Ayer, 8 de Noviembre, Albert Rivera hizo públicas en Cádiz las 30 propuestas de Ciudadanos para la Regeneración Democrática e Institucional de España, a llevar como programa de reforma constitucional e institucional a las eleciones el 20D.
Deseo expresar mi satisfacción y esperanza ante estas propuestas, pues creo que abren el camino correcto para evitar un nuevo fracaso de la libertad en España.
No las comentaré todas, sino las que me parecen más significativas, pues algunas son solamente enumeraciones de principios o aspiraciones que necesitarán mayor concreción en el futuro.
Lo que me parece más significativo de este movimiento estratégico de Ciudadanos es que se sitúa en posición de catalizador del cambio institucional necesario para frenar la Degeneración y propulsar la Regeneración del Régimen constitucional del 78.
Y la ocupación de esta posición de catalizador del cambio necesario le permitirá ofrecerse a los españoles para liderarlo desde una nueva mayoría, o para impulsar el movimiento del conjunto del sistema, influenciando a los hasta ahora dos grandes partidos para que compitan por la regeneración y abandonen las inercias de los largos años de inmovilismo del régimen.
Vayamos analizando las propuestas que considero más relevantes:

Las números 4 y 5 expresan el deseo de que diversos DERECHOS SOCIALES dejen de ser “principios rectores” y se transformen en derechos subjetivos vinculantes para los poderes públicos, mediante la correspondiente asignación presupuestaria.
Si este deseo normativo se hiciera realidad constituiría una extraordinaria novedad en nuestro país y en el ordenamiento constitucional democrático.
Independientemente de su realización o no a corto plazo, lo que sí me parece correcto es que comiencen a plantearse estos objetivos en la esfera pública, dada la evolución del sistema económico capitalista, en el que la crisis del paro y el subempleo no son ya derivados de una crisis cíclica o transitoria, sino que parecen constituir una estructura duradera de la economía: la automatización destruye más empleo del creado por las nuevas tecnologías, y el desempleo o subempleo impiden la reactivación de la economía y desequilibran el presupuesto estatal, creando un círculo vicioso de paro, recesión y déficit al que sólo parece posible poder contrarrestar con medidas análogas a la renta mínima o seguros y prestaciones sociales públicos realmente efectivos.
Algún país del Norte (¿Islandia, Finlandia?) ha comenzado a institucionalizar estos días la renta mínima universal.

La propuesta número 7 defiende la REFORMA DE LA LEY ELECTORAL a fin de instaurar un sistema que se aproxime al alemán, mixto de proporcional y mayoritario, en el que cada elector dispone de dos papeletas; una para votar un candidato de los presentados por su distrito electoral uninominal, y otra para votar una lista nacional de candidatos de cada partido o coalición electoral.
Algunos comentaristas sostienen que Ciudadanos propone 175 diputados de distrito y otros 175 propios de la circunscripción nacional. Pero la propuesta de Ciudadanos no afirma tal cosa, y deja sin definir la combinación del número de ambos tipos de Diputados.
Los alemanes tienen un sistema mixto con predominio del sistema proporcional, en una relación de dos tercios a un tercio. Los italianos tienen también un sistema mixto con la relación inversa: dos tercios por el sistema mayoritario y un tercio por el proporcional.
En mi opinión, en España sería conveniente que predominara el sistema mayoritario, en una relación de dos tercios a un tercio, aunque se podría aplicar un sistema corrector del predominio del sistema mayoritario, por ejemplo, restando automáticamente al total de votos de cada partido, en la circunscripción nacional, tantos votos como hubiera tenido que consumir para obtener los escaños en cada distrito uninominal.
Otro aspecto que me parece significativo y discutible de la propuesta es que parece considerar que es posible una reforma del sistema electoral de estas características sin necesidad de modificar la Constitución.
Pero, en mi opinión, para poder instaurar este nuevo sistema haría falta reformar el artículo 68 de la Constitución, que establece la provincia como circunscripción electoral y que en su párrafo 3 dice que “la elección se verificará en cada circunscripción atendiendo a criterios de representación proporcional”.

