El mundo -digamos- “progre moderado” enfoca el asunto de la integración de musulmanes en las sociedades occidentales como si fuera un problema similar, por ejemplo, al de la transición de las sociedades cristianas a la democracia liberal. Entiéndase lo de “progre moderado”; quiere decir no Potemos. Para Potemos el problema es el inverso;  asociarse con los musulmanes para acabar con la democracia liberal.

Yo mismo compartía la visión del mundo “progre moderado”, pero con otra estrategia. Para ellos se trata de convencer de la democracia liberal a los musulmanes. Y para convencerles, creen que la idea es tratarles con mucha delicadeza. Yo era mas de la opinión de atacarles argumentalmente con ferocidad, del mismo modo que el mundo liberal atacó a las religiones cristianas. Voltaire, etc. Esperando el mismo resultado: la civilización de la religión.

Pero hay una alternativa en la que ninguna de las dos estrategias tiene sentido. ¿Qué pasa si el islam es incivilizable? Quiero decir que los datos parecen apuntar por ahí. ¿Alguien conoce alguna nación musulmana que haya avanzado algo hacia una democracia liberal? ¿Hay muchos musulmanes liberales que no sean directamente ateos musulmanes?

El otro día veíamos una médico musulmana, Simi Rahman, explicando que para un musulmán no hay más camino al liberalismo que abandonar su religión.

Y se ve que sabe de lo que habla. Que habla en carne propia.

Pero todo esto parece impensable, porque no se le ve sentido. ¿Por qué iban a ser diferentes cristianismo e islam respecto a sus posibilidades de civilización? Las dos son religiones; monoteístas; y con muchos ejemplos de conquistas y maltrato al discrepante en su historia.

Curiosamente, hay un autor y académico americano que explica exactamente eso. Edward Feser [–>] es un filósofo con una trayectoria muy singular. Nacido católico, se hizo ateo. Pero tras diez años volvió al redil a través de Aquino. Un viraje sorpendente, pero que indica que le ha dado muchas vueltas a las ideas y al cristianismo. Y últimamente está explicando esa diferencia que ve entre cristianismo e islam, que hace “incivilizables” a los mahometanos si no abandonan su religión. Siempre que definamos civilización como la definimos normalmente en Occidente. Vaya, lo que se refleja en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. (Nota: el hecho de que los musulmanes necesiten su versión particular [–>] ya está diciendo -a gritos- que no son civilizables).

En realidad el motivo de esta entrada es destacar lo que está escribiendo Feser sobre el problema de la inmigración musulmana. Pongo los dos enlaces que me parecen principales, pero en ellos hay más.

Y hago un resumen muy muy de brocha gorda. Es mucho mejor leer a Feser, pero lo pongo para vagos.

El cristianismo contempla, desde su origen e incrustado en su estructura, dos planos. El secular y el trascendente. Y además contiene un elemento de universalidad. Y eso lo hace esencialmente diferente.

La clave se puede mostrar en un sólo párrafo de Mateo 22.

15. Entonces los fariseos se retiraron a tratar entre sí cómo podrían sorprenderle en lo que hablase. 16. Y le enviaron sus discípulos con algunos herodianos que le dijeron: Maestro, sabemos que eres veraz, y que enseñas el camino de Dios conforme a la pura verdad, sin respeto a nadie, porque no miras a la calidad de las personas. 17. Esto supuesto, dinos qué te parece: ¿Es o no es lícito pagar tributo al César? 18. A lo cual Jesús, conociendo su malicia, respondió: ¿Por qué me tentáis, hipócritas? 19. Enseñadme la moneda con que se paga el tributo. Y ellos le mostraron un denario. 20. Y Jesús les dijo: ¿De quién es esta imagen y esta inscripción? 21. Respóndenle: Del César. Entonces les replicó: Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. 22. Con esta respuesta quedaron admirados, y dejándole, se fueron.

Y hay dos elementos que los musulmanes no tienen, ni pueden tener con su religión. El primero son los dos planos. Una clara separación de lo que es del César y lo que es de Dios. El segundo, que hay unos “fariseos”, expresa la idea de que se puede honrar a Dios y cumplir sus reglas, y al mismo tiempo no ser moralmente aceptable. Quiere decir que para el cristianismo hay una moralidad que está más allá de la religión y sus normas, y de ahí que el infiel puede ser “bueno” — a su manera. Y el creyente puede ser malo, cumpliendo las normas. Por ejemplo, los fariseos.

Según Feser, estos dos elementos no sólo no existen en el islam, sino que son radicalmente incompatibles con su estructura. Pero son la clave de lo que entendemos por civilización. Un plano político y un plano personal separados inducen a la libertad de opinión. Que lleva a la de expresión, etc. Una moral más allá de la religión concreta, y de cualquier persona, es la idea de que puede haber unos “derechos humanos”. Y entre ambos, son la base de la Declaración Universal de los Derechos humanos.

Este resumen no tiene nada que ver con Feser; la idea de fondo sí. Y un resumen más resumido sería que el cristianismo contenía una semilla, de la que nace la idea moderna y occidental de civilización. Pero es una semilla incompatible con el islam. La sharia como ley ciudadana no es una idea del islam radical; es la base del islam, su esencia. Así que no soñemos que se van a hacer compatibles; ni con lisonjas y mimos; ni a hostias argumentales. El único musulmán susceptible de civilización es el musulmán ateo. Como dice Simi Rahman.

¿Más resumen todavía? Potemos y Zapatero tienen razón. Son aliados naturales del islam, contra la democracia liberal.

¿Tendrá razón Edward Feser? Ni idea. Es sugerente, y parece haber muchos más datos apuntando a que tiene razón que los que hay en sentido contrario.