Hace 20 días hablábamos de un “estudio” prodigioso.

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Y establecimos que se había publicado en serio, y estaba fundado por la Nacional Science Foundation. A pesar de las dudas de la gente, y a pesar del éxtasis:

Los estudios científicos mismos pueden tener sesgo de género, especialmente cuando se atribuye credibilidad a la investigación producida a través de típicas actividades masculinistas o características masculinas, como el heroísmo, el riesgo, las conquistas, la fuerza, la auto-suficiencia, y la exploración (Terrall, 1998). Entonces la tendencia a excluir mujeres y enfatizar la masculinidad tiene efectos trascendentales en la ciencia y el conocimiento, incluyendo la glaciología y  conocimientos relacionados con la glaciología.

Lo que nos quedamos sin saber es que el asunto trajo bastante cola, según nos informa Paul Matthews:

Llegó incluso al WSJ, que parece limitarse a citarlo sin la menor crítica.

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Amén de unos cuantos medios más. Que en general son francamente críticos, e incluso hilarantes. Pero el autor tiene una réplica contundente, que Science le compra. Los críticos son “fachas”.

La semana pasada, el historiador de la ciencia  Mark Carey, de la Universidad de Oregón, fue la diana del último objetivo de los blogueros conservadores (quiere decir “fachas”) que cuestionan la financiación federal de la investigación científica.

La entrevista / masaje es breve, y merece la pena.

Tratándose de Science, suponemos que no hay ninguna relación entre el apoyo a un payasada que ni siquiera se puede llamar “pseudociencia” (sólo hay palabrería), y que la autora sea mujer y feminista. Tampoco haría falta, porque estamos ante un ejemplo inmejorable de la defensa habitual de un negocio (mal) llamado ciencia, fundamentalmente financiado con el dinero extraído del bolsillo de los pringados. Siempre es el mismo esquema.

No se ha entendido, porque …

La investigación profesional se publica en revistas para especialistas de un campo determinado. Cuando se saca de ese contexto y se describe a no especialistas, la investigación se puede malinterpretar, y potencialmente desfigurar.

Ni medio disimulo. Tú pagas, pero no juzgas. Bueno, ni tú, ni nadie fuera de la camarilla de la especialidad. Tampoco el gestor de tu dinero, o el representante político, porque no son especialistas. Y las críticas son desfiguraciones y desinformación. Sin que Science, ni el autor, se sientan concernidos para proporcionar ni un sólo ejemplo de esas desfiguraciones y desinformaciones. Palabra de Dios.

¡La buena noticia es que la gente está hablando de glaciares!

Hmmm …. no. De lo que estamos hablando es de hacer pasar la payasada ideológica por ciencia, y de sacarle el dinero a la gente para hacer eso.

Nadie está hablando de glaciares. Ni siquiera el autor, que está hablando de feminismo. Pero sin mostrar, ni mucho ni poco, en qué ha avanzado  el conocimiento sobre la dinámica y milagros de los glaciares gracias a la presencia del “marco feminista”. Puede contarnos un cuento sobre “guerras culturales”, y sobre “fachas”. Pero toda esa imaginería no va a variar ni un milímetro el retroceso o el avance de los glaciares, ni las circunstancias en que lo hacen.

Los glaciares se convierten en una plataforma para expresar la propia visión de la gente sobre política, economía, valores culturales, y relaciones sociales (como relaciones de género). La atención durante la semana pasada prueba nuestro punto con claridad: los glaciares son, en efecto, un área de discusión altamente politizada. Los glaciares no tienen género. Pero la retórica sobre el hielo nos dice mucho sobre lo que piensa la gente de la ciencia y el género.

Acojonante. El autor es el primer fenómeno de toda la galaxia al que se le ha ocurrido la majadería de convertir los glaciares en plataforma para todos esos prodigios. Pero nadie le ha preguntado por los prodigios, sino por la adecuación de usar fondos supuestamente destinados a la investigación científica como plataforma para expresar la visión del autor sobre política, economía, valores culturales, y relaciones sociales (como relaciones de género).

Pero le llaman ciencia. Y especialidad. Y con esa disculpa se gastan tu dinero. Y no se te vaya a ocurrir juzgarlo, porque tú no entiendes.