Luis Bilbao

Una sociedad demuestra que está sana cuando las alternativas son votar izquierda o derecha.

Claro, izquierdas o derechas civilizadas, estilo Gran Bretaña.
Cuando realmente vemos que hay problemas es cuando esa dicotomía natural ha de modificarse.

Es decir, cuando hay que decidir entre dos conceptos que no son esos.

Eso está pasando, desde hace mucho tiempo ya, en España.

Ahora, la elección no es entre izquierdas y derechas, sino entre nacionalistas y no nacionalistas.

Todos los problemas que tenemos ahora provienen del nacionalismo. Realmente ya existían antes de Franco. Franco fue una consecuencia lógica de los nacionalismos.

Es curioso como la opinión pública puede ser manipulada. Las mayores catástrofes, las ideologías que más muertes han causado han sido el comunismo (Stalin), el nacionalismo (Hitler, sí) y el fascismo. Por ese orden.

Sin embargo, sólo el último goza de mala fama entre el común de los mortales.

La izquierda y los nacionalistas han conseguido ese mágico efecto.

Todo porque la gente no nacionalista y no de izquierdas nos hemos comportado durante décadas de forma bovina. Sólo nos ha interesado que las cosas funcionen razonablemente bien y no meternos en líos. Hemos dejado las calles a los energúmenos que berrean para destruir un sistema, sistema que les da de comer fantásticamente bien.

Y claro, como con los virus, un cuerpo o un sistema funciona bien mientras los virus o los antisistema no sobrepasen la capacidad de resistencia del huésped.

Ahora los nacionalistas han mostrado su verdadera cara: son un virus, siempre lo han sido, pero del ébola. Destruyen al huésped.

Por eso ahora ha llegado el momento de asumir que no hay que ser de izquierdas o de derechas, sino nacionalista o antinacionalista.

Nos jugamos que el ébola no nos destruya.

Añadido para Sabinchu, en los comentarios (pm):

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