Rajoy es como es. Mezquino y cobardón. Si piensa (bien) que con el cuento de clima se han pasado veinte pueblos, y que es una locura convertirlo en el gran problema de la época, lo critica. Pero a su estilo. No por lo directo, ni con su argumento, ni estudiando los argumentos de los especialistas críticos. En el Marca no sale nada de eso. Pero se busca un primo, larga la parida del primo, sin entenderla, y a mi que me revisen.

No lo sé; es decir, no lo sé.

Mi primo que digo yo que sabrá, supongo, dice que es absurdo. Pero yo no digo nada, ¿eh?

Y si luego ve mucho ambiente y mucho Obama en contra, se echa para atrás. Tan pancho. Me equivoqué. Yo soy un señor normal, y los señores normales nos equivocamos.

Ya. Se entiende muy bien. Pero por eso no votamos a los señores normales que se guían por el Marca. Porque se equivocan. Precisamente. Y es que la normalidad de la equivocación tiene un problemilla no demasiado baladí. Les resulta imposible saber si se equivocaron en primer lugar, o están equivocados ahora por pensar que estaban equivocados. ¿Acaso nos dice qué es lo que le ha hecho ver la luz? El supuesto “consenso científico” no es ni una gota mayor hoy que en 2007. Tampoco hay datos ni publicaciones, hoy, más definitivos ni preocupantes. Al contrario. El IPCC predecía en 2007 un rango de calentamiento probable por doblar el CO2 entre 2ºC y 4,5ºC.  Y en su último informe de 2013 el rango que daba era entre 1,5ºC y 4,5ºC. El mismo de hace 35 años. Y los estudios más recientes están en la parta baja de ese rango:

¿Qué es lo que le ha hecho cambiar de opinión a Rajoy? ¿Ahora se fía más de Obama que de su primo, el físico teórico? ¿O es el Marca el que ha cambiado de opinión — que Rajoy hereda?

He podido ver en Twitter que mucha gente no sabe que el primo de Rajoy es real, y la cita bastante literal. En su día salió en varios sitios. Por ejemplo  El País [–>].

El primo de Rajoy existe. Se llama José Javier Brey Abalo y es catedrático de Física Teórica de la Universidad de Sevilla y responsable de varios proyectos de investigación de Mecánica Estadística, entre ellos uno de Teoría cinética e hidrodinámica de flujos granulares, nada que ver con el estudio del clima.

Sin duda los estudios de nuestro primo no están directamente realcionados con el clima. Pero las herramientas que probablemente usa sí lo están. Ejemplos: [–>] [–>] [–>] [–>] [–>].

La cita se puede ver que es bastante correcta [–>]:

Se invoca a la ciencia para decir que Dios existe, que Dios no existe, para el cambio climático, para los submarinos atómicos de la base de Rota. Traes a los cien mejores científicos del mundo y no te pueden decir al 100% de probabilidades si pasado mañana va a llover en Sevilla. Y hay seudocientíficos que saben lo que va a ocurrir dentro de 300 años con el cambio climático.

Se trata de una de las discusiones más viejas del cambio climático. El tiempo (la meteorología) es un problema de valores iniciales. Conociendo el estado del sistema, puedes predecir su evolución. Pero como es muy sensible a pequeñas diferencias en ese estado inicial, y no las puedes conocer con la suficiente precisión, la predicción vale durante poco tiempo. En seguida -en pocos días- se separa de la realidad.

¿Y el clima? Pues hay teorías. Una dice que esas diferencias en los valores iniciales sólo son relevantes en un plazo de pocas décadas. Más allá de ese plazo las diferencias se contrarrestarían, y es como si no hubiera. Y sería un problema de “condiciones de frontera”. Pero hay la teoría contraria. Lo explica Pielke:

Traditional definitions of weather and climate often distinguish these terms in the context of prediction: weather is considered an initial value problem, while climate is assumed to be a boundary value problem (see Bryson [1997], who discusses this topic). Another more recent perspective holds that climate and weather predictions are both initial value problems [Palmer , 1999; Pielke, 1998]. If climate prediction were a boundary value problem, then the simulations of future weather on that timescale will “forget” the initial values assumed in a model.

Y sigue siendo un asunto sin resolver. ¿El clima es un problema de condiciones de frontera, o de condiciones iniciales? Digamos, el problema del primo de Rajoy. Que al parecer Rajoy ha resuelto, sin que sepamos cómo. Se puede apostar que él tampoco lo sabe. Igual lo ponía en el Marca, pero sin explicar. Es Rajoy; tiene una opinión; y acostumbra a equivcarse porque es muy normal. Votad, malditos.

Tampoco se podía esperar que la periodista de la Ser le preguntara qué le ha hecho cambiar de opinión. En la Ser (etc) lo que cuenta es pensar lo correcto; no las razones que conducen al prodigio.