Tóntez quiere hacer una reforma que llama federal. No importa mucho cómo le llame; lo que se trata es de saber lo que quiere decir. Y hasta ahora no se había visto. Pero con la campaña en curso parece que se está animando a explicar. Y empieza a entenderse. Lo cuenta El País.

La dirección socialista aseguró este lunes que el pacto político al que se alude se refiere al momento en el que se aborde la reforma del Estatuto de Cataluña. El primer paso sería la reforma de la Constitución, necesariamente acordada por la mayoría de los partidos al requerirse una mayoría reforzada en las Cortes, que aludiría a la “singularidad” de algunas autonomías y, desde luego, a Cataluña. [–>]

Es especialmente interesante ver qué es lo que hace singulares a algunas autonomías.

El PSC defiende que Cataluña es una nación y que la reforma debería incluir que España es un Estado plurinacional.

“No renuncio a que españoles y catalanes caminen unidos, orgullosos de su diversidad, hacia una España federal que asuma como propio a un pueblo singular como es Cataluña con sus historias, tradiciones, instituciones, lengua y cultura”. [–>]

La claridad no es la principal característica de Tóntez,  detalle que comparte con el resto de tontos. Pero de lo que va exponiendo, se desprende que la singularidad de algunas autonomías consiste en que son naciones, y que son naciones por sus historias, tradiciones, instituciones, lengua y cultura. Lo de “sus historias” (en plural) no debe ser una errata; EFE tiene la misma cita [–>].

El problema es que no hay ninguna autonomía que adolezca de esos cuatro elementos. Al contrario; mientras que todas las autonomías tienen “su lengua”, solo algunas tienen “sus lenguas” (en plural). Y parecen ser estas, y desde luego Cataluña, las que Tóntez apunta como singulares, o naciones.

El segundo problema es que no sabemos las naciones de la plurinación. Mejor dicho, que sólo sabemos una de esas naciones — desde luego, Cataluña. Se entiende que Tóntez no quiera hacer una lista completa. Por aquello de las elecciones y de no ofender a las no-naciones. Pero como resulta evidente que va a haber un montón de autonomías no-naciones, parece necesario saber si ese conjunto va a ser una nación llamada España; o tal vez Amorfilandia; o acaso habrá algo plurinacional que se llame por ejemplo Federación España, que esté formada por un conjunto de naciones y no-naciones.

Pero no parece, porque Tóntez quiere que “españoles y catalanes (¿y otras singularidades?) caminen unidos …”. La plurinación no se puede incluir España en su nombre, porque catalanes y españoles son cosas distintas, con nombres diferentes. Salvo que también dice que “caminen unidos … hacia una España federal”. ¿Una España que contiene españoles y no-españoles? Tóntez se ha hecho la picha un lío.

Tal vez podría ser Iberia Plurinacional. Formada -como veíamos- por un conjunto de naciones y no-naciones. O tal vez formada por Cataluña Singular (esto debe quedar claro en la Consti), España, X, y Z (ya se vería).  Y aquí viene el lío. Cuando les digas a las no-naciones que tienen que ser no-naciones.  O formar parte de Amorfilandia, o España. ¿Y si no quieren? ¿Y si resulta que también quieren ser naciones? Sería hacer un pan con unas tortas, porque entonces Cataluña seguirá sin ser singular. O más singular que el resto, se entiende.

Ese es un camino que ya hemos recorrido. Si cambias singular, o nación, por autonomía, estás repitiendo la historia de la transición. La guerra entre café para mi, y café para todos. Vaya, la niñería de la singularidad. Tóntez no ha hecho nada. Bueno, el tonto. Lo suyo.

La tontería sólo tiene un esquema lógico. Definir singularidad, o nación, en función de un vernáculo. Idea socialista de cojones. Y aun así habría que retorcer bastante lo de vernáculo, porque en Vasquilandia se habla castellano desde mucho antes que -por ejemplo- en Andalucía.

¿Quién dice que no son divertidas las elecciones?