas de igualdad, mas surgen esas diferencias sexuales entre gustos.

Donde más parece que se nota es en Noruega, y por eso le llaman la paradoja noruega. Es el país más avanzado en “igualdad”, y sin embargo mantiene notabilísimas diferencias por sexos en el interés según tipos de materias. Por ejemplo, en el interés por la tecnología (y en general trabajar con “cosas”) y el interés por la salud (y en general trabajar con “gente”).

Los datos comparativos salieron de proyecto internacional The Relevance of Science Education (ROSE). En principio no se dedicaban a estudiar diferencias de sexo, sino en estudiar el interés por la ciencia y en cómo mejorarlo. Camilla Schreiner hizo su tesis doctoral usando los datos de Rose pare entender las diferencias sexuales, y qué las hacía aparecer o desaparecer.

Aquí un resumen de Schreider:

Es de donde saco los datos. Pero en vez de ordenarlos por el índice de riqueza (O HDI – human development index), he usado el Global Gender Gap Report [–>]. Para ver la relación entre la igualdad conseguida y la (no) desaparición de las diferencias en gustos. Vaya, que la causa imaginaria (machismo residual) no está causando nada.

Para ver un ejemplo de los datos de ROSE, pongo el que me parece -tal vez- más general e indicativo.

rose-gente-cosas

He elegido, de la lista de países que forman los datos de ROSE, los países con menor índice de igualdad, y varios diferentes entre los de mayor igualdad. Son, ordenados de menor a mayor igualdad, Turquía, Malasia, India, Japón Grecia, Inglaterra, Alemania, y Noruega.

No sale ninguno de los más pobres de ROSE (en los que se ve cero diferencia de gustos). Y la correlación no será tan buena como entre riqueza y desigualdad de gustos, que sí parece la causa. Pero se desmiente que el presunto “problema” se arregle con políticas de igualdad de gustos.

Muestro la diferencia entre el porcentaje de chicos (son de 15 años) que quieren recibir la materia en cuestión en la enseñanza, o trabajar en el futuro, y el porcentaje de chicas.

Al grano:

igualdad-en-puntos.png

Se ve que la diferencia en preferencias aumenta con la igualdad, en lugar de disminuir.

Lo mismo, con líneas de tendencia, para aclararlo.

igualdad-en-líneas

Y cada uno suelto:

igualdad-it

igualdad-tecnologia

igualdad-gente

igualdad-salud

Resumiendo. Si los igualitaristas quieren que las mujeres se interesen por la filosofía en la misma medida que los hombres, lo que No tienen que hacer es políticas de igualdad de gustos, y lo que SÍ tienen que hacer es empobrecer el país y pagar bien a los profesores de filosofía. En esas condiciones las chicas se pirran por Kant.😉

Fuente, que recomiendo leer por su interés:

Con agradecimiento a Perfecto, por recordarnos [–>] el documental noruego a través del cual he perseguido los datos. Y a Marod [–>], por el esfuerzo.

Añadido posterior.

Una mirada usando la lista completa de ROSE, y un índice de riqueza puro (PIB), sin virguerías como desarrollo “humano”. Para confirmar la receta “pobreza” para conseguir igualdad por sexos.

Marco en azul el punto de España por aquello del morbo. No la he incluido en la lista general porque no había dato en todos los apartados.

igualdad-pib-tecnologia

Y el gráfico original, pero ordenado por la cosa “humana” esa.

rose-tecnologia