Pero antes de Ramón Jáuregui, un poco de RAE.

ganar

1. tr. Adquirir caudal o aumentarlo con cualquier género de comercio, industria o trabajo.

El PP ha perdido caudal de forma espectacular desde la última vez que en la que sí ganó. Pero esta acepción no es útil en este caso, porque cualquier mindundi de chichinabo puede aumentar el caudal, sin ganar las elecciones, y reclamar con ello el gobierno. La risa sería espectacular.

2. tr. Obtener un jornal o sueldo en un empleo o trabajo.

3. tr. Obtener lo que se disputa en un juego, batalla, oposición, pleito, etc. U. t. c. intr. Ganar al ajedrez.

4. tr. Conquistar o tomar una plaza, ciudad, territorio o fuerte.

5. tr. Llegar al sitio o lugar que se pretende. Ganar la orilla, la cumbre.

6. tr. Captar la voluntad de alguien. U. t. c. prnl.

7. tr. Lograr o adquirir algo. Ganar la honra, el favor, la inclinación, la gracia. U. t. c. prnl.

En todas estas acepciones está la idea de lograr algo, porque se supera un límite. Exactamente lo que no ha logrado el PP, que no está por sí mismo en disposición de gobernar. Ojo, no ya de superar la investidura, por ejemplo con una abstención del PSOE y Ciudadanos, sino de gobernar después.

8. tr. Aventajar, exceder a alguien en algo.

Sólo la octava acepción de “ganar”, y con la siete anteriores en contra, podría usarse para la carcajeante pretensión del PP de haber “ganado las elecciones”.

Y un poco de lógica antes de Ramón Jáuregui. Las elecciones en España, aun siendo una competición, no necesariamente producen un ganador. Porque nunca ha sido una competición para ver quién saca más diputados, sino para ver quién supera una barrera — solo o en compañía de otros. Y el PP, solo, está muy lejos.

Y ahora ya, Jaúregui:

La abstención del PSOE y Ciudadanos permitiría a Rajoy ser investido presidente en segunda convocatoria pero la primera cosa que enviará ese gobierno a las Cortes es la ley del techo del gasto, el plan de reducción de déficit, pendiente de la sanción europea, y los presupuestos de 2017.

¿Qué esperan los de “hemos ganado las elecciones”; una “legislatura abstencionista” completa de PSOE y Ciudadanos? ¿Y a santo de qué?

Como dice R.J., una abstención en segundas del PSOE para que gobierne un PP con 137 diputados no arregla nada. El PP tiene que elegir. O pacta con Ciudadanos algo que seguro que puede no ser demasiado alejado de sus propias propuestas, o pacta unas medidas de legislatura con el PSOE que necesariamente estarán muy alejadas de sus propuestas — y de lo que quieren sus votantes.

No es verdad, como dice el PP (pero también Ciudadanos) que “169 diputados no basten”. Eso puede que no permita una investidura con todos en contra, pero de sobra permite (y ha permitido antes de ahora) un gobierno estable. Si el PSOE prefiere nuevas elecciones que un gobierno muy factible con 169 diputados, las nuevas elecciones y la falta de gobierno hasta entonces serían responsabilidad del PSOE. Pero si el PP no pacta con Ciudadanos (o alternativamente pero más contra natura con el PSOE), sería responsabilidad del PP, o de Ciudadanos, o de ambos. O alternativamente también del PSOE, pero eso es mucho menos porque es la alternativa “no natural”.

 O sea, menos mirar al PSOE, y más mirarse a uno mismo. Me temo que Tóntez tiene razón.

Jáuregui:

Sr. Lobo (en Pulp Fiction)

– Hemos ganado las elecciones.

– Bien … no empecemos a chuparnos las pollas todavía.