Los nacionalistas viven, no “en vascuence”, sino en un mundo imaginario en el que palabras vaporosas crean supuestas realidades. Ibarretxe es un gran ejemplo de Babia mística — como también se podría llamar a ese sitio mental en el que vive. E “identidad” es un ejemplo inmejorable de palabra vaporosa. Crea una realidad ficticia con la que se puede operar en la imaginación.

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¡Ojo!, con la que se puede operar en la imaginación. La realidad queda muy lejos. Y para verlo basta pensar, una vez que hemos comprobado que no duele.

Ya empieza el asunto con un curioso problema de sintaxis. Igual es que ahora piensa en vascuence, después de haberlo aprendido de mayor. Y las cosas de la traducción y tal. Problema: negar no es lo contrario de defender. ¿Por qué no ha dicho defender, sin atacar las demás; o afirmar sin negar las demás? ¿Por qué no puede ser noble y por lo directo, que se suponía (o suponíamos) una de las características de la “identidad” vasca? Generalicemos. Se puede defender X, sin negar Y — pero atacando a Y. Caso práctico: Se puede defender la “identidad vasca” sin negar la “identidad española” — pero atacando la “identidad española”. Es más, no se puede atacar la identidad española, negándola. Si la atacas, existe y no la niegas. Pero la atacas. ¿De qué va la chorrada del genio de Ibarretxe y su “singular” sintaxis?

Pero tratemos de averiguar cuál es la identidad que quiere defender Ibarretxe, sin negar las demás.

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Lo primero que se aprecia es la “identidad boinas”. Que se define como rústico que mantiene el sombrero dentro de una casa. Un tipo de cafre. ¿Niega la identidad de los “no-boinas”? ¡En absoluto! Él tiene una identidad, y los otros otra. Pero no está “defendiendo” su identidad; la está practicando. Que es lo que se hace con las “identidades”. Se tienen, y sirven para que otros te encasillen como perteneciente a algo. En este caso, cafre con boina. Pero no se “defienden”.

Pongamos ahora que lo que quiere “defender” es algo más complejo que -tal vez- podría llamar la “identidad vasca”. Todos sabemos que eso es a lo que se refiere. ¿Y qué puede ser eso de la “identidad vasca”? Por definición de “identidad” [–>], un conjunto de rasgos que hace que los demás te encasillen como vasco. Y eso, mayormente suele ser un acento cuanto más rústico, de la zona de Vasquilandia. Cuanto más burro, más identificable. Lo de la boina, y en interior, ya es para nota. ¿Pero cómo se puede “defender” (por contra de simplemente practicar) ese prodigio? Pues es obvio: sólo instando a la gente a que vayan a por nota. ¿Qué otra cosa podría ser “defender”? Defender no es dejar hacer; es lo contrario. Es corregir algo que está  mal.

Y aquí hay otro problema muy gordo. En general, esos rasgos que identifican son graduales. No son boina sí / no; sino boinita, boina, boinaza, etc. Y si al tío de la boinita se le induce / fuerza a que lleve una boinaza, puede que se esté defendiendo una idea particular de identidad, o una mejora de la misma, pero no se está defendiendo “su” identidad. Que era -por ejemplo- vasco, pero sin pasarse. Y entonces Ibarretxe estará haciendo exactamente lo que dice que no quiere hacer. Está “defendiendo” su idea de identidad vasca (boinaza) a base precisamente de negar la identidad boinita (vasco, pero no exageremos). Y ya ni hablemos de vascos de un tipo más cosmopolita, por definición menos identificables. Los de “ni boinita”. Directamente verboten.

Ese empeño de los nacionalistas de aparentar lo que no son. De que no se note Vasquilandia Tremebunda. No, Juan Josué; no puedes “defender tu identidad” sin intervenir en otras. Tú tienes unas identidades, como por ejemplo boinas, y otras no. Como por ejemplo educado, demócrata, liberal, cosmopolita, etc. Pero en cuanto te lances a “defender” una identidad, estás imponiéndola. O sea, negando (y de paso atacando) la que tenían de origen aquellos a los que les impones la tuya. Porque si dejaras hacer a cada cual lo que le salga, no estarías “defendiendo” nada. Bueno, salvo la libertad; pero eso no es parte de tu mundo imaginario — ni en vascuence ni en no vascuence.

Coñazo, que eres un coñazo. Y haces el indio (con perdón de esa “identidad”):

ovejitas

Añadido. Hay gente que se sorprende del término “vascopiteco”, que solemos usar. Pero es la idea que se desprende de la película de estos cenutrios. En Barcelona acaban de presentar el hallazgo de un mono (mona) de hace 11 millones de años. Una especie hasta ahora desconocida. Y El País cuenta [–>] que en la rueda de prensa …

En la presentación pública en rueda de prensa, con Laia de cuerpo presente, por así decirlo, Alba y Moyà- Solà tuvieron que responder a algunas preguntas inesperadas, como a la de si la pequeña primate apunta a que los catalanes y españoles pudieran tener ancestros distintos, “proceder de monos diferentes”, según la expresión utilizada.

O sea que la gente realmente tiene en la cabeza una idea de catalanopitecos y vascopitecos, y así. Por eso lo usamos.