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Es un trabajo científico con 11 autores conocidos y de prestigio. Todos alarmistas, pero la presencia de von Storch puede inducir a pensar que había cierta sensatez en el equipo.

Analizan los estudios sobre atribución de los extremos climáticos, y eventos relacionados con el clima, al Calentamiento Global Acojonante. Y la confianza en esa atribución. Con una conclusión muy parecida a la del último informe del IPCC (AR5 – 3013), si te molestas en leer la letra pequeña del informe. En este estudio también emiten el mensaje con la voz más baja posible. Por ejemplo (del “abstract”):

Los estudios de la atribución de eventos busca determinar hasta qué punto el cambio climático antropogénico ha alterado la probabilidad o la magnitud de eventos concretos. Han mostrado clara evidencia de una influencia humana aumentando la probabilidad de muchas temperaturas cálidas estacionales extremas, y reducido la probabilidad de las frías, en muchas partes del mundo. La evidencia de una influencia humana en la probabilidad de eventos de precipitaciones extremas, sequías, y tormentas, está mucho más mezclada.

Resumiendo. Hay más récords de calor y menos de frío; y por eso se llama “calentamiento” en lugar de “enfriamiento”. Lo de “evidencia mezclada”, respecto a los demás extremos climáticos distintos de la temperatura,  es un eufemismo. Enorme. Quiere decir evidencias en sentido contrario. O en román paladino: NPI. Y cuando dice “clara evidencia” de la atribución al hombre pecador de extremos térmicos estacionales, hay que tener en cuenta tres detalles no pequeños.

1. Ojo con “estacionales”. Por ejemplo, un extremo caliente, en invierno, no quiere decir un invierno más “extremo”, sino un invierno extremadamente moderado. Lo mismo con un récord de frío en verano.

2. Dado que los extremos cálidos en verano producen menos muertos que los extremos fríos en invierno, un pequeño aumento de los extremos cálidos en verano, y una pequeña disminución de los extremos fríos en invierno, bien puede suponer menos muertes en total por extremos climáticos térmicos. Se puede apostar que es así. Y especialmente, porque en general el calentamiento se ha manifestado más en los inviernos que en los veranos.

3. Estos estudios parten de que el calentamiento observado ha sido atribuido al hombre pecador. Quiero decir que no es real que el estudio concreto encuentra evidencia de la acción del hombre aumentando un evento extremo, sino que encuentra evidencia de que este calentamiento de fin del siglo XX ha aumentado -por ejemplo- la probabilidad de récords de calor; y asume (no estudia) que el origen del calentamiento es antropogénico.

En conjunto, este análisis de las atribuciones de los extremos climáticos al Calentamiento Global Acojonante refleja muy bien lo que hay en la literatura científica. Aunque coincide con lo que dice el IPCC, y en ese sentido no sería novedoso, tiene dos ventajas. Mira también la literatura posterior a 2013, y es mucho mas completo y detallado, y profundo, que el capítulo correspondiente del IPCC. No se limita a resumir, sino que entra mucho en analizar las causas de que haya, por ejemplo, estudios contradictorios (mezclados, dice). Y eso le da una perspectiva muy adecuada a tanto titular de prensa de los siempre. Al próximo periodista que os fustigue diciendo cosas como que la última granizada de tu pueblo ha sido mas intensa por culpa del Calentamiento Global Acojonante, le podéis pasar este enlace. Añado párrafos del capítulo final (Discusión y Conclusiones).

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Research to date has shown much clearer evidence for human influence on extreme temperature events than extreme precipitation events, droughts, and storms. High confidence in attribution of extreme temperature events results from a robust observational basis, the ability of climate models to represent the relevant processes and confirmatory studies replicating results. The FAR for many continental and subcontinental scale temperature extreme events exceeds 0.75 consistent with findings that the majority of daily hot extremes occurring around the world can be attributed to anthropogenic climate change. For extreme precipitation events, droughts, and storms, the evidence is much more mixed. The observational basis is less secure, climate models can struggle to capture relevant features of the events, and different methods of framing attribution questions can produce contrasting results. However, both thermodynamic and dynamical changes need to be considered in event attribution studies because both can influence the probability and magnitude of extreme events. As climate modeling capability improves and our understanding of the dynamical causes of extreme events develops, the potential for making holistic event attribution statements that consider all facets of the event in question will improve. In turn, developing the scientific understanding of extreme events and testing the ability of climate models to represent them, will help to improve predictions of future changes in extreme events and thereby inform adaptation planning.

Event attribution science is still relatively young. Many questions still remain as to current capabilities to robustly attribute the contribution of anthropogenic climate change to the risk of many extreme weather and climate events.