Tiene guasa. Han “actualizado” (ajustado, mejorado, tuneado) las mediciones de la temperatura global. Que no es que hayan cambiado el sistema de medirlo, sino que han cambiado el sistema de “corregir” las mediciones del pasado. Y lo han hecho de una forma que sería la misma si su intención fuera eliminar lo que vienen llamando “la pausa” (the hiatus) en el calentamiento global durante los últimos 15 – 20 años.

Muy oportunamente, después de esa operación se publicaron un par de “papers” con un mensaje de lo más conveniente.

These results do not support the notion of a ‘slowdown’ in the increase of global surface temperature – Karl et al., 2015, Science

Estupendo. Estos resultados no apoyan la noción de un abatimiento en el calentamiento de la temperatura global de superficie. O sea, “la pausa” nunca existió.

There is no evidence that identifies the recent period as unique or particularly unusual – Lewandowsky et al., 2016, BAMS

No hay pruebas que identifiquen el período reciente como único o particularmente inusual.

En el primero de los dos trabajos intervenían ocho especialistas de la NOAA. El segundo es de un psicólogo y una historiadora de la ciencia, muy conocidos como apoyo de la causa del alarmismo climático. Lewandowsky y Oreskes. En el que concluían que los pobrecitos científicos del clima se habían dejado comer el tarro con la idea falsa de “la pausa”, propalada por “negacionistas” pagados por Big Oil. Y que los científicos se habían pasado unos cuantos años estudiando algo irreal a lo que no había que dedicarle tiempo.

La coña es que parte de la flor y nata de los científicos alarmistas del clima se han debido de molestar porque Lewandowsky y Oreskes les llamen tontos del culo. (A los escépticos les llaman cosas mucho peores, y con la misma falta de justificación, pero eso nunca les ha molestado a los alarmistas). Y el caso es que estos científicos ofendidos han producido un nuevo “paper” de refutación.

Se ha afirmado que la pausa o abatimiento del calentamiento durante los primeros años del siglo XXI, caracterizado por una tasa menor de calentamiento global en la temperatura de superficie, se ha exagerado, carece de base científica, o no tiene apoyo en las observaciones. La evidencia presentada aquí contradice esas afirmaciones.

En román paladino: No estamos haciendo el gilipollas cuando hablamos de “la pausa”, y la estudiamos (justificamos). La expresión (the hiatus) posiblemente no es muy acertada. No ha dejado de haber calentamiento. Pero aun así no deja de ser cierto que es menor de lo que esperábamos, y es necesario estudiar por qué.

Lo de menor de lo que esperaban lo expresan bien con este gráfico. Donde se ven los modelos climáticos (negro) y las mediciones de superficie (colorines).

fyfe-et-al-modelos-realidad

Al gráfico original le he añadido en magenta la frontera entre la parte que es predicción, a partir de 2005, y la parte que consiste ajustar los modelos a la realidad conocida. También se subraya que están usando las series de temperaturas con los últimos ajustes. O sea, las que muestran menos “pausa”. Y si usaran los satélites en vez de los termómetros de superficie, en vez de “abatimiento” del calentamiento tendrían que hablar de total ausencia del mismo en los últimos 18 años.

Está a la vista que antes de 2005, o en realidad de 2000, las mediciones (ajustadas) están todo el rato cruzando la línea que marca la media de los modelos (línea negra). Desde 2000, deja ya de cruzarla, y se va alejando.

Resumiendo. Sí; hay pausa, abatimiento (hiatus, slowdown), en el Calentamiento Global Acojonante.

Y para más detalles, unos enlaces.

Judith Curry:

El “paper” en Nature:

Entrada de Ed Hawkings (uno de los coautores) en Climate Lab Book: