Yo diría que conviene establecer una diferencia, nada difícil, entre no tener complejos y circular sin frenos. Es relativamente aceptable que alguien quiera imaginar unas intenciones conspirativas en quien sea, y decida combatir eso que imagina. Pero si es periodista -o ejerce- debería intentar plasmar que lo que imagina es … imaginario. Vaya, no fáctico. Que se trata de algo que podría ocurrir -si su imaginación acierta- pero que no ha ocurrido. Porque cuando se propone como ocurrido lo que sólo se ha imaginado, en lo que estamos es en inventar la realidad. Que puede estar muy bien en la literatura, pero no debería ser una función de la prensa.

Luis del Pino lleva una campaña curiosa contra Ciudadanos. Una campaña basada en una realidad descaradamente imaginaria.

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El artículo del que Luis del Pino saca que Sánchez habló de cómo “colarnos” un referéndum, es este de El Periódico:

El problema es que Puigdemont dice claramente que no hablaron de cómo “colarnos un referéndum”. ¿De dónde lo saca Luis Del Pino? De aquí:

Pregunta: “Dentro de la Constitución y de la ley se puede hablar de todo”. ¿Cómo interpreta esta afirmación del líder del PSOE?

Respuesta: …/… Por lo tanto, si Sánchez lo dice porque entiende que cabe una consulta en la Constitución, coincidimos.

Pregunta: ¿De la conversación usted extrajo esta conclusión?

Respuesta: Es muy prematuro extraer de una primera conversación una conclusión como esta. Sánchez siempre ha sido rotundo en su negativa a que en Catalunya haya una consulta.

O sea, queda meridianamente claro que en la conversación en la que Luis del Pino dice que hablaron de “cómo colarnos un referéndum”, no sólo no mencionaron colar ningún referéndum, sino que Puigdemont concluye que ni siquiera se puede extraer implícitamente un referéndum. Lo que presenta Luis como un hecho, se trata de una realidad imaginaria.

Tiene más guasa la cosa. En su programa de esta mañana, del Pino ha explicado cómo se crea esa realidad. Viene de unas declaraciones / ideas de Carmen Chacón, que propone que si en una eventual reforma constitucional el voto fuera negativo en Cataluña, entonces ella, Carmen Chacón, opina que sería oportuno plantearse “lo que hizo Canadá”. Que quiere decir algo como una Clarity Act. Que, por cierto, no produjo ningún referéndum, sino el abandono de los referéndum en Quebec. De momento, y ya llevan 20 años.

Y a partir de Chacón, del Pino establece que como Sánchez y Ciudadanos plantean una reforma constitucional en el sentido de “completar el funcionamiento federal de la organización territorial de nuestro Estado”, eso significa que lo que pretenden es que haya un voto negativo en Cataluña, y de ahí tener la disculpa para proponer un nueva reforma que incluya una Clarity Act en la Consti. De lo que se deduce que si Sánchez quiere eso, no hay duda que ha hablado con Puigdemont de cómo colarnos un referéndum sin que nos demos cuenta. Aunque no haya hablado de eso. Y claro, Rivera es culpable. A pesar de que el pacto PSOE – Ciudadanos [–>] diga expresamente lo contrario:

oponerse a todo intento de convocar un referéndum con el objetivo de impulsar la autodeterminación de cualquier territorio de España

¿Para qué vamos a fijarnos en la literalidad de les palabres, cuando podemos tirar de la inigualable belleza de lo imaginado?

Problema. Cualquiera que quiera reformar la constitución sería igualmente culpable de querer “colarnos un referéndum”, porque podría producir el mismo efecto que Carmen Chacón opina que induciría una Clarity Act. Pero no vamos a dejar que esa minucia nos fastidie el constructo.

El periodista tiene, además, otro argumento. Asegura que ha ofrecido a Ciudadanos que se expliquen en su programa, en una entrevista.  Y que no han aceptado — o no han contestado (no recuerdo exactamente lo que ha dicho). Y queda la impresión de  que tienen algo que ocultar. Cierto; es posible que se pueda deducir eso. Lo que pasa es que también se pueden deducir otras cosas. Por ejemplo, pereza de interactuar con quien inventa la realidad. Es un cante jugar al fútbol sin unas normas -previamente aceptadas- que limiten las patadas a la espinilla.

¿Hay motivos para pensar que Ciudadanos quiere una Clarity Act? Yo creo que al menos sí hay motivos para suponer que parte de la gente en la línea de C’s lo contemple. Porque algunos lo contemplaron, aunque fue muy rápidamente rechazado:

Y menos mal que algunos lo contemplan, porque es mucho mejor poder hablar con naturalidad de los problemas en lugar de crear tabúes. La estrategia de Luis del Pino es acojonante. No es ya que no pueda haber un referéndum en Cataluña, sino que no puede haberlo en España … porque podría manifestarse una negativa en Cataluña, y eso darle razones a Chacón. No sería la primera vez que un tabú crea un monstruo. Y con el tabú “no se puede preguntar” tienen el monstruo perfecto.