Van a sacar una nueva ley de turismo en Vasquilandia. Al parecer, el sector ha expresado una serie de inquietudes y necesidades al Gobierno Vasco, y el parlamento se ha puesto a la labor. En forma de una ley que no responde a los problemas que tienen los hoteleros, sino a los problemas que tienen los etarras — con el aplauso de los recogenueces. Y va dirigida sobre todo a los hoteles de cinco estrellas, que como todo el mundo sabe van mucho mejor cuanto más lejos tengan al etarra mas cercano. La mezcla de perroflauta y olor a dinamita nunca ha sido el ideal de los cinco estrellas. Pierden hasta el color.

Leo en El Español [–>] que para alcanzar la máxima categoría, los establecimientos deben cumplir como requisito …

el conocimiento y uso de las lenguas oficiales de Euskadi, así como de lenguas extranjeras

El conocimiento ya tiene guasa, pero lo del uso es de traca. Según El Español, y usando Eustat como fuente, sólo el 14% de los usuarios de hoteles en Vasquilandia provenía de la comunidad autónoma en 2015. Y con datos de Soziolinguistika Klusterra [–>], en las calles de Vasquilandia sólo se habla vascuence el 13% de lo que se habla. Así que en los hoteles (en todos, no sólo los top) los clientes sólo hablarán en vascuence  algo como el 13% del 14% (un 1,8%). Para exigir que en los hoteles de cinco estrellas se use el vascuence, y alguien se entere, van a necesitar poner a camareros en la barra hablando vernáculo entre sí. Sin eso, los números no dan.

Pero los campeones de las lenguas marginales ofrecen una pista de que los tiros pueden ir por ahí. Explican a El Español:

El turista no viene al País Vasco buscando sol y playa y nuestra apuesta ha de ser la de ofrecer un turismo diferenciado desde una identidad cultural y lingüística que no tienen otros.

En Islandia, por ejemplo, te venden en los hoteles el agua y sus glaciares como un producto turístico y el euskera también es una marca que puede ser utilizada como reclamo y atractivo para los turistas

Acojonante. Venga a Vasquilandia, y podrá ver a nuestros camareros hablando con soltura la lengua del paraíso terrenal del tiro en la nuca. Pero sólo en los hoteles de cinco estrellas, que para eso son lo mejor de lo mejor.

vasquitos-y-nesquitas

Joder con el vascuence. ¿Y el vasopiteco no puede pensar por sí mismo que en Islandia no meten glaciares por los pasillos de los hoteles? ¿No le da la neurona para darse cuenta de que algo puede ser “marca”, y “reclamo”, sin que sea adecuado en un  hotel? ¿Metemos toros en los hoteles? En los buenos, ni en dibujo. Definitivamente, el vascuence produce subnis. Sin necesidad de saberlo ni nada.

Sugerencia a los hoteleros. No sólo los etarras son espanto de turismo; en Barcelona y en Madrid ya hay animales igualmente eficaces. Os convendría libraros en lo posible de los cafres institucionales. Por ejemplo, que vuestra patronal conceda sus propias estrellas, con el criterio del sector. Los clientes no son idiotas, y sabrían distinguir una vasquiestrella de una estrella sectorial. Podría hasta ser una ventaja. Los que quieran vascuence, meona de Barcelona,  o Carmena en pelotas, elegirán  vasquiestrellas; y los que quieran calidad y profesionalidad la evitarán, y buscarán las estrellas sectoriales. Todos contentos, y las cosas claras.

Fuente, El Español:

Vascuence por saco