Parecerá broma el título, pero no tiene nada de broma.

Mira esta imagen. Viene de un vídeo del científico coordinador del experimento CLOUD que estudia las nubes en el CERN.  Kirkby. Y dice que hasta ahora creían que en la época “preindustrial” había menos nubes, porque la contaminación tiene partículas que hacen de “semillas” de las nubes, facilitando su formación y duración. En el mismo aire, con la misma humedad y temperatura, se forman nubes / niebla con mayor o menor facilidad dependiendo de la presencia de pequeñas partículas que hagan de núcleos de condensación del vapor de agua. Como de “semillas” de nubes. Y como en la época preindustrial no había contaminación, no debía haber partículas que hacieran de núcleos de condensación.

Yo no lo había oído hasta ahora, pero si lo dice Kirkby será así. Los chicos del clima son capaces de creer lo que sea; incluso que las nubes son un invento moderno,  propio del Calentamiento Global Acojonante.

El dibujo con el que lo expresa:

kirkby-cloud

¿La idea es clara, no? Antes de la época industrial había muchas menos nubes, porque no había tantas partículas en el aire que hicieran de “semillas” de las nubes. Calentología o ciencia posmoderna en estado puro. Si sólo conozco un mecanismo que cree “semillas” para las nubes, y ese mecanismo viene de la contaminación industrial, debe querer decir que antes de la industria había menos nubes.

En estos dos experimentos / mediciones nuevos han descubierto otro mecanismo, natural esta vez, que forma “semillas” para las nubes. Los “aromas” de las plantas y los árboles. Aerosoles biogénicos, en vez de aerosoles de contaminación.

kirkby-cloud-2

¿Y cómo afecta esto a la calentología, o climatología del CO2? Porque se trata de imaginar un efecto de calentamiento muy fuerte del CO2. Y ya ha habido un aumento notable del CO2. Desde 1.750, de 275 ppm a 400 ppm. Mirando ese cambio de temperatura respecto de ese aumento del CO2, se podría calcular cuánto aumenta el CO2 la temperatura. Si imaginas que la naturaleza no está haciendo nada por sí misma, o que crees que sabes lo que hace.

El problema es que haciendo ese cálculo no les resulta tanto calentamiento por el CO2 como les gustaría. Y entonces tienen un truco. Imaginar que otro proceso que ha acompañado al aumento CO2, como los aerosoles de contaminación, ha frenado parte del calentamiento que debería producir el CO2. Esas nubes extra del primer dibujo, que están reflejando la luz del sol, y enfriando la tierra. Disminuyendo -de momento- el efecto de calentamiento del CO2. ¡Pero ya verás tú en el futuro!

kirkby-cloud

Así puedes imaginar un efecto fuerte del CO2, sin necesidad de medirlo. No se nota (de momento), porque está oculto por el efecto de los aerosoles industriales en las nubes. Pero dentro de poco nos vamos a achicharrar, porque ahora somos más limpios y eliminamos mucho la contaminación.

Y esto del CERN fastidia un poco lo que habían imaginado. No, lo siento; ese freno u ocultación del efecto del CO2 es irreal, porque la naturaleza (bosques y plantas) ya producía nubes sin necesidad de fabricas modernas. Tienen que rebajar el cálculo teórico del efecto de calentamiento del CO2.

Se le pueden poner números. Este es el cuadro relevante del último informe del IPCC (2.013).

forzamientos-radiativos-ipcc-co2-nubes

Donde la idea es que el CO2 produce un efecto (radiativo, no de temperatura) de 1,68 W/m2, que está frenado por los aerosoles industriales en 0,55 W/m2. O sea, contando el freno imaginario de los aerosoles, serían 1,13 W/m2. Si sumamos el resto de los elementos dan 2,29 W/m2.

Ahora lo miramos respecto de la temperatura.

Según IPCC, 2,29 W/m2 han producido un aumento X de temperatura, que observamos.

Corregido por experimento CERN, serían 2,81 (2,29 + 0,55) W/m2 los que han producido el mismo aumento observado de temperatura.

Querría decir que hacen falta como un 20% más de W/m2 para producir la misma subida de temperatura. Lo que significa que el efecto del CO2 sobre la temperatura (y el de cualquier “forzamiento”) es un 20% menor de lo que venía pensando el IPCC.

Un poco de contexto. Los aerosoles y su efecto son una parte clave de la discusión. Se ve en el cuadro anterior que el mismo IPCC considera “bajo” su grado de certidumbre (conocimiento) sobre el efecto de los aerosoles. Es la forma edulcorada de decir: NPI. Incluso confiesan que bien podrían no tener efecto, como sugieren los dos estudios nuevos (el IPCC da un rango de -1,33 W/m2 a -0,06 W/m2).