La reforma del sistema electoral, la del poder jurisdiccional y la del modelo autonómico me parecen las propuestas más importantes de las 30 de Ciudadanos.

Por lo que se refiere a la REFORMA DE LA FUNCIÓN JURISDICCIONAL, la sustitución del CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL por el PRESIDENTE DEL TRIBUNAL SUPREMO, auxiliado por dos adjuntos, y elegido entre “seniors” de la Judicatura por una mayoría cualificada del Congreso, para que desempeñe las funciones de gobierno y administración del poder judicial, puede ser un sistema positivo para sustituir el de cuotas de los partidos en el CGPJ (propuesta 10). Asimismo, parece imprescindible complementar este nuevo sistema de gobierno con un incremento de criterios objetivos y reglados en la selección y promoción de los Jueces y magistrados (propuesta 11).
Igualmente, me parecen acertadas las propuestas 14, 15 y 16 referentes a la necesidad de una Justicia rápida, eficaz y con garantías, la propuesta de una Fiscalía General del Estado independiente del Ejecutivo, y la propuesta de un Tribunal Constitucional despolitizado e integrado por Magistrados seniors, con amplia experiencia profesional como tales e independientes del poder político.

En las propuestas incluidas en el apartado D., referente a la ORGANIZACION TERRITORIAL DEL ESTADO, me parece acertado considerar en plano de igualdad a las 17 Comunidades Autónomas y las dos Ciudades autónomas, sin más sugerencias de diferencias entre unas y otras.
También me parece acertada la propuesta de cerrar y clarificar el sistema de distribución de competencias, precisando cuáles son las exclusivas del Estado y anulando el art. 150.2 que deja abierta una posibilidad ilimitada de cesión de competencias a las CCAA.
El sistema Roca-Pujol de pasteleo y presión permanente para vaciar el Estado a favor de un modelo confederal debe anularse, así como toda posibilidad de que pueda continuar el “buenismo” relativista y oportunista de cesión constante e ilimitada a las presiones del etnonacionalismo.
Igualmente, me parece acertado defender la supresión de privilegios insolidarios por parte del Euskadi y Navarra, así como la supresión de la disposición transitoria cuarta de la Constitución, que permite la posibilidad de incorporar Navarra a Euskadi, cediendo a las presiones del fundamentalismo abertzale.

La propuesta 26, de transformar el SENADO en una Cámara de representación directa de las Comunidades, mediante la creación de un Bundesrat similar al alemán, me parece correcta, aunque yo sería partidario de una mayor similitud con el sistema alemán, de delegados de los Gobiernos o Presidentes de las CCAA, que asistieran a la Cámara con mandatos vinculantes del Gobierno de la Comunidad. Creo que, aunque la presencia de los Presidentes de las CCAA en las instituciones centrales del Estado tendría una gran relevancia simbólica en la situación de crisis actual, podría transformar esta presencia en ineficaz y deteriorar en el medio plazo las funciones del Senado: los Presidentes autonómicos no podrían atender con eficacia las funciones propias y las senatoriales.
Por último, no veo clara la necesidad de la supresión de las DIPUTACIONES PROVINCIALES de la propuesta 27: en la mayor parte de España, las Diputaciones provinciales desempeñan funciones significativas de carácter político y administrativo, y su transmisión hacia los órganos de gobierno de las CCAA, podría resultar contraproducente.

En fin, creo que las propuestas de Ciudadanos, como decía al principio, son muy positivas y satisfacen la esperanza de Regeneración del país: por dos razones; la primera es que considero que la mayoría son acertadas y tratan los aspectos esenciales para Regenerar el sistema. La segunda, es que abren un debate sobre la reforma constitucional e institucional necesaria hace años para acabar con el inmovilismo imperante, que degradaba el sistema, corrompiéndolo y descomponiéndolo, y pone en peligro el régimen de libertades.
Debo agradecer a Rivera y Ciudadanos que hayan abierto esta dinámica.