García Domínguez escribe estos días un artículo interesante, en el que detecta embrionariamente las causas del problema catalán. A mi me parece certero el análisis del factor causal del problema, pero discrepo de la conclusión.
Vean la conclusión de García Domínguez en “El problema catalán no tiene solución”

“…Al punto de que a lo largo de más de treinta y cinco años ininterrumpidos no ha habido ni un solo diputado electo en las listas de CDC que tuviese como lengua de origen el castellano. Ni uno. El hecho insólito de que esa genuina cleptocracia africana que apadrinaron los Pujol desde su primer día en el poder apenas les afecte electoralmente tiene mucho que ver con el velado carácter indigenista del movimiento político en que se inserta. A fin de cuentas, y pese a las toneladas de almíbar asimilacionista con que se sigue tapando la cuestión, la lengua continúa siendo la variable explicativa que determina la adscripción de los catalanes a uno u otro de los dos grandes bloques en que se han escindido tras el inicio del proceso. Y es que el problema no es que Cataluña sea una nación. El genuino problema, el de fondo, es que somos dos. Por eso, el asunto, nuestro asunto, nunca tendrá solución”.

Me gusta el artículo, pero discrepo de la conclusión: en todas partes somos más de una nación, pero a éstas no se las absolutiza haciéndolas objeto de culto excluyente y xenófobo. Porque no se puede identificar a la nación con la etnia, sino con el pluralismo, la democracia y el respublicanismo. Lo propio de la Nación, hoy, es el pluralismo étnico, la convivencia en el interés general.
La España constitucional estaba diseñada para ser ese mosaico de UNIÓN de la diversidad, no para ser un laberinto agónico de etnias incompatibles. A los que se encierren en el etnicismo hay que derrotarlos, o no sobreviviremos como Nación democrática, libre y respublicana (Luis Bouza-Brey).

“El problema catalán no tiene solución”

JOSÉ GARCÍA DOMÍNGUEZ en “Libertad Digital” del 13-11-15

http://www.libertaddigital.com/opinion/jose-garcia-dominguez/el-problema-catalan-no-tiene-solucion-77246/