Stephane Dion estuvo una o dos veces en España, dando conferencias y entrevistas sobre la Clarity Act canadiense. Lo del “referéndum a la canadiense” que proponía -y ya no propone- el PSC. Dion, aunque impulsor, no es el “autor” de la Clarity Act, como sostiene Santiago González [–>]. Sí empezó la discusión con los separatas, e hizo tres preguntas al Tribunal Supremo en nombre del gobierno. Usando la respuesta [Supreme Court reference –>] como guía, el parlamento hizo la ley. Y los principios de esa referencia que aplica los especifica en los ocho considerandos.

Pues bien, Dion metió en la cabeza de sus oyentes españoles una Clarity Act que no existe. Fue fácil, porque era lo que querían escuchar. Que si Cataluña se separa, Barcelona se queda. Y le salió de corrido, porque es lo que él hubiera querido que diga la ley — pero de ningún modo dice. Con lo que se creó la inexistente “versión española”, que he oído / leído por doquier.

Santiago González la expresa así:

Si se dieran ambas claridades, comenzaría un proceso negociador en el que la provincia secesionista debería reconocer el mismo derecho a una parte de sí misma que prefiriese permanecer ligada a la Federación, una Barcelona que quisiera seguir siendo española, por ejemplo.

Ruiz Soroa lo plantea de otra forma, adaptando el asunto a “su” problema (vasco). En un libro en el que plantea la posibilidad de desarrollar una Clarity Act en España sin necesidad de una reforma constitucional previa. Y establece unos pasos, donde …

6. Mayorías territorialmente distintas: si en la Comunidad Autónoma en que se vote existieran entidades territoriales componentes de relevancia política estructural según su Estatuto, y no se alcanzase la mayoría afirmativa requerida en alguna de ellas, tales entidades quedarían excluidas desde ese momento del proceso iniciado, que se limitaría a las entidades restantes. Por ejemplo, en el caso vasco esto supondría respetar la voluntad mayoritaria de los alaveses por respecto al conjunto, dado que los territorios forales son entidades de relevancia política estructural en un sistema cuasiconfederal como es el vasco. No lo son los municipios o las cuadrillas, pero sí las tres Provincias (hoy llamadas «Territorios»).

Le sirve para el caso de Álava, porque los “territorios” vascos sí tienen una relevancia política estructural, y parlamentos y leyes propias. Pero tal y como lo plantea no le sirve para Barcelona, como pretende  S. González.

La particularidad es que eso viene de la imaginaria “Ley Dion”, pero no de la Clarity Act. Y cuando lo señalas, te llaman gilipollas. Clic para el entretenimiento al completo.

sg-gil

Ruiz Soroa nos sirve de ejemplo muy bueno con su boceto de ley. Cuando una ley quiere incluir esa idea de consecuencias diferentes en territorios (zonas) donde se dé una mayoría diferente, ¡lo hace! Como hace él con su punto 6 [–>]. Pero eso es exactamente lo que NO hace la Clarity Act. No hay nada, pero ni un remoto apunte, ni en la Clarity Act ni en la Supreme Court reference, que sugiera consecuencias distintas donde se den mayorías territorialmente distintas. Muy al contrario, la Supreme Court reference establece qué mayorías hablan y negocian. Las de Canadá y de Quebec. No contempla sub-Quebec.

The negotiation process would require the reconciliation of various rights and obligations by negotiation between two legitimate majorities, namely, the majority of the population of Quebec, and that of Canada as a whole.

Dos mayorías legítimas, sin mención alguna a una tercera mayoría en alguna parte de Quebec.

Lo más parecido a lo que interpreta la “versión española” está en la Supreme Court reference, en el punto 96.

Arguments were raised before us regarding boundary issues.  There are linguistic and cultural minorities, including aboriginal peoples, unevenly distributed across the country who look to the Constitution of Canada for the protection of their rights.   Of course, secession would give rise to many issues of great complexity and difficulty.  These would have to be resolved within the overall framework of the rule of law, thereby assuring Canadians resident in Quebec and elsewhere a measure of stability in what would likely be a period of considerable upheaval and uncertainty.  Nobody seriously suggests that our national existence, seamless in so many aspects, could be effortlessly separated along what are now the provincial boundaries of Quebec.

