Luis Bouza-Brey

 

 

sanriv

 

 

Nicolás Redondo señala hoy con precisión, pero con eufemismos en el caso del PSOE, cuál es la salida a la crisis política actual, aparte de la consistente en la celebración de nuevas elecciones.
Yo intentaré formular esta salida sIn eufemismos a favor del PSOE:

Sánchez y Rajoy son dos líderes que han sufrido un fracaso electoral el 20D, y que además son incompatibles, haciendo imposible la formación de un pacto parlamentario y/o Gobierno de Gran Coalición que desbloquee la situación y emprenda las reformas necesarias para Regenerar el sistema.
Ergo, deberían ser sustituidos —ambos— al frente de sus partidos, a fin de abrir una nueva etapa.
Rajoy es posible que se esté pensando esta posibilidad, pero Sánchez no, y el PSOE no parece capaz, de momento, de activar esta solución.
Por otra parte, el pacto con Ciudadanos puede permitir a Sánchez maniobrar para evitar su sustitución manipulando a sus militantes y bloqueando el Comité Federal del partido.
Por eso sería un error que Rajoy abandonara el campo de juego y con ello dejara a Sánchez en posición de liderar la nueva situación. La consecuencia de ello sería dejar al PSOE sin un liderazgo efectivo, debilitándolo hasta el punto de permitir su derrota frente a PODEMOS-IU en las siguientes fases de evolución de la situación política. Por consiguiente, lo que está en juego en el fondo de la parálisis política actual es la renovación del liderazgo del PSOE, a fin de hacer posible un Pacto de Estado entre los partidos constitucionalistas que emprenda las reformas necesarias.
Por eso creo que Rivera se ha equivocado al permitir a Sánchez maniobrar para impedir dicha renovación del liderazgo del PSOE, y la resultante probable de ello es el “sorpasso” por PODEMOS y el fin del sistema político del 78 en dirección hacia un nuevo sistema tercermundista.
Creo que ese es el riesgo que estamos experimentando, y no parece que haya nadie capaz de evitarlo, sin o con elecciones: los movimientos alternativos al derrumbe, en el PSOE, parecen muy débiles y plagados de indecisión.
Sigo pensando que el camino de salida es muy estrecho, y demasiado empinado, para los actores políticos actuales.

Lean a NICOLÁS REDONDO:
España: ¿sin salida?

NICOLAS REDONDO TERREROS en “El Mundo” del 25-2-16

http://www.elmundo.es/opinion/2016/02/25/56cdfb6446163f97778b45ab.html