Tal vez habría que abrir una sección de Opiniones Egregias dentro de la discusión sobre el Calentamiento Global Acojonante. No porque la opinión de Carlos –quiero ser tu Tampax- Windsor tenga especial interés; sólo es una opinión completamente descarnada de sustancia (datos, argumentos). Sino por el aspecto informativo. Ya decía el torero que hay gente pa tóo. Y si nos metemos en opinión obscenamente desnuda, no hay ningún criterio medianamente objetivo para medir si pesan más las naderías del Tampax de Camila, del Papa Francis, del famoseo de Hollywood, o de Obama.

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No se puede discriminar al príncipe Carlos. ¿Por qué van a ser menos relevantes sus ocurrencias que las de, por ejemplo, el memo de Zapatero? ¿Porque hasta su propia madre esté dispuesta a eternizarse en el trono con tal de que el genial príncipe no sea rey? No se sostiene. Como celebridad, vale lo que cualquier otra.  Y aunque más de la mitad se lo deba a lady Di, no importa.  Al famoseo nunca se le pregunta la causa; es de mala educación.

Al grano. La opinión de Carlos es tan respetable, o tan imbécil, como cualquier otra opinión. Y además está en la onda, que es lo más importante. Los yihadistas no son culpables, porque la culpa la tienes tú. Si te desplazaras en bicicleta y fueras básicamente troglodita, no habría cambio climático. El clima no cambiaba antes de la revolución industrial, según Carlos. Pero ahora produce sequías en Siria, cuando antes eran un fenómeno completamente desconocido en Oriente Medio. Y la sequía de Siria, culpa de tu estilo de vida, ha producido el terrorismo yihadista.  Porque los agricultores se trasladaban a las ciudades, que es de donde viene la palabra yihad.  Aunque Mahoma pariera la idea en el siglo VI, sólo era una idea a la espera de la sequía de Carlos.principe-carlos-siria

Lo malo es que siempre hay algún chinche que mira los datos. Por ejemplo, la producción de trigo de Siria en los últimos 50 años.

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Arriba, producción total. Donde sí se ve un descenso en los años de la supuesta sequía sin precedentes. Pero también se ve un gran aumento hacia 1990, que multiplica x4 la producción. Se debió a que El Assad se puso a subvencionar los regadíos, que llevaron a cabo con perforaciones para sacar el agua del subsuelo. Y se extralimitaron bastante; bajó el nivel freático — y con él la producción. Pasaron de 135,000 pozos en 1999 a más de 213,000 en 2007. Todo ello acompañado de un crecimiento de la población de 4,7 millones a 22,1 millones entre 1961 y 2012.

En todo caso, en producción por cabeza, aunque haya descendido, no es exactamente a unos niveles desconocidos. Menos había en 1985 – 90 y 1965 – 70.

Los datos vienen de un breve estudio de Euan Mearns. Con datos también de lluvia en los que sí se ve una sequía, pero no muy especial.

Pero los datos no importan. Porque Charles tiene una opinión. Y como es una celebridad, pues tenemos que atenderla. Extasiados. Y por eso la plaza os tiene al tanto de tan relevante cuestión.