En los últimos años (como desde 2012) ya habían rebajado el efecto que imaginan de freno al calentamiento del CO2, por los aerosoles. Y ese era el motivo principal de que los nuevos estudios sobre la “sensibilidad climática” (lo que se calienta el clima por doblar la cantidad de CO2) dieran resultados mucho más bajos. En la parte baja del amplísimo rango del IPCC. Como muestra el gráfico que solemos poner.

sensibilidad-climatica-ecs-estudios-ordenados-tiempo-2016

Y esto nuevo del CERN, que no conocían, les tendría que obligar a rebajar aun más el efecto de los aerosoles.  Y con ello la “sensibilidad climática” — y  por tanto el calentamiento que se puede esperar del CO2. ¿Será suficiente para salirse de la parte baja del rango del IPCC? Ya veremos, está emocionante.

Además, uno de los experimentos nuevos muestra un efecto notable de los rayos cósmicos en la formación de “semillas” de nubes. Tiene relación con lo de los “aerosoles biogénicos” (“aromas” de la vegetación), en el sentido de que los rayos cósmicos estimulan la producción de “semillas” de nubes por parte de los aerosoles biogénicos.  Y como los rayos cósmicos varían mucho, a menudo en relación con el sol, ya tienen un nuevo mecanismo de variabilidad natural del clima. Que, ni conocían, ni tienen en cuenta.

Dice Kirkby:

CLOUD has found that oxidised biogenic vapours produce abundant particles in the atmosphere in the absence of sulphuric acid. Previously it was thought that sulphuric acid – which largely arises from sulphur dioxide emitted by fossil fuels – was essential to initiate particle formation. We found that ions from galactic cosmic rays strongly enhance the production rate of pure biogenic particles – by a factor 10-100 compared with particles without ions, when concentrations are low

También dice Kirkby muchas otras cosas, como que a pesar de sus resultados nos vamos a achicharrar. Hace unos años hubo un pollo en el CERN, a partir del cual las comunicaciones del equipo del CLOUD pasan previamente el filtro del jefe del CERN. Se supone que para que el resultado se presente de forma políticamente correcta. Y desde entonces siempre hacen los comunicados con estos dos pasos:

  1. Lo que dicen los experimentos (menos lobos, Caperucita)
  2. Lo que hay que decir (nos vamos a achicharrar), pero que NO sale de los experimentos, sino de la imaginación del IPCC.

Se nota de cojones en el vídeo:

Tiene guasa el lenguaje. Cuenta Kirkby en el vídeo que, respecto a los modelos, las nuevas mediciones deberían “reducir ligeramente el calentamiento y mejorar el rango” (hacerlo menos amplio).

Vamos a tener calentamiento, pero lo que va a hacer el experimento CLOUD es afinar la predicción. Va a haber un calentamiento “considerable”, pero tendremos una predicción más precisa.

Y lo dice con sonrisa de niño malo. Imagina. Cambiamos la predicción del IPCC, un rango de 1,5ºC a 4,5ºC por doblar el CO2, por otra que diga -por ejemplo- entre 1ºC y  2,4ºC.  Y tendríamos los tres elementos que señala Kirkby con su sonrisa.

– Una ligera reducción del calentamiento. La parte baja del rango sólo bajaría 0,5ºC.

– Una predicción más precisa. La amplitud del rango más probable bajaría de 3ºC a 1,4ºC.

– Podría llamarse un calentamiento “considerable”. Por ejemplo, considerablemente bueno.

Pero en realidad ese sería un calentamiento completamente en la línea de los “negacionistas”. Porque lo que no dice Kirkby es lo importante. Que eso supone cambiar un presunto problema por un claro no-problema. Todo el discurso del alarmismo climático se basa en ese margen de predicción escandalosamente amplio, que llevan más de 30 años manteniendo exactamente igual [–>]. Lo del “principio de precaución”, porque podría ser muuucho calentamiento. Y saben de sobra que lo que permiten los datos es podar la parte alta del margen, porque es completamente especulativa.

Si este estudio fuera de los habituales con el clima, los alarmistas lo atacarían con furor. Porque ninguno vale una m**rd*. Ni los estudios alarmistas, ni los “escépticos”. Pero el CERN hace ciencia experimental de verdad, que no se pude contrarrestar con gimnasia especulativa. Así que se lo van a tener que tragar.

No va a ser ningún bombazo mediático. Es difícil de entender / explicar, y afecta a una parte relativamente pequeña (20%) y oscura de la discusión. Pero añadido a las otras rebajas que ya ha habido, y a lo escaso del calentamiento que se ve, puede ser muy relevante. Muy relevante para la ciencia, que en realidad sólo les importa a los “negacionistas”.

Enlaces:

Los estudios:

En la blogosfera: