El PSOE de Pedro Sánchez, con su cordón sanitario frente a PP, su inepcia para plantear una alternativa al PP de Rajoy, su radicalismo izquierdoso y sus alianzas bolivarianas, ha vuelto a caer, cediendo hegemonía a Podemos.
Ahora intentará formar gobierno con Podemos, mareas y nacionalistas, creando un batiburrillo mayoritario pero demencial, que volverá a embarrancar la economía, regalará más poder al nacionalismo étnico, será incapaz de poner en marcha una reforma constitucional aceptable, nos alejará definitivamente de la Unión Europea, y acabará como el rosario de la aurora en breve plazo.
Gracias al PSOE de Sánchez, en un año estaremos mucho peor que ahora, y será preciso convocar nuevas elecciones ante el caos que habrá desatado.
¿Va a permitir el PSOE de Susana Díaz que suceda esto?
La alternativa al caos es un PSOE refundado, que deje atràs de una vez a Zapatero y Sánchez, que supere el radicalismo y el etnicismo, que recupere el sentido de Estado y la visión del interés general, y que se abra a un Pacto de Estado o gobierno de coalición con el PP y Ciudadanos capaz de mantener el rumbo económico e iniciar una reforma constitucional a aprobar en dos o tres años.
El PP de Rajoy se ha quedado inmovilizado en su visión estrecha y economicista de los problemas del país, encerrándose en el inmovilismo y dejando pasar la oportunidad de iniciar los cambios institucionales necesarios desde su mayoría absoluta. Rajoy ha dejado demostrada su incapacidad para liderar el país, con sus inercias y visión miope de la realidad. El PP tendría que iniciar el proceso de su sustitución, si Rajoy es incapaz de iniciar el cambio necesario y articular los pactos imprescindibles con un PSOE renovado y Ciudadanos.
Ciudadanos se ha equivocado en su negativa a comprometerse en la dirección de sus apoyos durante la campaña electoral, dejando un vacío de orientación política en el centro que han rellenado la abstención o, paradójicamente, Podemos. Rivera se ha acobardado ante una situación complicada y la presión socialista y populista, jibarizando su liderazgo. Es hora de que tome la iniciativa, aunque sea en peores condiciones que las previstas.
PODEMOS ha tenido un éxito inesperado, en su oscilación entre el radicalismo y la moderación, y su insolvencia programática populista. Está por ver cuál será su futuro, según se vaya produciendo el decantamiento de su orientación. Le haría un gran favor al país si apoyara una reforma constitucional sensata y clarificara su posición ante el etnicismo nacionalista.

En fin, el caos es la formación de un gobierno del PSOE con Podemos y nacionalistas. La alternativa al caos es la reorientación del PSOE hacia el Pacto de Estado con PP y CIUDADANOS, con el apoyo de PODEMOS a una reforma constitucional sensata.
Ante una situación tan difícil y complicada, Rajoy y el PP deberìan iniciar una nueva etapa a favor del cambio, probablemente con un nuevo liderazgo a medio plazo, y una alianza con un PSOE renovado.
Esta es la única alternativa que se me ocurre a un caos creciente.
Que los dioses nos sean propicios. Que la fuerza les acompañe.

Hoy a media mañana publicaré este comentario como artículo en mi página web de “Comentarios de actualidad política”, http://www.lbouza.net
En ella podreis ir viendo la evolución de mis análisis de la vida política española.