Es uno de los argumentos típicos cuando te venden la chorrada de que meterte una lengua marginal en el cerebro es una idea estupenda. Al principio, la venta de la burra coja iba por la fantasía de que aprender vascuence te daba una nueva forma de ver la vida, y de pensar y sentir. Blablabla.

-¿Que dice usted qué? ¿Puede reconocer, con un test o como quiera, a los que poseen el prodigio de ver la vida de más formas, etc; y que coincide con los que saben vernáculo?

Y se acaba a discusión.

Más recientemente (décadas), andan inventando unos cuentos babeantes. Por ejemplo, que hablar dos lenguas te ayuda a alcanzar la excelencia en el “control cognitivo”, también llamado “función ejecutiva”. La idea es que naturalmente tendemos a hacer el vago, y a dar respuestas automáticas; reflejas. Pero como los bilingües tienen que atender al interruptor de cambio de lengua (¿en qué lengua voy a hablar ahora?), eso les lleva a prestar más atención y a evitar los automatismos.

La idea es bastante idiota, porque los automatismos tienen su función. Se podrán aplicar mejor o peor, presumiblemente según las luces del cerebro. Pero para apostar que el bilingüísmo no mejora el exceso de automatismos, basta con observar la masiva proporción de asnos que hay entre los que se dedican a promover el vascuence desde el presupesto. Clic sobre el amigo Patxi Baztarrika.

Pero los aficionados insisten. Siempre te sacan algún papeliño que dice que el bilingüísmo obra milagros intelectuales. Haberlos, haylos. Estudios de psicología se encuentran sobre lo que se te pueda ocurrir, y mucho más. Mayormente, ppc; los podrían mandar a Venezuela.

La novedad es que los psicólogos Kenneth Paap, Hunter A. Johnson, y Oliver Sawi, han decidido hincarle el diente al asunto. ¿Produce ventajas intelectuales aprender vernáculo? ¿Qué dice la literatura científica, y con qué fiabilidad lo dice?

En números:

– El 83% de los estudios da un resultado negativo (el vascuence no te mejora nada).

– Todos los estudios grandes (más fiables) dan resultado negativo (mejor pasas del vernáculo).

– El 17% que dan resultado positivo (el vascuence te mejora), tienden a venir de los los estudios más pequeños (menos fiables).

En dibujo. Cada cuadro representa la búsqueda de distintas supuestas ventajas.

bilingues-estudios

La conclusión / resumen de Paap et al no podría ser más clara:

Las ventajas del bilingüísmo en el control cognitivo, o no existen, o están restringidas a circunstancias muy específicas, sin determinar.

Tan claro como que la cita no viene del texto del estudio, sino que es su título. Tal cual.

Del artículo de Discover en el que nos hemos enterado:

La crítica de Paap et al ha sido seguida por 21 comentarios de otros investigadores del bilingüísmo (están en el enlace de arriba). Y los autores tienen un añadido respondiendo a esos comentarios.

Este añadido resulta una lectura muy deprimente. En ella Paap et al explican que los principales proponentes de la ventaja del bilingüísmo habían sido invitados a contribuir en los comentarios, pero muchos declinaron la oferta.

La impresión que da es que los entusiastas de los milagros de los vascuences viven en una burbuja, a su aire. Tomando sus sueños por realidad. Sería cosa de invitar a Paap y su equipo a Vasquilandia, para hacer un estudio amplio y en condiciones. Pero con la pregunta invertida, y una circunstancia específica muy determinada. ¿Perjudica el cerebro estudiar el vascuence en primaria y secundaria, en lugar de aprenderlo naturalmente (de los padres) – o de no aprenderlo en absoluto?

Fuente (Discover):

Vascuence por saco