Lo que NO dice es que esas cuestiones deban solucionarse cambiando fronteras, y según reglas de mayorías locales. Para estupor de Santiago González. Dice que son problemas a arreglar negociando, donde un movimiento de frontera podría ser una solución, pero en absoluto la solución. Hay mil formas de proporcionar una medida de estabilidad, y una protección de sus derechos, que pone como objetivos. Pero entre sus derechos, garantizados por la Constitución de Canadá, no está el elegir el territorio de su nación.

Hay otra mención al problema de las fronteras, pero es un asunto de las Naciones Indias, que en Cataluña no hay. En el punto 139.

We would not wish to leave this aspect of our answer to Question 2 without acknowledging the importance of the submissions made to us respecting the rights and concerns of aboriginal peoples in the event of a unilateral secession, as well as the appropriate means of defining the boundaries of a seceding Quebec with particular regard to the northern lands occupied largely by aboriginal peoples.  However, the concern of aboriginal peoples is precipitated by the asserted right of Quebec to unilateral secession.  In light of our finding that there is no such right applicable to the population of Quebec, either under the Constitution of Canada or at international law, but that on the contrary a clear democratic expression of support for secession would lead under the Constitution to negotiations in which aboriginal interests would be taken into account, it becomes unnecessary to explore further the concerns of the aboriginal peoples in this Reference.

En la muy extensa discusión académica (ver enlace a un compendio al final), las posturas enfrentadas se refieren a dos asuntos que no tienen nada que ver con la “versión española”. Si Quebec tiene protegidas sus fronteras de una forma previa a la secesión, o se resuelve mediante la posesión o dominio efectivos. Es muy bonito, pero no tiene nada que ver. Y el asunto Naciones Nativas, que ya hemos visto y tampoco tiene relación. Lo que nadie plantea es la “versión española”. Esa especie de derecho de reciporcidad, por el que si podemos dividir Canadá también podremos dividir Quebec (Dion). Y no se discute porque la secesión no se trata de un derecho, sino de resolver un problema que ya se ha presentado.

De las opiniones académicas que he visto, probablemente la que mejor lo resume es la de Greshner (Universidad de Saskachewan):

[i]f ROC wants to add ‘boundaries’ to the agenda, it will be negotiating in good faith if it is acting for reasons that are in accordance with fundamental principles, such as protecting the rights of minorities. Quebec could propose other methods of protecting minorities as alternatives to giving up territory now within the province. What is inconsistent with good faith negotiations is for one party to refuse absolutely to talk about an issue. Thus, it would breach the duty to negotiate in good faith for Quebec to insist that boundaries can never be discussed, or for ROC to insist that changing the boundaries is the only method of upholding important principles.

Como se ve, la Clarity Act no es una solución de cómo hacer una secesión. Mucho menos es una solución del tipo naciones a la carta, como la “versión española”. Lo que hace es poner encima de la mesa un cristo que no tiene solución. Vaya, el perfecto cristo. ¡Y esa es su virtud! Mostrar, no un camino, sino el precipicio que hay.

¿Y en el muy probable caso de unas tablas o un impase en las negociaciones?

Suzanne Lalonde (Universidad de Montreal) lo ve así:

Federalists have always argued that in these circumstances, the territorial extent of the new State would be determined on the basis of actual and effective control whereas separatists have insisted, on the contrary, that “uti possidetis” would guarantee the existing territorial status quo. And on this issue the Supreme Court, in its wisdom, chose to remain silent.

Supongo que se entiende que “choose to remain silent” es el exacto opuesto que si dijera que la provincia secesionista debería reconocer el mismo derecho a una parte de sí misma que prefiriese permanecer ligada a la Federación. Que es lo que Santiago González, y muchos otros, afirman que dice la Clarity Act. Claro que cuando les pides una cita te llaman gilipollas. La versión española de un interesante debate público.

Enlaces:

Si algún partidario de la tesis de Santiago González es capaz de encontrar una cita que contradiga o matice lo expuesto, se la agradecería. Siempre se puede escapar algo, aunque en este caso lo dudo mucho.

Conclusión. Sería de agradecer que los opinadores españoles precisaran, cuando la mencionan, si hablan de la Clarity Act, o de la Versión Española. Por lo de las empanadas y tal. Yo hubiera seguido encantado la discusión y documentación en el blog de SG. Pero si te echa, porque no quiere información sino confirmación de lo que sea que lleva previamente en la cabeza, pues no será.