Luis Bouza Brey

Estoy sin más medios informáticos que el iPad, y así continuaré durante unos días, pues estoy fuera de casa. Por ello, no puedo introducir una nueva entrada aquí ni en mi página web. No obstante, hoy se publica en “Vozpópuli” una entrevista a José Manuel Villegas, Vicesecretario General de Ciudadanos, en la que se vuelve a incurrir en el error que hizo màs daño a este partido durante la campaña electoral: la adopción de una posición de semicompromiso político, de creer que basta con actuar desde el Parlamento para conseguir que una orientación adquiera hegemonía y se imponga en la realidad.

Cito a Villegas, desde Vozpópuli [–>]:

Villegas mantiene que Ciudadanos “no formará parte de ningún Gobierno que no presida”
En este sentido, ha indicado que su formación no se ha movido de lo que dijo en campaña. En primer lugar que “no formará parte de ningún Gobierno que no presida” y, en referencia a las declaraciones del líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha indicado que desde Ciudadanos no se pide la vicepresidencia.

En segundo lugar ha declarado que, como han dicho siempre, no van a votar que sí a ningún candidato, ni del PP ni del PSOE, porque no son los candidatos propuestos por su formación. Lo que sí se han mostrado es dispuestos a sentarse “siempre” en una mesa porque es su “obligación intentarlo”. “Si se llega a algún acuerdo, podremos abstenernos, pero no vamos a entrar en ningún Gobierno, ni del PP ni del PSOE”, ha insistido.

Pues yo creo que muchos electores, ante esta postura, han preferido votar a otros, que sí desean conseguir el poder y aplicar sus proyectos desde él. Y el centro más importante del poder es el Gobierno, que es quien dirige el conjunto. No se puede considerar una victoria política, en ese sentido, el abstenerse en una votación de investidura.

Durante la campaña electoral, a mi siempre me pareció errónea la idea de que no se entraría a formar parte de un Gobierno que no se presidiera, aunque encontré una explicación a este absurdo en que podría ser una tàctica electoral para conseguir màs votos. Posteriormente, los resultados me han confirmado el error de Ciudadanos: sus votos fueron bastante menores que sus expectativas, y esto quizá haya sido debido a una concepción errónea de la política: se hace política para GOBERNAR, no solamente oara conseguir escaños en el Parlamento; y cuando otros consiguen una mayoría insuficiente es necesario influir y condicionar su acción, a ser posible, desde el Gobierno, y no sólo desde el Parlamento.

Parece que a los catalanes les falta un tornillo político, pero pensè que Ciudadanos ya se lo había puesto.