Luisa Delgado

Las fiestas de verano en el País Vasco desempeñan un papel fundamental a nivel social y político, cosa que cuesta creer si uno no vive aquí.

Para los jóvenes son un evento social sagrado, son un ritual al que hay que ir de forma obligada aunque en realidad a veces sea para hacer el moñas, aburrirse, escuchar conciertos basura a veces apología etarra, emborracharse y presumir de estar de juerga toda la noche de fiesta en fiesta y de que a uno le vean desfasando, que es una tontería adolescente pero que queda muy bien socialmente entre los jóvenes, muy guay.

Yo hace varias décadas que cogí manía a estas fiestas porque aparte de la alta politización que ahora lo explico también ejerce una fuerte presión social a quien no le gusta este tipo de eventos y parece que hay que acudir algún día, cómo pasa con las fiestas de Bilbao.

Hace unos días me di una vuelta por la tarde por las fiestas de Santurce y vi un panorama repugnante que explica muy bien lo enferma que está la sociedad vasca. Y son así todas las fiestas, cómo Algorta, Bilbao, Sopelana, etc. Para quienes no lo sepan, Santure es un pueblode casi 50.000 habitantes en la Margen Izquierda a unos 12 kilómetros de Bilbao. Recibió inmigrantes de otras regiones y ahora éstos, sus hijos y nieto se hacen perdonar haciéndose nacionalista. Lo más cobarde.

1-Casetas(aquí se dice “txosnas”) de los proetarras. No o eran todas las casetas, pero había unas cuentas con el lema “euskal presoak”, “indenpendentzia” a plena luz del día, con autorización del ayuntamiento de Santurce(perdón, ahora Santurtzi que queda megavasco). Parece increíble que se de esa impunidad a quienes defienden el asesinato, la bomba-lapa, a quienes alentaban hasta hace 4 días el asesinato y que si ahora no lo hacen es porque ETA ya no asesina. Si hubiese una organización asesina de derechas o a favor de la pertenencia a España, seguro que no tendrían ninguna licencia. Me da mucho asco ese cinismo de los falsos chicos buenos del PNV. Siempre ha habido mucho complejo en describirles por lo que realmente son.

2-No sé si este año en Santurce habrán conciertos de grupos proetarras, pero los suelen haber en otras fiestas. Me da asco esa juventud aborregada que va a escuchar sin ningún criterio, a aplaudir a unos enaltecedores cobardes del asesinato.

3-Cambio de la toponimia. Santurce siempre se ha llamado así, pero los nacionalistas la han bautizado hace pocos años Santurtzi. Lo triste es que mucha gente emplea la nueva y falsa toponimia. Todo para dar a entender una mentira de que el País Vasco no tiene nada que ver con España y cómo una forma de presión social y discriminatoria. Hay que decir Santurtzi parta ser políticamente correcto. Es una sutil estrella de David. Lo natural es Santurce, lo irracional es emplear un topónimo artificia cómo Santurtzi. Pero aquí lo políticamente correcto es Santurtzi y lo contestario es Santurce. Es el mundo al revés para hacer la vida cómoda a los políticos nacionalistas para que vivan del cuento.

4-Fuerte carácter tribal de los niños y adolescentes vascos. Cada miembro de la cuadrilla lleva la misma camiseta, pero con el nombre del individuo y muchas veces el lauburu. Queda muy guay ir de megavasco así.Y casi todas las cuadrillas tienen nombre en euskera, que curiosamente nunca hablan euskera entre ellos. Y cada cuadrilla tiene su propia camiseta distinta de otras cuadrillas. Un fuerte carácter tribal, cómo es el nacionalismo.

5-Padres que hablan a los hijos en euskera, pero lo gracioso es que a pesar del este esfuerzo los hijos hablan español y entre ellos hablan español.

6-Empleo de vocabulario vasco aunque se hable en español. Ví a unas chicas que decían “¿has ido al kontzertua (concierto) de Su Ta Gar?”. Hay que emplear “jaias” para decir “fiesta”. Que encima la emplean mal porque sería “jaiak” para decirlo en plural y no emplear las reglas gramaticales del español. De la misma forma que los jóvenes borregos (porque lo son) dicen “aitas”(padres) cuándo deberían emplear “gurasoak”. ¿Cómo es que hacen estas chapuzas si tanto interés tiene en aprender y hablar euskera? No lo entiendo.

7-Había un concurso de cuadrillas de niños o adolescentes y cuándo se presentaban en el escenario todos decían algo así “arratsalde on”, “gora gure koadrilla”. Emplear los latiguillos políticamente correctos pero todo el discurso en español.

Todo esto me hace pensar que en el País Vasco hay mucha apariencia de cara a la galería. Mucho “egun on”, “AGURRRR”, mucho llamarse la cuadrilla “txupi-ederto” o los “mega-euskoak”, pero a la hora de la verdad muy pocos hablan euskera incluso entre los que han estudiado en ikastolas. ¿Pero no defendían tanto el euskera cómo aparentan? Este es un país de muchísima tontería, pero tontería psicópata.

Lo que hay que hacer es hacerles abrir los ojos de esa estupidez. Lo mejor es pasar de su juego, de emplear su lenguaje para presionar y manipular la realidad, o incluso burlarse. Y Así que se les vaya cayendo la venda.